CAPITULO 1

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Me encontraba en el bus, donde miraba las hermosas rosas rojas que estaban plantadas en la extensa parte de flores del parque.

La universidad me esperaba con ansias de ya entrar de nuevo al estudio, ya esperaba mi certificado de graduado.

Mi padre espera un hijo estudioso, con buenas notas y siempre con una sonrisa en su rostro, yo creo que si cumplía con esos requisitos.

El bus había llegado a mi destino, la universidad de ‘’Tronger’’ la universidad más famosa de todo el mundo, solo entran los estudiantes con notas extraordinarias, pero… también entraban los niños de papi, los que si tenían dinero para poder pagar su colegiatura.

Respire profundo y di mis primeros pasos, trate de comportarme como una persona normal, pero mi alegría se desbordaba.

—Joven Guillermo… —una voz se escuchó por la espalda de Guillermo.

—¿Disculpe? —dijo Guillermo al ver la cara del señor.

—Joven Guillermo, lo estaba esperando —dijo este mirando a Guillermo con alegría.

—Supongo que es el director —dijo Guillermo colocando sus maletas en el piso.

Guillermo extendió su mano, el señor la estiro junto con él y un fuerte saludo de mano se marcó.

—Lamentablemente no soy el director, soy el profesor de química, el que reviso tu examen. Estoy plenamente sorprendido con los resultados que has obtenido —alago el profesor.

—Muchas gracias… así que fue por su aprobación la responsable de que yo estoy en esta hermosa universidad —agradeció Guillermo.

—No hace falta que lo agradezca, fue su inteligencia quien lo puso aquí —respondió el profesor—. Bueno, me retiro. Mucho gusto haberte conocido —dijo el profesor.

—Igualmente —respondió Guillermo.

El profesor había sido una persona bastante agradable a la hora de conocerlo, me pareció una gran persona y la verdad que ya quiero entrar a su clase. Ahora hay que suplicar para que no me toque una persona ignorante y molesta como compañero de cuarto.

—¿Guillermo Díaz? —dijo una persona al ver a Guillermo.

—Sí.

—Habitación 7 —respondió el joven dándole una llave.

—¡Ha! ¡Okey! —exclamo Guillermo de manera alegre.

Me dirigía hacia mi habitación de manera alegre, mi primer día no podía mejorar; Ya tenía casi ganado al profesor de química y ya me habían asignado mi habitación, solo falta ver que compañero me toca.

Mi impresión de mi primer compañero no fue para nada buena, estaba teniendo relaciones en la habitación, mi cara era realmente de asombro y asco, que tipo de persona se monta a tener sexo en una habitación donde se sabe que en cualquier momento puede llegar una persona y tumbarles su mundo de excitación.

—¡Degenerados! —exclamo Guillermo retumbando el sonido de excitación de la chica.

El chico rápidamente se tumbó de encima de ella.

—Ups. —el chico levanto los hombros y mostro una cara de apenado.

La chica salió de la habitación colocándose la blusa y abrochan doce el pantalón.

—No me mires de esa manera… ¿Apoco nunca has tenido sexo?

Guillermo estrello la puerta.

—¡No! Y eso es algo que no te importa —contesto Guillermo groseramente.

—¿Perdón? —respondió esté de manera prepotente—. ¡A mí, no me vas andar hablando de esa forma! —respondió el tipo acercándosele poco a poco.

Guillermo dio unos pasos hacia atrás, se sintió intimidado.

—Así me gusta… chicos tímidos. —el tipo soltó una carcajada.

Guillermo lo miro de manera directa y volteo a ver todo su cuerpo, estaba temblando.

—¡Me llamo Samuel! ¿Y tú? —dijo Samuel.

—Gui…Guillermo. —Guille tartamudeo.

—Lindo nombre —respondió Samuel colocándose el pantalón ya que estaba en boxers.

—Gracias… —contesto Guillermo.

Me sentía incómodo, este tipo llamado Samuel parece una persona un poco extrovertida y degenerada. Me sentí intimidado por él, como si me hubiera empujado con la mirada.

Guillermo comenzó acomodar sus cosas en la cama de arriba, ya que Samuel se había montado el sexo en la cama de abajo y por supuesto que Guillermo no iba a elegir esa cama.

—Oye, ¿Estamos bien? ¿Amigos? —pregunto Samuel.

Guillermo se quedó sin respuestas, no sabía si decir que sí o decir que no, no sabía cómo Samuel iba a reaccionar a dicha pregunta.

—Ami… Amigos —respondió dudosamente.

—Así me gusta…

—Tampoco me vas a traer como tu mongolito —respondió Guillermo.

—Pues eso veremos. —guiño el ojo Samuel.

Samuel cree que me traerá como él quiere, no me voy a dejar no soy tan tonto para dejarme manipular por un tipo que apenas conozco y que se monta a tener sexo en ¡Nuestra! habitación.

Guillermo, un chico dulce con alma de depredador, un poco inocente para mí, pero que se cuide que yo puedo marcar mi territorio como una bestia.

Guillermo y Samuel habían tenido su primer encuentro y no de una manera agradable, Samuel se sentía dominante al oler el aroma que esparcía Guillermo de niño inocente, Samuel puede convertir los sueños en pesadillas.

Guillermo el chico bueno y con su alma de ángel, su camino se tornaba blanco al caminar, sería como la luz que necesita Samuel para poder desaparecer su lado oscuro, pero… ¿Samuel podrá contra esa luz que Guillermo expande al solo presenciarse en un lugar dejando ver el lado bueno de la vida?

INSTINTO ANIMAL [W]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora