💋Capítulo 08💋

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Un día cualquiera, YunHo fue a casa de San.

Sabía que ese día MinGi tenía un juego y San iría a verlo, lo que quería decir que no estaría en casa.

Era sábado, por lo que pudo ir con ropa casual, esperando que estuviese alguien en casa de San que pudiera ayudarlo. Cuando llegó, tocó el timbre, esperando que San no estuviese ahí por cualquier razón, pues había mentido diciendo que tenía cita con el dentista y no podía asistir al juego de MinGi.

La madre de San fue quien le abrió, sonriendo al ver que se trataba de él.

—Oh, YunHo, no esperaba que vinieras, pero pasa.

—Gracias, señora Choi.

YunHo se acomodó en uno de los sofás, viendo que la omega iba a la cocina para traer al poco tiempo un pequeño plato con galletas.

—Son de chocolate y están recién hechas, así que sóplalas antes de meterles un mordisco.

—Muchas gracias — Aceptó el plato.

—Y bueno, YunHo, creí que tenías una revisión con el dentista.

—Bu-Bueno, sobre eso...

—Algo me dice que viniste aquí a escondidas de los chicos, ¿verdad?

—Por favor, no se lo tome a mal, señora Choi, pero de lo que quiero hablar con usted... no creo que ellos deban saberlo.

—Bien, te escucho.

Nervioso, YunHo sopló suavemente una de las galletas, metiéndola en su boca para darle un mordisco.

Sabía a galleta de chocolate calentita.

—¿MinGi y San siempre fueron amigos?

Así como a MinGi semanas atrás, la sonrisa de la mujer se borró lentamente, aclarando la garganta mientras acomodaba su cabello.

—¿A qué viene eso?

—No crea que tengo malas intenciones, sólo quiero saber qué pasó. No sabía que era un tema sensible y lo nombré frente a MinGi.

—¿¿San te escuchó??

—No.

—Gracias al cielo — Suspiró.

Al parecer, sí sucedía algo malo cuando le nombraban ese tema a San.

—Tienes suerte que MinGi te sigue tratando, cuando a él le hablan de eso suele ser algo brusco.

—Y lo fue, me dijo que me arrancaría la cabeza si mencionaba algo de eso frente a cualquiera de los dos.

—Sí... es que ellos tuvieron un pasado un tanto “complicado” — Volvió a suspirar —. Te puedo contar algo, pero espero que esto quede entre nosotros, Jeong YunHo.

—Sí, sí, le juro que no le diré a nadie lo que me diga.

—Todo fue nuestra culpa — Acomodó un mechón de cabello tras su oreja en un acto ansioso —, hicimos la broma de que ellos eran destinados cuando eran apenas cachorros, y Sannie y Min creyeron que era cierto.

YunHo sintió que su boca se abría automáticamente.

Era un alfa criado en buenas costumbres con una familia que pensaba que los destinados eran algo “sagrado”, básicamente, lo más importante para los lobos y, por lo tanto, para ellos, ya que YunHo estaba muy conectado a su lobo interior, como el resto de su familia, a diferencia de otras.

Así que el tema de los destinados y que la gente se lo tomara a la ligera, era un tanto molesto, pues YunHo lo consideraba algo serio e importante.

—Con eso no se bromea — Frunció el ceño.

—No se suponía que llegaría más allá de eso... fue nuestro error, como te digo, y también cometimos el error de no aclararles desde un principio que sólo era eso, una broma. Llegó el punto en el que MinGi casi marca a San, y fue cuando detuvimos todo, diciéndoles que no era algo que realmente pensáramos, ellos se lo tomaron a mal y se distanciaron. Logramos juntarlos de nuevo y volvieron a ser amigos, pero a San no le gusta hablar del tema, y como a San no le gusta, MinGi lo complace en eso y también le disgusta hablar sobre ese pasado.

YunHo mordió otra galleta, pensando seriamente en lo que la mujer le contaba.

—No les hables de esto, no les gusta, y no quiero que su amistad se vea afectada de nuevo por nuestra culpa.

—No se preocupe, no le diré a nadie sobre esto ni a ellos.

Pasó el fin de semana hasta llegar el lunes, cuando YunHo tuvo que ir al Instituto y ver a sus amigos de nuevo.

YunHo no quiso pensar en el tema ni mencionarlo, entendía que era algo delicado, así que prefería callarse sobre eso.

Sólo optó por seguir hablando con ellos como si nada, de todos modos, quería seguir siendo su amigo, independientemente del pasado de ambos.

Además, San y MinGi parecían muy dispuestos a pasar de esa historia y seguir adelante con sus vidas, así que YunHo no veía inconveniente en seguir juntándose con ellos.

—¡MinGi~! Prestame atención o te voy a pegar con el libro de matemáticas.

Sin embargo, el alfa no le devolvió ni un poco de atención al omega, quien puchereó molesto ante la falta de atención de su mejor amigo, tomando entre sus manos el libro para alzarlo, teniendo intenciones de pegarle en la cabezota.

YunHo detuvo a San, arrebatándole el libro, empujando luego a Song, quien finalmente salió de su ensoñación.

—¿Qué mierda les pasa? — Frunció el ceño.

—¡Te llamaba y no me prestas atención!

—Ya te iba a pegar con el libro — Alzó el libro —, me debes una.

—¿Qué tanto mirabas?

—Ah... — Suspiró, bajando la cabeza —, estaba viendo... a un omega...

San abrió la boca, MinGi nunca antes le había hablado de un omega, y esto era nuevo para ellos, así que no sabía cómo sentirse.

—¿Quién? — YunHo tamborileó la mesa emocionado.

MinGi no respondió al instante, sólo señaló con el mentón a un grupo de jóvenes no muy lejos de ellos, murmurando luego un “el de cabello azul oscuro”.

Era un chico bajito, con cabello un poco más azul de lo que MinGi decía, poseía unas bonitas facciones y cuerpo bien proporcionado.

—¡Eehh! Pero si está bien lindo — YunHo codeó a MinGi.

Sin embargo, San permaneció en silencio.

Kiss Kiss~ Extended Version (MinSan) ATEEZHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora