Mientras las pizzas se hacían, Emma y tú fuisteis al salón donde estaban los chicos ya sentados en la mesa grande, bebiendo, charlando y picoteando el aperitivo que habían colocado para esperaros.
La música se coló enseguida en tus oídos cuando cerraste la puerta detrás de ti.
Te quedaste impresionada al ver cambio exagerado del salón. Los chicos aprovecharon la oscuridad de a fuera, y encendieron las luces led azules, que ahora iluminaban toda la estancia, sobre todo en la parte de la tele, dándole al lugar un ambiente muy acogedor.
Enseguida, un olor diferente al resto se coló por tus fosas nasales. No tardaste en averiguar de que se trataba. El aroma a hierba era notorio en la sala debido a las ventanas cerradas. Desviaste tu mirada hacia los demás, y tu sorpresa no hizo nada más que aumentar cuando viste a Baji liándose un porro con la lengua. Draken, a su lado izquierdo, hacia lo mismo.
Al ser unos chicos tan repelentes, y despreocupados en general, podías llegar a imaginar que consumieran ese tipo de cosas. Pero igualmente, no podías mentir al decir que te lo esperabas. No lo hacías, y menos por parte de Baji. Jamás notaste ningún olor a hierba en su cuerpo cuando tuviste la oportunidad de tenerlo cerca. Todo lo contrario. Baji olía muy agradable. Dulce, pero salvaje a la vez.
Aunque no te gustó lo que viste, decidiste no darle mucha importancia. Desviaste tu atención hacia otro lado, y al momento de hacerlo, descubriste que habían más sillas al rededor de la mesa. Al mirar detenidamente a los chicos, te diste cuenta de que ahora habían más personas reunidas. Distinguiste a tres personas nuevas, seguramente las que Draken mencionó antes. Dos de ellos eran muy parecidos, solo se diferenciaban por los colores de su pelo y por las diferentes expresiones de sus rostros. El del pelo azul parecía enfadado, el otro, de pelo naranja no dejaba de sonreír.
Al lado de Chifuyu, había un chico nuevo rubio, con varios golpes en el rostro, y a lado de Mitsuya, en una esquina, había otro con el pelo rapado y teñido de azul, con una enorme cicatriz traspasando sus labios.
Cuando Mikey os vio, se levantó enseguida para presentártelos. Para tu sorpresa, aunque ellos parecían un poco confundidos al principio por tu presencia, te saludaron amablemente.
Los cuatro nuevos integrantes se trataban de Hakkai, Takemicchi y los gemelos Kawata: Smiley y Angry. A estos últimos, no tardaste en distinguirlos.
Mientras todos reían y bromeaban, Chifuyu te hizo un gesto para que te sentaras a su lado. Había una silla vacía a su derecha, así que diste por hecho que reservó ese sitio exclusivamente para ti.
Te colocaste a su lado, con una sonrisa de agradecimiento, y Emma se sentó al otro lado de Draken.
Tu mirada chocó con la de Baji cuando miraste hacia delante. Lo tenías justamente enfrente de ti, en medio de Draken y Mitsuya.
Genial. Si tu presencia te ponía nerviosa, ahora lo ibas a estar más.
Él le dio una calada profunda a su cigarro, y después expulsó el humo sin romper el contacto visual contigo. Sus ojos estaban entrecerrados y algo rojos, pero se clavaron en lo más profundo de todo tu ser. El tabaco te daba asco, pero joder, eso te resultó jodidamente atractivo.
Tragaste duro y apartaste la mirada. Todavía no sabías por que, pero Baji era la única persona con la que no podías mantener tus ojos en los suyos por más de tres segundos sin que las piernas te temblaran en el proceso.
ESTÁS LEYENDO
Intocable - Baji Keisuke
Fanfiction(Nombre) jamás pensó que la persona que le curaría el alma después de la mayor traición de su vida, fuera aquel pandillero de ojos marrones que quemaba coches por puro aburrimiento y pateaba civiles según su estado de humor. Baji Keisuke. 𝗔𝗟𝗘𝗥𝗧...
