Capítulo 16

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Abro la puerta de mi habitación y me dirijo a mi cama, me dejo caer sobre mis rodillas para levantar la sábana y colocar el documento ahí. Aún no lo habíamos revisado, nadie sabía que ya lo había conseguido e iba a esperar el momento adecuado para leerlo.

Dejo el expediente debajo de mi cama y coloco la sábana normal como si nada estuviera pasando, me levanto para sacudir mi ropa e ir al baño de mi habitación para tomar una ducha de agua fría. Raley aún no volvía del hospital y estaba esperando su regreso.

T O M

Veo como Rose entra a su baño y decido entrar cautelosamente a su habitación, dejo la puerta entreabierta para dar unos cuantos pasos sigilosos e hincarme a ver qué cosa habrá escondido ahí.

Meto mi mano y comienzo a tantear sin ver el suelo hasta lograr encontrar algo oculto, hasta que toco unas hojas de papel y las saco conmigo para poder analizarlas.

¿Qué es esto?

Comienzo a hojearlo. Rose nunca me habló de esto.

¿Cómo Rose consiguió esto?

No me da buena espina.

Desaparecido, desaparecido, niños y más niños, carteles de niños perdidos, fotos extrañas en blanco y negro, y... una última foto.

Me quedo arrodillo pensando en donde vi a este señor antes. Era un hombre de unos cuarenta años o más, una foto de él en prisión ya que tenía un traje anaranjado y atrás de él una tabla para medir su estatura, barba descuidada y canosa, muchas arrugas y sus ojos ya se veían cansados por la edad. Más debajo, en su cuello, llevaba un tatuaje con una estrella roja.

Giro la fotografía del hombre y veo su nombre. "Mr.Ghost" escrito con una pluma color negro.

Paso saliva mientras una sensación de angustia me recorre todo el cuerpo, no lo podía creer, empiezo a temblar analizando cada centímetro de aquel rostro, era imposible que fuera otra persona, era imposible estarme equivocando.

Ya lo había visto antes.

Y en verdad, más de dos veces.

No recuerdo dónde, pero yo nunca me equivocaría.

¿En dónde te vi Mr.Ghost?

R O S E

Por primera vez después de meses desde que empezara todo esto volvía la casa a la normalidad, a Tom y yo comiendo tranquilamente en un comedor pequeño, disfrutando y la casa en silencio, nadie más se encontraba.

— ¿Es raro no? —Tom me saca de mis pensamientos, lo observo llevando una cucharada de comida a su boca.

—Sí, todo está tan tranquilo que hasta da miedo. —Suelto una risa y él sonríe divertido.

—Aún no logro asimilar todo esto pero, gracias por confiar en mí y contármelo Rose.

—Sabes que nosotros no nos ocultamos las cosas.

El semblante de Tom cambia al mencionar esas palabras, como si existiera algo de lo que estuviera inconforme.

— ¿Y a dónde fuiste ayer?

—A casa de Xion. —Admito encogiéndome de hombros.

— ¿Fuiste por algo o...? —Tom deja la pregunta en el aire y yo lo observo extrañada.

Ángel Guardián Negro Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora