CAPITULO 21

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Tres figuras corrían al rededor de otra la cual estaba sobre el césped sentado en modo de indio mientras recargaba chakra. La primer y mas pequeña de las figuras desapareció en un borrón y reapareció detrás de él intentando dar una patada la cual fue bloqueada.

Pronto las otra dos figuras atacaron también comenzando la pelea. El mayor de los cuatro repelía los golpes y encestaba uno que otro en los menores lanzandolos unos cuantos metros lejos de él y dándole el tiempo de hacer algunos mudras.

-¡Katon: gokakyu no jutsu!.

Lo tres se alejaron de inmediato e hicieron unos cuantos mudras para luego tocar el suelo y que barreras de tierra los protegieran. El mayor asintió y volvió a sentarse.

-¡Bien hecho!- exclamó y los tres menores caminaron hasta él- descansemos, hoy tenemos que hacer una visita.

Habían pasado ocho meses desde que fueron raptados de su nueva aldea, sin embargo cada mes hacían una visita a sus padres en cubierto para saber sobre la salud de su madre y hermano, si, tendrían un hermano que al parecer sería un doncel.

-Vayan a darse un baño, yo prepararé los almuerzos- dijo y los mellizos salieron corriendo en dirección a la casa mientras la más pequeña miraba hacia el bosque- ¿Pasa algo, Hima?.

-Extraño a mamá y papá.

-Los podrás ver hoy, linda- dijo y alborotó su cabello- anda, ve a bañarte.

La menor asintió y entró a la casa. Madara se quedó mirando el porche de la casa, los últimos días habían estado algo tristes y ¿Como no culparlos?, Llevaban meses sin ver a sus padres.
Negó y comenzó a caminar de vuelta a la casa, tenía que preparar la comida.

-Buenos días- saludo un castaño.

-Hola Konohamaru- saludó de vuelta el rubio- ¿Como te va como Uzukage?.

-Digamos que ya solo estoy esperando a que nazca menma para que vuelvas a tu puesto- dijo y suspiró.

Naruto imitó su acto y miró la foto a su lado, la tristeza volvió a instalarse en su pecho, llevaba mucho tiempo lejos de sus bebés, los buscaban desde entonces, no habían parado su busqueda y no pensaba hacerlo hasta saber que fue lo que les pasó.

-¿Cómo está Sasuke?.

-No muy bien, entrena día y noche para olvidar que los niños no están, y lo mismo es con Itei, se volvió muy unido a Hima y ahora que no está parece deprimido- dijo y miró a la puerta trasera.

Un fuerte dolor se hizo presente en su vientre, haciendo que se llevará las manos entre las piernas.

-Menma.

El castaño lo miró incredulo por unos segundos para déspues correr hacia la puerta trasera.

-¡Sasuke! ¡Itei!- exclamó y los nombrados lo miraron- ¡Menma va a nacer!.

De inmediato se volvieron locos, comenzaron a correr de arriba-abajo llevando las ropas para el bebé y para Naruto quien estaba triturando la mano de su esposo.
Rapidamente salieron hacia el hospital, ¡El bebé nacería en ese momento!, Muy oportuno a decir verdad ya que sus hermanos lo irían a ver.

-¡Vamos, vamos! ¡Ya quiero llegar!- exclamó el rubio.

-Boruto, tranquilízate, tenemos todo el día para llegar- habló el mayor.

-Madara tiene razón, Bolt, hay tiempo- dijo la azabache mayor.

-Soy mayor que tu, niña, tenme algo de respeto- pidio el azabache.

-Bien, el abuelo aquí no puede ir muy rapido, tenle paciencia.

-Oye ¿Qué te hice?.

-Ah, no sé, me separaste de mis padres hace ocho meses, supongo que es un buen motivo ¿No?.

HIJOS DE LO PROHIBIDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora