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Interludio de Madara
Asentamiento del Clan Uchiha
Al principio Madara estaba escéptico cuando leyó la carta con la horrible y desastrosa letra de Hashirama.
El hombre tiene 18 años y todavía escribe como un mocoso, Madara no sabe si Hashirama lo hace solo para molestarlo o es porque su escritura es así de horrible.
Sin embargo cuando revisó el tratado de 'Alto al fuego' se encontró con una hermosa escritura, era elegante, suave y perfecta.
A Madara le gustaba en especial los ligeros toques redondeados, que los hacían ver más agradables y hermosos a la vista.
No era la típica escritura formal y recta que se usaba para los tratados de comercio y alianzas.
Claramente no lo había escrito Hashirama, su hermano tampoco y el menor claramente no se va a meter en este tipo de asuntos.
¿Entonces quién los ayudó?
Madara chasqueó la lengua con irritación, el sabia que no tendría una respuesta excepto del propio Hashirama porque Tobirama se burlaría de él e Itama estaría siendo vigilado por sus hermanos como un halcón así que tampoco podría acercarse a él en un futuro.
Revisó el tratado nuevamente y no pudo evitar maravillarse por lo justo que se veía, no había trampas escritas entre líneas, no había injusticias para su Clan o burlas y quejas.
Este tratado fue el mejor que haya visto, rápidamente fue con su padre y se lo mostró, el Uchiha mayor se mostró incrédulo al leerlo pero cuando finalizó parecía conmocionado.
Antes de decirle energéticamente que le avisara a los ancianos de una reunión urgente para mañana y que también incluyera a los más influyentes dentro del Clan, aquellos que se encargan de traer comida, ropa y armas.
Cuando Madara preguntó a quienes se referían por personas influyentes ya que él no tenía conocimiento sobre eso, su padre prácticamente irradiaba orgullo y dijo que quien lo maneja absolutamente todo es una sola persona.
Uchiha Obito.
Madara se quedó boquiabierto por un momento antes de recomponerse y enorgullecerse porque su querido Obito-tenshi había apoyado a su Clan durante su ausencia.
Sin embargo ese orgullo se va rápidamente y su mente se rompe por un momento al escuchar a su padre.
"Obito es realmente un buen chico" Tajima sonríe "Es a estado prácticamente ayudando al Clan desde la primera vez que fue con su madre a la Capital, creo que tenía alrededor de seis o siete años" la mirada de Tajima se vuelve nostálgica "Kyomi siempre cantaba alabanzas de su cachorro y decía que era un genio en los negocios hasta el punto en que ella a veces creía que estafaba a los pobres comerciantes sin que se dieran cuenta"
Tajima de repente lo miro y alzo una ceja "¿Qué estás haciendo ahí parado Madara?, esos avisos no se van a entregar solos"
Madara salió de su conmoción y salió de la oficina de su padre escuchando su risa feliz y malvada que invadía el resto de la casa, probablemente burlándose de Butsuma y como sus hijos lo contradijeron incluso muerto y mandaron al demonio todas sus enseñanzas sin vacilar.
Madara se pregunta si Butsuma hubiera estado más cuerdo y hubiera enviado un tratado así, su padre tal vez lo habría aceptado.
(Madara en su momento de adoración y orgullo por su ángel, nunca se dio cuenta de la realidad de las cosas en torno al Omega. Incluso cuando pasen los años él jamás notará que Obito desde el principio fue quien tuvo el control total del Clan tanto público como desde las sombras y un control que ni siquiera Madara o Tajima serán capaces de replicarlo alguna vez.)
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En el momento en que llegó a la puerta de la casa de Obito, aquel Shinobi cruel que acaba de regresar bañado en la sangre de sus enemigos de una de las misiones más peligrosas que su Clan tenía...se volvió un manojo de nervios y timidez.
Madara nunca ha comprendido hasta la fecha, porque siempre que estaba cerca de Obito se volvía un desastre emocional.
Tal vez sea por la bonita sonrisa de Obito que a veces está acompañada de un adorable hoyuelo.
O tal vez por la mirada brillante y hermosa en esos ojos tan negros como la noche.
Mientras Madara divagaba la puerta se abrió y "Obito-" se cayó tan rápido como hablo al ver a su hermoso Obito con un bebe en sus brazos.
...Un niño
De repente su mundo se volvió borroso y un nudo se formó en su garganta. Madara sin darse cuenta de repente se encontraba sentado en el sofá viendo a su Ángel sentado elegantemente frente a él.
Talvez, en otra ocasión Madara abria babeado al ver sus hermosas piernas, que se exhibieron por el pantalón corto o por el hecho de que había un escote que hacía ver la clavícula pálida de Obito.
Sin embargo, pudo sentir su mundo derrumbarse como si fuera una torre de cartas, al escuchar las siguientes palabras como si fueran un huracán.
"Ese pequeño es mi hijo"
Madara sintió que el aire le faltaba.
El negro empezo a bordear en su visión y su corazón empezo a tartamudear en su pecho.
Su Obito, Su Obito...el..el
¡Tranquilízate!
Su alfa interno le gritó justo al mismo tiempo que dos pequeñas manos suaves y cálidas tocaron sus mejillas.
Ojos negros preocupados lo miraron "...Madara" su voz era suave y tranquilizante. La cabeza de Madara cayó bruscamente contra el hombro de Obito y respiro.
...Él no ha sido reclamado.
Su alfa susurro y Madara no pudo evitar el alivio que lo inundaba.
Una mano acarició su cabello y Madara sin querer ronroneo de placer en el cuello de Obito.
Una risa suave fue la respuesta de su ángel.
.
.
Madara en algún momento perdió la cuenta de cuánto tiempo estuvieron así.
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"¿Mañana a mediodía?" Obito pregunto.
Madara asintió "también se encontrarán con nosotros el consejo de ancianos" Madara hizo una mueca que fue compartida por Obito.
Pasaron el resto de la tarde platicando entre ellos hasta que anocheció y Obito acompañó a Madara a la puerta.
Cuando estaba apunto de irse Obito lo llamó "Madara tienes mal puesta la túnica" él le hizo señas y Madara se acercó curioso y algo avergonzado por estar mal vestido frente a Obito.
Tan pronto como estuvo frente a su Ángel de repente fue jalado hacia abajo y dos pequeñas manos acariciaron sus mejillas frías y sin poder evitarlo se recargo en el dulce toque de su Ángel "Lo siento por no explicar bien la situación de Kagami...yo lo siento por lo de esta tarde" Obito susurro y su mano alejó algunos cabellos de su frente y tan solo por un momento suaves labios besaron su frente, los ojos de Madara se abrieron de golpe y las puntas de sus orejas de sonrojaron.
"Siento haberte lastimado Madara" los Ojos de Obito estaban tristes y Madara pudo sentir el dolor en su pecho, rápidamente atrajo a Obito a un abrazo enterrando su rariz en el suave cabello negro y se quedaron así un tiempo disfrutando de su propio Mundo.
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Tiempo despues Madara se dejo caer de golpe en su futon enterrando su rostro rojo en la almohada ignorando los comentarios de burla de Izuna y los arrullos tiernos de Ryota.
Su mente no pudo olvidar el beso que Obito le dio, incluso si solo fue en su frente su corazón no deja de latir.
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Al final Madara no durmio durante toda la noche.
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Uniendo lo Perdido
FanfictionUchiha Obito durante su infancia fue alguien tonto e ingenuo confiando ciegamente en los demás, durante su edad adulta fue alguien sanguinario y oscuro, lleno de venganza y remordimientos. Sin embargo, tambien fue manipulado durante toda su vida, pr...
