CAPÍTULO 53

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Hades

Alisto mis armas y reviso el plan de nuevo, hoy llegará el día, bajo a donde están las demás personas a dar un mensaje.

-¡Hoy morirá Alfredo Berlusconi! - grito a ellos.

-¡Morirá! - todos están seguros que ya es hora del final de Alfredo.

Subimos a las camionetas listos para lo que viene, la camioneta de Alfredo ya está ahí, la gente se despliega a través de las calles llegando rápido a aquel edificio.

Ordenó que francotiradores suban a edificios cercanos, con armas silenciadas matando a aquellos que protegen a los que están adentro.

Entramos y...no hay nadie.

-¡Revisen cada parte! - ordeno.

Todos empiezan a subir cada piso del edificio, no hay nada y es que ¿como puede ser?, de pronto...unas barras pesadas caen cerrando las puertas y ventanas.

-Hades, cuanto tiempo sin verte. - se escucha la voz de Alfredo de algunas bocinas supongo.

Muevo la ceja a la persona de mi lado quien se despliega por el edificio con gente, se que Alfredo está aquí, lo tengo que encontrar.

De pronto una bala llega a la cabeza de una de mi gente, miró hacia arriba y veo hombres con armas que no son de nuestro clan.

Inicia el tiroteo que se lleva la vida de varias personas, busco un lugar donde cubrirme, disparo directo en la cabeza de mis contrincantes, balas pasan por mis lados pero trato de esquivarlas, un grupo de personas se me une ayudando a matar a aquellos que nos disparan, vamos matando a todos aquellos y subimos de piso.

En el segundo piso no hay nada, subimos al siguiente el cual el primer hombre cae, inicia la disputa de balas, los hombres hacen un escudo protegiendome, de pronto la poca luz que había desaparece.

-¡Rápido! ¡Las gafas! - ordeno para poder ver en la oscuridad.

Es una ventaja para ellos que conocen el edificio pero eso no quitara el echo de que tenemos que ganar.

Disparo matando a algunos de mis contrincantes, todos pelean una guerra que no es de ellos.

Logro salir del escudo y sigo subiendo matando a todo aquel que se oponga en mi camino, disparo y cuando se me acaban las manos saco mis navajas cortando cuellos, golpeo y mato a todo aquel que se oponga a mi.

Subo escaleras y cada vez más, hasta llegar a una habitación con luz donde solo hay una silla y la cara de la persona no esta a la vista, pero no hace falta por que ya se de quien se trata.

-Tardaste mucho Hades.

Miro a mi alrededor pero está solo, lo cual se me hace demasiado sospechoso.

-Por fin te veo de nuevo Alfredo.

Gira la silla quedando frente a mi, puedo ver su cara y sus ojos cargados de ira pero no más que los míos por que ambos estamos decidimos a acabar con el otro, por que solo uno de los dos vivirá.

Saca su arma intentando dispararme pero soy rápido y puedo moverme, me cubro detrás de un pequeño muro mientras Alfredo sigue disparando, en algún punto se le tienen que acabar las balas, sigo moviéndome de lugar, intento moverme al otro extremo cuando una bala raspa mi hombro izquierdo, la sangre no se hace esperar.

-Dime Hades ¿como esta Kiara?

No contesto solo mira como intenta encontrarme, rasgo un pedazo de mi camisa y lo ato a mi brazo para detener el sangrado.

-Cuando te mate iré y matare a Kiara, le cortare el cuello, se desangrará y morirá, después la exhibiré ante todos para que sepan mi poder.

Camino lentamente para que no pueda verme, y en un momento rápido sacó mi cuchillo y lo coloco cerca de su cuello.

Dulce PerdiciónHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora