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Obito se mordió la mejilla para evitar reir ante el increible espectaculo de un Kakuzu muy enojado cubierto de plumas rosadas, brillantina dorada y rodeado de un aura oscura sujetando un enorme mazo de hierro mientras corre detrás de un Ryota asustado y un Itama horrorizado.
Obito no era tonto, el sabia que Ryota tenía una competencia algo infantil con Itama por obtener su atención desde hace varias semanas y sinceramente espera que al estar en una situación de vida o muerte, terminen sus berrinches infantiles y los una como un equipo dejando de lado sus diferencias. Obito realmente no sabía si reír o llorar al ver las bromas que hicieron durante los últimos dos meses.
Obito arquea los labios disimuladamente. Tiene que admitir que su favorito hasta ahora es el de los brillos rosas.
Fue hace solo dos horas que Obito regreso de su pequeña misión personal al país del Hierro para conseguir las armas que quería para Ryota e Itama y por más vergonzoso que fuera también para Madara y Hashirama, ya que desde que Hashirama se enteró que Itama era su estudiante, el alfa senju se asegura de enviarle cartas y pequeños regalos cada semana.
El último regalo que le mandó fue una hermosa caja de madera con pétalos dorados pintados delicadamente, era apenas más grande que las dos palmas de sus manos juntas pero era preciosa. Dentro de ella se encontraba una hermosa corona de flores. Había rosas blancas, Alhelí encarnado, gardenias, unas camelias blancas, un clavel rojo y una dalia amarilla. Obito había pensado que se marchitaron con el tiempo sin embargo, no lo hicieron y es que se dio cuenta que estaban cubiertas de un líquido transparente que las mantiene frescas.
Obito se sonrojó cuando vio la corona por primera vez, en realidad nunca pensó que Hashirama supiera el lenguaje de las flores, aunque era de esperar ya que el posee Mokuton y no es solamente Hashirama sino también el mayor de los hermanos Uchiha, al principio el niño se le acercaba torpemente cuando Obito estaba en el bosque meditando, otras veces Madara balbuceaba con la cara roja y le daba pequeños detalles antes de irse a gran velocidad.
Obito tenía que admitir que un Madara torpe y tímido era lindo y adorable. La mayoría de las veces Madara le regalaba pequeños postres que traía de los lugares donde realizaba sus misiones, otras veces le traía libros de temas variados. Sin embargo el regalo que hasta ahora le ha gustado más es la hermosa pulsera de plata que le regalo, Esta tenía colgada pequeños corazones alrededor con diversas palabras escritas, como Amor, Valentía, Belleza, Pureza, Inocencia, misterio y secretos.
Ambos Alfas le han dado hermosos regalos y hasta ahora Obito no les ha ofrecido nada. El Omega sabía que las joyas y la ropa estaban fuera de discusión ya que ambos eran herederos de Clan. Además, las armas que pidió estarán hechas para su cumpleaños.
Huh ahora que Obito lo pensaba...
...Itama había dicho que a Hashirama siempre le ha gustado la comida casera y no la que ofrecen los cocineros de su Clan.
En cuanto a Madara, Ryota dice que su aniki siempre le ha encantado la comida que su madre hacia.
Tal vez..un Bento estaría bien para empezar.
*BOOM*
Una fuerte explosión lo sacó de sus pensamientos, miró a la distancia como Ryota e Itama corrían a toda velocidad escupiendo gritos y maldiciones sobre todo…
Obito se río a carcajadas al ver a sus alumnos salir del humo de la explosión, él no pudo evitarlo realmente tenía que reírse "Dios...Kakuzu realmente se lució" dijo Obito entre risas. La venganza de Kakuzu en palabras de Obito fue Brillante, astuta y muy apropiada.
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Uniendo lo Perdido
FanfictionUchiha Obito durante su infancia fue alguien tonto e ingenuo confiando ciegamente en los demás, durante su edad adulta fue alguien sanguinario y oscuro, lleno de venganza y remordimientos. Sin embargo, tambien fue manipulado durante toda su vida, pr...
