No supiste si llorar o reír cuando descubriste la identidad de aquel desconocido que se cruzó en vuestro camino. Aquella persona que tenías enfrente era nada más y nada menos que el ex novio de tu amiga Jin, el mismo capitán de Moebius.
Nobutaka Osanai.
Te acercaste hacia ellos, y cuando estuviste al lado de tu amiga, la miraste cuidadosamente.
—Al final parece que hemos invocado al Rey de Roma... —le susurraste a Jin por lo bajo, tratando de no mirar al chico que habíais estado criticando toda la tarde.
—Por fin te encuentro —suspiró Osanai de alivio. Se acercó a Jin pero ella se apartó.
Miraste de reojo a tu amiga, y aunque no había dicho nada todavía, podías notar la emoción contenida en sus ojos.
Supiste enseguida que esta situación no era buena, no tenías ni idea de cómo podía reaccionar Jin después de su enfrentamiento con su ex. Así que para evitar cualquier tipo conflicto, no lo dudaste.
Le agarraste de la mano rápidamente para sacarla de allí.
—Vámonos, Jin. Si llegamos tarde, nos quedaremos sin mesa.
Hiciste amago de dar un paso hacia delante y seguir con vuestro camino, pero tu amiga no se movió ni un milímetro.
Te giraste y la miraste asombrada. Al segundo, percibiste que, toda su atención, estaba centrada en el chico de dos metros que tenía delante. Ambos mantenían un intenso duelo de miradas.
—¿Por qué no has contestado a mis llamadas? —le recriminó Osanai, interrumpiendo el silencio sepulcral en el que os habíais sumido—. ¡Te he estado llamando toda la jodida tarde!
—¿Cómo puedes echarme en cara eso? —Jin lo miró dolida—. ¡Estabas con otra chica a mis espaldas!
Mierda.
Eso fue lo único que pensante cuando viste que, la bomba de relojería, acababa de estallar. Y si eras sincera, no te apetecía nada presenciar una escena de ellos dos discutiendo. No cuando ya te habías hecho una idea de que, tu y Jin, ibais a dejar los problemas hacia un lado y disfrutar de la noche juntas.
—Yo... —su ex se quedó un segundo en silencio, y después asintió, dándole la razón en todo—. Lo sé, y lo siento por todo... Lo de la otra noche solo fue un calentón. Tú eres la única que me importa de verdad.
Osanai intentó acariciar su mejilla, pero tu amiga se apartó.
—¿Y qué me dices de tu banda? —le reprochó ella—. ¿Te has olvidado de todo lo que haces con Moebius? Ya ni te reconozco...
—Sé que a veces soy un jodido idiota, pero es que
—Te ha dicho que no la toques, ¿Estás sordo?
Tu boca habló sola, de forma inconsciente, al ver que, Osanai, tenía intenciones de volver a buscar contacto físico con Jin, cuando ella ya le había dicho que no.
No ibas a dejar que la volviera a manipular. No delante tuya.
Osanai te miró asombrado, detenidamente, de arriba abajo. En una fracción de segundo, su mirada se volvió completamente sádica y enloquecida.
Cuando viste la maldad reflejada en sus ojos negros, no pudiste evitar estremecerte.
—¿Ah? —te replicó Osanai sin pestañear siquiera, y sin dejar de mirarte como un loco, a centímetros de tu cara le preguntó a tu amiga—: ¿Qué estás haciendo con esta otra vez?
Tu cuerpo se tensó completo, y tu pulso se aceleró al instante en que notaste su aliento chocar contra la piel de tu mejilla. Te sentías una hormiga a su lado. Aún así, no dejaste que el miedo te invadiera. Apretaste el puño y te infundiste de valor para contestarle. No podías mostrar debilidad ante una persona tan conflictiva como él, y mucho menos delante de tu amiga que, ahora más que nunca, tenías que proteger de ese demente.
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Intocable - Baji Keisuke
Fanfiction(Nombre) jamás pensó que la persona que le curaría el alma después de la mayor traición de su vida, fuera aquel pandillero de ojos marrones que quemaba coches por puro aburrimiento y pateaba civiles según su estado de humor. Baji Keisuke. 𝗔𝗟𝗘𝗥𝗧...
