El lunes en la mañana regresamos al trabajo, no había señales de Luca y tampoco había respuestas de su madre sobre el borrador.
—Quiero que vayamos a las peleas —Malena y yo estábamos sentadas en nuestra mini terraza, no teníamos nada que hacer y la idea se pasó por mi mente.
—Vamos. —respondió de inmediato— le preguntaré a Nate si quiere venir —salí corriendo a cambiarme— Nate vendrá a buscarnos en el auto de Alejandro.
—Que bueno, aunque no me molesta caminar —confesé.
—Nunca te molesta caminar —afirmó.
—Cierto —me reí.
El concepto de las peleas callejeras me daba bastante asco pero me gustaba la euforia y además, quería coincidir con Ian. La adrenalina me seduce de inmediato cuando entramos a la zona, la multitud, la música, las luces y los gritos me condenan, amo la sensación.
—¡FLIPO, TÍA ESTO ESTA EXPLOTANDO! —exclamó Nate— Los tres abandonamos el auto, Malena saco una botella de vino recién abierta—¡Joder! Tu jodida adicción al vino no es normal.
—Es mas normal que mi adicción al sexo —respondió Malena como si nada. La multitud empezó a Bramar el nombre de Ian y me acerque rápidamente intentando llegar al centro.
—¿Será que pelea todos los días? —cuestionó Nate.
—Probablemente —le dijo Malena, varios chicos se acercaron a Nate a saludar y las personas no me dejaban llegar al centro de todo aquello rápido.
—¡JODER! Pero si es el gilipollas de Nathaniel —voltee de inmediato para ver a un Ian bañado en sudor.
—¡Hola maleït imbècil! —respondió Nate en lo que supuse era catalán.
—Hola el meu deessa —me saludó sonriente y solo le devolví una pequeña sonrisa— Eu, soy Ian —le habló a Lena.
—Yo soy Malena —correspondió.
—¿Ya peleaste? —le preguntó Nate
—Nope, pero ya casi. ¿Quieren ver? —yo asentí rápidamente—Vengan —lo seguimos, las personas lo dejaban pasar con tanta facilidad, a diferencia de lo dificil que había sido intentar pasar hace un momento— Quédense con Diego.
—¿Quién es Diego? —pregunté confundida.
—Este brasilero bello, mi vida —puedo decir que estalle a carcajadas, el acento del chico es tan pronunciado que es gracioso— Oye que mala, tampoco hablo mal.
—Joder tío que tiempo sin verte, —lo saludó Nate— les presento al jodido jefe de las calles bajas de Madrid —nos habló.
—Soy Malena Lombardi, es un gusto guapo —Se presentó Lena con coquetería.
—¡Que bonita! Pero debo aprovechar el momento para decir que tengo novia —le respondió con una suave risa— La rubia tiene nombre —inquirió curioso.
—Me llamo Alissa Martinelli —le di la mano.
—¿Martinelli de Italia? —preguntó sorprendido y asentí.
—¡Joder! Hoy tiene que caer cerveza del cielo, porque no hay nada más raro que ver a un Martinelli por estas calles de Madrid.
—¿Por qué? —me había causado bastante curiosidad, mi apellido era conocido, no debía negarlo, pero su comentario fue algo personal.
—A veces es bueno quedarse con la duda Alissa —respondió con una sonrisa enigmática.
Decidí prestarle atención a Ian, sus músculos se tensaban con cada golpe que le atinaba a su contrincante. El sudor recorría cada uno de sus tatuajes, una gran mariposa en su pecho, en su espalda se leía "KARMA" y detrás de su brazo izquierdo tenía la silueta de una mujer, con olas de mar dentro. Se veían bien, la verdad no tenía tantos como imagine que tendría.
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Dulce Madrid.
Fiksi Remaja"Sinopsis. A veces la vida te da la oportunidad de cambiarla por completo, de reiniciarla, de tomar el control y elegir las reglas de tu juego y en ti queda tomarlo o dejarlo ir. △△△ Alissa Martinelli llevaba la vida perfecta, una envidiable famil...
