Sabía que el reglamento escolar impedía contestar llamadas en horario de clase e incluso impedía llevar celulares, pero eso último nadie lo cumplía.
Rápidamente empecé a pensar formas de salir de clase para poder contestarle, no podía desaprovechar esa llamada. ¿Le digo a la profesora que es mi mamá? No, muy gastado. ¿Le pido a alguien que la distraiga mientras yo salgo? No, muy arriesgado. ¡Piensa rápido Moore! Bien, algo simple.
– Señorita Abigail, ¿me da permiso de ir al baño un momento, por favor? –traté de remarcar mi acento, a ella le encantaba, en realidad, yo le encantaba, anciana asalta cunas, pero debía aprovechar eso–
– Y cuénteme Lucas… ¿es muy urgente? –me dirigió una voz suave y lenta–
– Bastante, tal vez en otra ocasión pueda explicarle con calma… –me miró de pies a cabeza y yo le guiñé el ojo–
– Está bien, ocupe el tiempo que necesite –sonrió–
– Gracias, por eso usted es mi profesora favorita –le sonreí de regreso y al darle la espalda hice una mueca de asco mientras me dirigía a la puerta–
Al salir del salón, saqué inmediatamente mi celular del bolsillo y caminé por el colegio hacia el baño de chicos. En salir había demorado lo suficiente como para que Michelle se cansara de llamar y mi celular dejara de vibrar, así que ya en el baño decidí llamarle de vuelta, rogando que contestara.
El celular sonaba y sonaba vez tras vez, intenté más de 3 veces, pero no podía rendirme tan fácil. “Por favor Michelle, contéstame, contéstame”.
– Lucas.
– ¡Michelle! –valió la pena haber insistido tanto–
– Me haces perder el tiempo en llamarte y luego ni contestas.
– Estaba en clases, deberías considerar todas las horas de diferencia que hay entre New York y Sydney, pero en fin. ¿Me tienes noticias?
– Lucas, intenté acercarme a Jessica de nuevo pero no lo logré.
– ¿Tan grave fue lo que le hiciste?
– Tú eres el menos indicado para hablar de ese tema.
– Está bien, no te enojes. Pero no creo que solo hayas llamado para decirme eso.
– No te equivocas. Escucha, Jessica tiene mucha cercanía con un chico nuevo que se llama Mark, por cierto está guapísimo, según ella sólo son amigos pero creo que todos notamos que hay química entre ellos.
– Es más complicado de lo que pensé –suspiré para retenerme de maldecir todo–
– Cualquiera mataría por estar con un chico como Mark, yo intenté acercarme a él por varias razones, quería ver si podía resultar algo entre él y yo, quería alejarlo de Jessica para hacerte el trabajo más fácil y si resultaba solo una amistad con él podría acercarme a ella, pero…
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Señorita Smith
Teen FictionLas decepciones amorosas son de esas cosas que no pasan de moda. ¿Quién no ha sufrido por amor? Yo sí, y Jessica también. Jessica Smith es una adolescente de 17 años que tiene el corazón roto. Aunque tuvo un novio, sus experiencias amorosas no han...
