CAPITULO 7

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Los rayos del sol salían por cuarta vez para Kiba quien ahora se encontraba atando a un hombre más.

-¡¿Quieren darse prisa?!- le gritó a los menores que nisiquera podían escucharlo.

Itachi se encontraba sentado en el mismo lugar en el que ellos se encontraban cuando Sasuke entró. Los tres se sorprendieron al ver sus ojos, tenía el Mangekyo Sharingan.
Luego de intercambiar algunas palabras ambos azabaches comenzaron a pelear. Boruto se sentía extraño, tenía ganas de entrar y pararlos, sabía que no podía, solo estaban en un recuerdo de tantos.
De un momento a otro Sasuke se encontraba enterrando su espada en el abdomen de Itachi.

-¡No!- exclamó el rubio.

Sarada lo miró impactada, tenia el Sharingan, y lo sorprendente no era eso, sino que tenía dos tomes.

-Boruto- habló la azabache y lo tomó de los hombros- Boruto, escúchame, debes tranquilizarte, por favor mírame.

El rubio la miró a los ojos y estos se ensancharon.

-Sarada, tu Sharingan- dijo y puso sus dos manos en las mejillas de su hermana- tiene tres aspas.

-Eso no importa ahora,Boruto- dijo y a ambos les tocaron los hombros.

-Al parecer su tío está peleando únicamente con Genjutsu- dijo y señaló al frente.

Ambos dejaron salir el aire mal retenido, sabían que el mayor iba a morir pero no querían verlo.

El escenario comenzó a cambiar, ahora se encontraban junto a su padre, quien miraba aterrado al azabache mayor. Itachi era cubierto por un esqueleto de chakra naranja, ninguno sabía de que se trataba.

-¿Que le pasa?- preguntó Boruto con la voz quebrada- ¿Por qué sangra? ¿Papá lo mató?.

Mientras Itachi se acercaba, Boruto sentía que su mudo se abría, no podía terminar así, no quería que terminará así.

-¡Basta!- gritó y se dejó caer.

-¡Boruto!- exclamaron los otros dos.

Todo se volvió negro otra vez, una puerta apareció frente a ellos.

-Vamos, seguro que así podremos terminar el Jutsu- dijo el pelician y cargó al rubio en sus brazos.

Los dos corrieron y abrieron la puerta encontrándose con un lugar lleno de luz, tenía tonos amarillos y en el centro se encontraba un azabache de largos cabellos.

-¿Quienes son?- Preguntó con calma.

Boruto al verlo corrió a sus brazos y comenzó a llorar.

-¡Tío!.

Sarada no podía decir ni una palabra, ¿Cómo es que estaba ahí?.

-¿Tío?... ¿Dónde está Sasuke?.

-En la aldea- dijo la azabache por primera vez- ¿Realmente eres tú?.

La menor comenzó a acercarse lentamente pero la emoción pudo más que ella y corrió a sus brazos.

-¡Dime qué no es un sueño!- pedía la menor mientras enterraba su rostro en el pecho del mayor.

Itachi miró al pelician quien solo le sonrió y se acercó.

-Deles unos segundos, acaban de ver sus recuerdos y el último les dejó un mal sabor de boca- dijo y miró a sus compañeros.

-¿Quién eres tú?- Preguntó el mayor.

HIJOS DE LO PROHIBIDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora