San tembló cuando unos golpes se escucharon en la puerta de su casa, era un animal intentado entrar. Un lobo, un alfa.
Olía a menta, deliciosa y fresca menta.
Su lobo ronroneó, y por ende, San también ante tan tentador olor.
San amaba ese olor, le encantaba olerlo cada vez que podía, le traía paz y relajación.
Cegado y casi hipnotizado, fue hasta la puerta para abrirla, viendo a sus pies un lobo de pelaje oscuro y ojos rojizos, un alfa. Un alfa al que su mirada le penetraba el alma, esos redondos ojos rojos lo veían como si lo leyera como libro abierto.
Retrocedió para dejarlo pasar y el animal pasó, así que cerró luego la puerta con seguro, escuchando a sus espaldas el sonido del lobo regresando a su estado humano.
MinGi.
Tan guapo, como siempre.
—¿Qué haces aquí? — Se cruzó de brazos, evitando mirar al alfa desnudo frente a él.
Lo último que quería ahora era ver a MinGi.
‹Estás mintiendo. Lo quieres›
Fue abrazado entre sus fuertes brazos, Dios, San quería quedarse apresado entre ellos hasta el amanecer y más allá de eso. El olor era MinGi era como una droga, no podía dejar de olerlo aunque quisiera.
Se sentía con una inmensa paz en su pecho, todo el sentimiento de pesadez que tenía anteriormente se había debilitado apenas pudo oler a MinGi.
De alguna forma, sacó la suficiente fuerza de voluntad como para empujarlo, ignorando el gemido de queja que su lobo emitía en su interior por perder contacto con el más alto.
—No te quiero ver.
—San, no podía sentirme tranquilo sabiendo que estabas mal.
—Tú estabas muy tranquilo allá con tu omega soñado, así que no sé qué haces aquí.
—Mis instintos me trajeron aquí, me transformé en un lobo cuando algo me dijo que... mi omega estaba mal, que me necesitaba.
—¡Deja de decir idioteces, Song MinGi! Tú no eres mi destinado. Regresa allá con HongJoong o algún otro omega bonito y déjame en paz.
—Yo no quiero otro omega, en el fondo siempre esperé que mi lobo me dijera que eras tú — Acercó sus manos al rostro del omega —, porque tú eres el omega más perfecto que conozco, tú ere-
MinGi detuvo sus palabras al sentir la palma de San golpear contra una de sus mejillas, mirando lentamente al omega luego de eso.
El bajito respiraba aceleradamente, con el fuego encendido en sus ojos.
—Tú y yo no nacimos para estar juntos, eso ya lo sabes. No lo digas de nuevo.
Todo se quedó en silencio.
San por un momento se arrepintió, acababa de cachetear a un alfa que, si bien se trataba de MinGi, seguía siendo un alfa, y cuando los alfas se enojaban y perdían el control de sí mismos por la rabia, no sucedía nada bueno.
Pero MinGi no se veía ni olía enojado.
El más alto respondió a su golpe tomándolo de la cintura, y... ¡Lo besó!
MinGi podía sentir que San se resistía al beso y trataba de apartarse de él, clavándole las uñas en los hombros en el proceso, negándose a ser besado por él al punto de morderle el labio con fuerza hasta hacer estallar este y la sangre comenzara a brotar.
Pero fuera de eso, San estaba emitiendo unas feromonas increíbles, olía estupendo, MinGi quería olerlo por horas.
Elevó con sus brazos a San para hacer que este envolviera sus piernas alrededor de él, pegándolo a la pared más cercana.
—Hueles delicioso...
San parpadeó varias veces, desorientado y a su vez maravillado.
No, su celo no estaba cerca, si faltaba aproximadamente unas tres o cuatro semanas, no podía ser que se adelantara porque sí y de pronto.
Sólo era su lobo apestando a felicidad de poder estar con...
‹Mi alfa...›
—Y-Yo...
—San, estoy perdiendo el control — Frotó su mejilla contra el cuello del omega —; te quiero a ti, todo de ti. Dime ahora que todavía puedo controlarme que no quieres algo conmigo y no sabrás nada de mí, no te molestaré, pero dime algo.
—No quiero que te vayas. Quiero que siempre estés a mi lado.
San insertó sus uñas en los hombros de MinGi para impedir que este se alejara, como si Song tuviera la intención de hacerlo, lo cual el alfa no haría a menos que el dulce omega se lo dijera.
—Quiero tenerte cerca — Jadeó y se sacó la camisa.
San estaba desesperado por sentir su piel contra de la MinGi, quería saber qué se sentía, quería arrullarse en el pecho del alfa y permanecer ahí una eternidad.
Estaba cegándose por sus instintos, por su lado animal, que sólo quería estar con su alma gemela y no separarse de esta jamás.
—Te amo, te amo...
En lugar de responder a la confesión, MinGi volvió a juntar sus labios con los de San, yendo escaleras arriba hacia la conocida habitación del omega, mientras dejaban detrás suyo un rastro de un dulce aroma a chocolate de menta.
Sus aromas entrelazados, así como sus almas y corazones, porque de esa forma estaban destinados y así lo querían.
En secreto, pero ellos siempre habían esperado por este momento.
Por una tierna confesión de parte del otro, de que llegase el momento en el que así como sus dedos se entrelazaban en el momento de volverse uno, una preciosa marca de pertenencia decorara el cuello de San tras horas de sudor en la habitación.
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Kiss Kiss~ Extended Version (MinSan) ATEEZ
Random«San es un omega que quiere llamar la atención del alfa Jung WooYoung. MinGi es un alfa que quiere llamar la atención del omega Kim HongJoong. Ambos son mejores amigos desde la infancia, casi inseparables. ¿Hasta qué punto llegarán para ser notados...
