Desde niños, Yoongi siempre lo cuidó y protegió de todo, así que cuando este le confiesa sus gustos, Jungkook decide compensarle tantos años de protección, volviéndose su guardaespaldas personal
-Si alguien le pone un puto dedo encima, se lo rompo...
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-¡Hola, señora Min!- Saludó entrando a la casa sin tocar. -¡Hola, señor Min!-
-¡Hola, Jungkookie!- Saludó la mujer asomándose por la sala. -Yoonie está arriba- Dijo abrazandolo con cariño. -No viniste a saludar a Jimin-
-Oh no, preferí dejarlos solos el primer día- Dijo sonriendo mientras subía las escaleras.
-¿Te quedas a cenar, cariño?- Preguntó viéndolo subir a la planta alta.
-Si usted me invita- Le guiñó un ojo mientras ella asentía antes de perderla de vista.
Caminó hasta el cuarto de Yoongi y tocó la puerta pero entró al instante sin esperar respuesta, encontrándose con la imagen del castaño con la falda blanca y las mejillas rojas.
-¡Cierra la puerta!- Gritó haciendo que el azabache obedezca. -¡Contigo afuera!-
-¡¿Que pasa? ¿Por qué me gritas?!- Dijo apoyandose contra la puerta y viendolo sentarse en la cama para cubrirse con una almohada. -¿Que es eso?-
-Solo sal, por favor- Pidió con la voz cortada.
-Yoongi, por dios, bebé-Susurró acercándose a él y poniendose de rodillas frente a sus piernas.-Soy tu mejor amigo-Continuó tomando la almohada para apartarla suavemente. -Muestrame-
Yoongi dejó que el azabache aparte la almohada y vea sus delgadas piernas cubiertas solo por esa minifalda blanca que dejaba a la vista sus muslos.
-¿Por qué?- Susurró Jungkook azlando la vista.
Yoongi tenía los ojos cristalizados y un nudo en la garganta que era evidente cuando abrió los labios y ningun sonido salió de su boca, haciendo a su mejor amigo preocuparse al instante.
-¿Por qué soy así, Jungkook?- Preguntó comenzando a llorar.
El azabache sintió su pecho estrujarse con dolor, levantandose para abrazarlo con fuerza y dejar al castaño esconderse en su pecho.
-Tranquilo, amor, por favor- Susurró acariciando su cabello y espalda mientras lo mecía con cariño intentando calmarlo.
-¡¿Por que no puedo ser normal?!- Gritó contra su pecho, haciendo al azabache maldecir sin saber como ayudarlo.
4/4
Obviamente se van a tocar temas sensibles, si sientes que es algo que despierte emociones negativas en ti, por favor no leas