Hoy recibí una llamada de mi hermano, Alessandro y yo somos muy unidos, yo siempre trataba de protegerlo y el a su vez solo quería ser un desastre, somos polos opuestos pero nos adoramos con locura. Fue genial oír su voz y sentir que lo tenía tan cerquita.
Soy la menor de tres hijos pero desde que tengo conciencia soy la mas cuerda, mi hogar siempre fue tranquilo, permisivo, respetuoso y sin ningún contratiempo mayor que me pudiese dañar, tuve una infancia genial en medio de pizzerías y mucho amor, fui feliz, fui amada y aprendí a amar a mi familia más que nada en esta vida; y cuando los padres de Malena empezaron a trabajar en la pizzería de mis padres cuando yo solo tenía 5 años, descubrí que era la familia más allá de las personas con las que había crecido, Lena se convirtió en mi hermana, mi amiga, mi confidente y mi lugar perfecto.
—¿Fantaseando con Luca de nuevo? —Lena interrumpió el flujo de mis pensamientos. Luego de conocer a Alejandro habíamos dado una que otra vuelta por Madrid para luego solo volver al apartamento y pasar toda la noche escuchando como Lena se burlaba de mi mala suerte y de lo graciosa que se veía mi cara cuando vi a Luca— ¿A que hora crees que debería escribirle a Alejandro?
—Cuando quieras, dijo que tenía libre los sábados. Quizás esta esperando que le hables —asintió pensativa y la vi alejarse. Aun no había descubierto a que quería dedicarme aquí en Madrid, no quería ser modelo de desnudos, eso ya lo tenía muy claro, pero la fotografía seguía siendo una de mis pasiones.
—Dijo que vendrá por nosotras en 30 minutos, así que arréglate rápido ragazza stupida —me burlé. El español se me daba tan natural que tenía tiempo hablando y pensando únicamente en ese idioma. Mis padres hablaban español con bastante naturalidad, teniendo en cuenta que se habían conocido justo aquí en Madrid, gracias a eso todos en casa manejábamos bastante bien el idioma.
—¿Te gusta Alejandro? —la encaré, yo estaba lista y ella aun no elegía que ponerse.
—Es guapo, gracioso y muy tierno, creo que sí podría gustarme bastante, pero por ahora solo quiero conocerlo y quizás se convierta en un gran amigo para ambas.
—Estoy segura de que seremos grandes amigos, ayer cuando lo vi sentí que ya lo conocía desde hace tanto tiempo, no lo sé, fue algo raro.
—Quizás se conocieron en una vida pasada o algo así —asentí pensativa, vidas pasadas, jodida amiga bruja... La vida es una locura ¿Cierto?
En menos de cinco minutos estábamos en el auto de Alejandro camino a Plaza Mayor, quería ir allí desde que había llegado a Madrid, había visto un montón de fotos cuando estuve investigando sobre Madrid pero la verdad es que las fotos no le hacían justicia a lo hermosa que era, la cantidad de colores y vida que hay en Plaza mayor, llena de restaurantes, cafeterías y tantos balcones, las fotos y los videos se quedaron tan cortos al lado de esta majestuosidad, sentía tanta energía y emoción que quise correr por todos lados.
—¡Dios! Que hermoso está esto para unas fotos —Malena saco su cámara de inmediato.
—Sin duda este es uno de los lugares más lindos de Madrid —mencionó Alejandro.
—Cada día estoy mas enamorada de Madrid, de verdad agradezco a ese ser humano por darme la idea de lanzarme rápido del avión.
—¿Te lanzaste de un avión? —Alejandro realmente era lindo.
—No literalmente, solo es una analogía que tengo.
—Me la tienes que explicar, mi hermana solía tener una analogía con el café y la vida.
—Que maravilloso hubiese sido conocerla —hablé con sinceridad y el asintió con nostalgia. Caminamos por un rato, tomando algunas fotos, riendo y disfrutando del paisaje.
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Dulce Madrid.
Teen Fiction"Sinopsis. A veces la vida te da la oportunidad de cambiarla por completo, de reiniciarla, de tomar el control y elegir las reglas de tu juego y en ti queda tomarlo o dejarlo ir. △△△ Alissa Martinelli llevaba la vida perfecta, una envidiable famil...
