Las palabras que el padre de Dante le había dicho resonaban constantemente en su cabeza, si bien, no veía caso en decirle a sus padres, realmente quería hacer las cosas bien.
Estacionó el auto y observó aquella casa donde había crecido, demasiado ostentosa si la comparaba con su casa ahora.
No estaba nervioso, de hecho, estaba mentalmente preparado para ser maldecido, golpeado, echado, o incluso desheredado si las cosas se ponían muy feas.
Suspiro antes de adentrarse en la casa.
Una señora que trabajaba para ellos lo recibió de inmediato, conocía a aquella señora que apenas pasaba de sus 50, había sido su niñera desde que tenia memoria, fue gracias a ella que sobrevivió tantos años en aquella casa, incluso sin que él lo supiera lo ayudo a encubrir su relación con Dante años atrás.
—Nana, ¿Has estado bien?—ella asintió como respuesta con aquella sonrisa amable que siempre le dedicaba—¿Están mis padres?— ella asintió señalándole el estudio — se que sonará extraño pero ¿Puedes preparar un kit por si me golpean y dejarlo en el auto? — sonrió — ya sabes, ungüento, desinfectante y no sé algún parche—
—¿Por qué?, ¿Esta todo bien? — lo tomó del brazo, apreciaba su preocupación.
— Si, solo voy a tener una conversación con ellos que no les va a gustar, y aunque ya tengo una idea de cual será su reacción tengo que hacerlo, después de todo quiero que todo funcione esta vez—
Con una mezcla entre confusión y preocupación aceptó su pedido.
Caminó escaleras arriba al estudio de su padre, ambos estaban ahí hablando de algún tema que no escuchó.
—Hola, ¿Están ocupados? —
Su madre se acercó contenta a saludarlo, aun si quería mantener su distancia, no pudo, realmente prefería no acercarse mucho a casa. Todo aquel cariño que le daban de alguna forma se sentían tan falso y vacío.
Observó la sonrisa de su madre sin saber como sentirse al respecto, ¿Cuánto duraría aquel gusto?
—Necesito hablar con ustedes, será rápido así que solo pido que me dejen terminar antes de que empiece a reaccionar —
Sus padres se miraron entre si, algo preocupados por su actitud —¿Todo bien?, ¿Paso algo en la empresa?, ¿Por qué de repente tan serio?—
—Me gusta Dante y planeo pedirle de nuevo salir conmigo — observo el color desvanecerse de sus caras — no les pediré que me apoyen ni que lo acepten, solo que no interfieran y respeten que esta es la decisión que ya tomé —.
Corto y claro, no pensaba poner excusar ni alargar más sus palabras intentando explicar algo que no necesitaba hacer.
Era bastante sorprendente el cambio en su lenguaje corporal, segundos antes estaban pálidos, ahora el color cambio a un rosado rojizo reflejando solo la furia combinada con la decepción creciendo en sus ojos.
Estaba listo para lo que seguía.
Los dos vasos sobre el escritorio de su padre pronto fueron lanzados hacia él uno rompiéndose en el piso y otro en la pared a su espalda, cristales rebotaron algunos creando rasguños en su piel, principalmente en brazos y manos, papeles que también salieron volando, yacían en el suelo junto a los vidrios rotos, lágrimas comenzaban a caer por el rostro de su madre.
Tan dramático como pensó que sería.
Con pasos cortos, tambaleándose su madre se acercó a él, golpeando cualquier parte de él que estuviera a su alcance, su padre por el contrario parecía más decidido, ni siquiera se molestó en esquivar su golpe.
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LOVE ALONE
Teen Fiction¿En qué momento todo se tornó así? ¿El amor debía ser tan doloroso? ¿Por qué llego tan lejos como para perderse a sí mismo? Tal vez la respuesta siempre estuvo cerca, tal vez solo debía disfrutar aquella soledad. **Todas las imágenes usadas son de...
