CAPÍTULO 50

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Despierto de haber estado dormida a mi alrededor veo a las personas en su mayoría mujeres que están en un a avanzado grado de desnutrición, la que esta en la jaula de mi lado se come parte de su piel y hay varios que hacen lo mismo con sus partes del cuerpo.

Llega un hombre alto y solo les da un pequeño plato de algo que se ve asqueroso, lleva a mi jaula y también lo deja en el suelo, es algo verde espeso.

El ruido de la puerta de metal se escucha y veo como un hombre trae en sus brazos a una niña de aproximadamente 12 años, esta inconsciente y la mete a una de las jaulas.

Siempre supe que el negocio de las drogas dejaba muchas víctimas a su paso más nunca me interese por cómo fabricaban o experimentaban con ellas, mi clan se encargaba de distribuir y el de los Berlusconi era el que las producía.

Bebo el poca agua que dejan y no puedo evitar pensar en Hades, su imagen llena de sangre llega a mi mente, el estar en este lugar sufriendo de nuevo me harta, por que ya debí estar en la cima y no de nuevo aquí en el suelo, el que me pisoteen como si nada es doloroso.
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-¡Déjenme! - un grito hace despertarme de un susto.

La niña que apenas habían dejado se la llevan y veo como sus ojos me miran en busca de ayuda, me recuerda un poco a mi, las lágrimas en sus ojos brotan y me duele el poder no hacer nada para ayudarla.

El ruido de unos pasos llama mi atención, y noto el hombre trajeado que viene en mi dirección y no hace más que hacerme enojar más.

-Mirate nada más, estas muy sucia Kiara y solo llevas pocos días aquí - niega con la cabeza - no se que será de ti en el tiempo que te queda.

No le contesto ni lo miro solo me centro en que Hades estará bien.

-Mal educada, no entiendo como mi ahijado se pudo fijar en ti, solo eres uno de sus caprichos, pero solo tendré que llamar a Jennifer y ella hará que tu solo seas un mal recuerdo.

Me da tanta rabia el saber como la gente está rodeada de personas horribles mientras se hacen pasar por buenas.

-Intenta lo que quieras, no puedes mandar a Hades.

-Eres una maldita puta.

Golpea la jaula y se va molesto mientras intento comer algo de lo que dan de comida.
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HADES

Miro a Kiara, luego todo se oscurece.

Despierto y la luz blanca intenta cala en mis ojos y los vuelvo a cerrar, me levanto inmediatamente pero un dolor me invade el costado del abdomen, la venda que traía se ha cubierto de sangre, me levanto sin importarme nada buscando a Kiara, necesito saber como estan los dos, camino unos pasos pero caigo al suelo.

-Maldita sea. - me vuelvo a levantar dispuesto a encontrarla.

Abro la puerta y salgo a un pasillo del que parece ser un hospital, camino mientras me sostengo de las paredes, todo me empieza a dar vueltas y caigo al suelo, a lo lejos veo como una enfermera viene en mi dirección.

-Señor ¿esta bien?

-Kiara ¿donde están...? - la pregunta queda en el aire y todo vuelve a ser oscuro.
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Despierto y veo como Jennifer esta sentada en el mueble a mi lado viendo una de esas revistas de moda.

-¿Qué haces aquí? - le pregunto amargamente.

-Cariño vine por que estaba muy preocupada por ti - hace un puchero y se acerca a darme un beso que rechazo - cariño quiero estar contigo y para ti, para cuidarte.

Dulce PerdiciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora