(Las fotos del capitulo anterior y este son parecidas, peeeeero no son iguales, es un personaje nuevo que bueno casi no tendrá participación en esta historia, bueno si pero no tanta)
*************************************
Kiara
El camino al hospital se me hace eterno.
No tengo sangrado ni dolor abdominal, supongo que todo está bien, pero debo admitir que siento preocupación por un ser que no soy yo, el extraño...
He pensado en todo lo que llegase a pasar si se enteran de que estoy embarazada, y no embarazada de alguien "normal" sino de nuestro enemigo, si a mi tampoco me agrada la idea, pero a pesar de todo sera mi hijo...
¡Rayos! Seré madre, una madre muy joven y no tengo la menor idea de como serlo y mucho menos como seré para ser buena madre.
Pero antes de traer al mundo al extraño o extraña, debo matar a Alfredo, debe de pagar por todo lo que me hizo.
Llego al estacionamiento, me siguen los hombres que me cuidan por parte de Hades.
Entro llamando la atención de los que esperan dentro.
Camino ignorandolos, llego al consultorio de Ricardo y toco la puerta, esta abre en solo unos segundos.
-Oh Kiara - dice asustado ante verme, y supongo que será por los golpes que tengo en la cara - pasa - intenta ayudarme para pasar - ¿que te paso?
-Eso no importa, lo que importa...bueno vengo a asegurarme que el extraño este bien.
-Siéntate en la camilla - rápidamente prende un aparato y esparce un frío gel en mi vientre, me mira con preocupación al ver los golpes.
No dice nada solo empieza hacer su trabajo, su cara cambia a una de preocupación.
-¿Qué pasa? - pregunto conteniendo la ansiedad.
-No puedo ver al bebé.
-Intenta de nuevo.
Lo vuelve a colocar pero nada...
No, no, no, no.
-Kiara...estas cosas suceden - lo callo alzando la mano, no, esto no va a terminar así.
-Cambia el aparato - ordeno tajante.
Obedece rápidamente, esparciendo más gel en mi vientre.
No, no es tan fácil, es mi hijo y tiene que comportarse como tal, tiene que tener las agallas de vivir.
Estaba tan sumergida en mi trance que no escuche cuando Ricardo me llamó.
-Aquí esta - me dijo con una sonrisa en su boca - es pequeño pero sigue aquí.
Me señala con su dedo la pantalla del aparato.
Una lenteja...
Y lo digo literalmente.
En la pantalla donde Ricardo me señala con tanto entusiasmo solo hay una lenteja, bueno un pequeño punto.
¿Le faltara crecer?
Tal vez no coma lo suficiente....
¿Necesitará que tome alguna vitamina?
-¿Por qué no crece? - le pregunto algo exasperada a Ricardo.
El me devuelve una sonrisa tierna.
-Por qué apenas es el primer mes, su tamaño es normal, irá creciendo conforme el tiempo.
ESTÁS LEYENDO
Dulce Perdición
Ficção Adolescente[EN PROCESO] El dolor del alma que invade a Kiara desde su nacimiento, cada día soportando el menosprecio de su madre y hermana, cree encontrar el amor en Stefan el "chico perfecto" pero la vida es amarga, cuando Kiara encuentra a su hermana Irina c...
