Desde niños, Yoongi siempre lo cuidó y protegió de todo, así que cuando este le confiesa sus gustos, Jungkook decide compensarle tantos años de protección, volviéndose su guardaespaldas personal
-Si alguien le pone un puto dedo encima, se lo rompo...
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Jungkook alzó la vista de su móvil cuando una mano se posó en su brazo, encontrándose con Hoseok con una deslumbrante sonrisa para aquella hora de la madrugada.
-¡Buen día!- Dijo haciendo que note a Seokjin a su lado con una sonrisa más sutil.
-Hola- Respondió con voz suave.
-Espero que no te incomode- Dijo Hoseok ladeando suavemente la cabeza. -Pero, de casualidad ¿Has visto a Jimin?-
-¡Oh, si!- Dijo viendo a su al rededor mientras comenzaba a llenar sus platos de comida. -Creo que fue al baño, lo vi hace unos minutos -
-Genial, gracias- Dijo Hoseok palmeando su brazo. -Provecho-
Jungkook inclinó la cabeza a modo de saludo y le sonrió confundido a Seokjin al verlo saludarlo con la mirada fija en él antes de marcharse.
-Esos dos son como Rod y Todd- Susurró Taehyung tras él. -O como las gemelas de El resplandor-
Jungkook soltó aire a modo de risa y continuó con su labor de servir la comida que detalladamente le indicó su mejor amigo.
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