#Narra Jessica
Iba camino a la escuela con Mark, ya saben, como siempre, y esta vez yo pensaba en el chico que me salvó anoche. No logré ver su rostro, pero su voz se me hacía un tanto familiar, aunque dentro de tanto ruido no pude descifrar nada, yo quería agradecerle.
– Mark, ¿tú sabes quién era el chico que me salvó anoche?
– No estoy seguro, Jessy, ¿aún no puedes quitártelo de la cabeza?
– No –reí al ver un rastro de celos en su mirada– es que él merecía al menos un “gracias”…
– Bueno, sí es cierto, después de todo él hizo algo que yo debería haber hecho.
– ¿Tienes alguna idea de quién era?
– Ya te dije que no estoy seguro…
– Pero dime de quién sospechas.
– Yo creo que… –miró hacia la puerta y cerró la boca un momento– Ya lo confirmé, vas a poder agradecerle, es más, te vas a dar cuenta quién es tú sola.
– ¿De qué ha…? –miré hacia donde él estaba mirando e imité su gesto cerrando mi boca también–
Al salón había ingresado un chico de ojos marrones y cabello castaño. Tenía un gran moretón bajo el ojo derecho y su labio se veía lastimado, la herida de este último estaba cicatrizando y la sangre se veía seca.
Me llevé una mano a mi rostro tapando la o que había formado inconscientemente con mis labios. Yo conocía a ese chico, pero no sabía que él estaba en esa fiesta y no me explicaba por qué ni siquiera me había mensajeado o llamado después del incidente.
– Dios mío no… –susurré y me separé del lado de Mark quien no me siguió al encuentro de Carlos– ¿Te duele mucho?
– No, tranquila –esbozó una leve sonrisa–
– ¿Tú fuiste verdad?
– ¿De qué se me acusa ahora? –rió de una forma diferente, al parecer no podía estirar demasiado los músculos de su rostro–
– Tú me salvaste anoche, ¿o me equivoco?
– No te equivocas.
– Carlos... gracias, perdona por no haberte agradecido anoche pero me sacaron de ahí contra mi voluntad –miré a Mark que se encontraba acomodando las cosas en nuestro puesto habitual–
– Hubiera sido peligroso que te quedaras.
– Lo peligroso fue lo que hiciste tú al ponerte a pelear con ese chico.
– Ay Jess… –suspiró y negó con la cabeza– Lo peligroso realmente es dejarte sola sabiendo que eres tan bonita.
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Señorita Smith
Teen FictionLas decepciones amorosas son de esas cosas que no pasan de moda. ¿Quién no ha sufrido por amor? Yo sí, y Jessica también. Jessica Smith es una adolescente de 17 años que tiene el corazón roto. Aunque tuvo un novio, sus experiencias amorosas no han...
