Capítulo 3: "Sigo siendo débil"

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- ¿Perdón? –preguntó Carlos con una cara, un tono y todo de extrañado–

"Debí tratar de controlar ese impulso tuyo" ¿Quién eres? "Tu subconsciente, Jessica" ¿Y por qué no apareciste nunca antes? "Lo hice, seguro que no lo recuerdas" ¿Cuál es el plan? "Solo di que te da pena que Mark esté solo, en parte es verdad" Gracias.

- Preguntaba si es que Mark puede ir con nosotros… –dije bajando la voz­­– ya sabes, es nuevo aquí y no se debe sentir muy a gusto solo.

- Pensé que no te agradaba mucho… –se me quedó mirando a los ojos, a decir verdad, parece que a él no le agradaba mucho– pero está bien, eres tan buena persona después de todo, llámalo si quieres.

- Gracias Carlos. –sonreí sin mostrar mis dientes y volví hacia Mark que estaba casi yéndose– Oye…

- ¿Qué pasa? Parece que tu novio tiene prisa.

- ¿Qué? ­–reí ligeramente– Bueno, como sea, ¿quieres ir con nosotros a desayunar algo?

- No, no se preocupen, tal vez deba recorrer un poco la escuela para conocerla mejor. –dijo sin ánimos–

- Podemos enseñártela, al menos yo he pasado muchos años aquí y la conozco muy bien, además es lo que me gustaría que hicieran conmigo si fuera nueva... ¿qué dices? –ni siquiera sé por qué insistí–

- De acuerdo, solo porque no me agrada la idea de estar solo, y porque me gustaría conocerte más.

Fuimos de camino a la cafetería de la escuela, tenía a Carlos a mi derecha y a Mark a mi izquierda, no había mucha plática. Al llegar, ubicamos una mesa, y los chicos se sentaron.

- Bueno, yo voy por 3 cafés, ¿quieren algo más?

- Yo no, hermosa, gracias –me respondió Carlos, ¿hermosa? ¿en serio?–

- Por mí no te preocupes, comí algo en casa.

- Ve tranquila Jessica, no tenemos mucho tiempo, yo me quedaré con Mark.

Mark abrió los ojos como platos, y creo que yo también, es que el tono de Carlos fue algo desafiante, pero confié en que todo estaría bien, ¿qué podría pasar mientras iba por 3 cafés?

Casi no me demoré, y para mi sorpresa, Mark y Carlos estaban riendo de lo más bien juntos, o eso parecía, así que solté un suspiro que tenía guardado y llevé los cafés a la mesa con una sonrisa.

- Parece que se están llevando bien. –solté cuando aún no se daban cuenta de mi llegada–

- ¡Jessica! ¡Qué rápida! Mark es muy divertido, ¿ya lo conocías?

- Bueno, sí y no, es que es mi nuevo vecino de al lado, apenas ayer llegó creo, justo yo iba llegando y se fue a presentar.

- Así es, pero siéntate. –dijo Mark amable–

- Jessica, el chico de aquella mesa te está mirando hace mucho, si quieres le…

- ¿El que viene hacia acá? –interrumpió Mark–

- No, el otro que estaba en la misma mesa. –dijo con un tono que parecía molesto–

- James me pidió que te dijera que fueras un minuto a su mesa –me dijo de golpe el chico que venía–

- ¿Quién diablos es James y qué se cree? –respondí molesta y elevando un poco la voz–

- Es el chico de allá… –apuntó y un chico rubio me movió la mano en señal de saludo, con una estúpida sonrisa–

- Bueno… –dije soltando un poco de aire para no perder la calma– primero que todo, dile a ese tal James que si quiere hablar conmigo, que venga él. Segundo, no pienso ir a su mesa. Y tercero, yo que tú no permitiría que me tuviera de mandadero.

Señorita SmithHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora