Era su primer día asistiendo a la universidad después de aquel suceso, tenía suerte de tener a sus amigos con él, pendientes de su condición.
Noa de alguna forma le había conseguido un permiso de ausencia, por lo que si bien tenía bastante trabajo pendiente no le afectaba.
Su cabello teñido de negro, culpa de sus amigos, atraía la atención de sus compañeros, y a la vez lo hacía pasar desapercibido, posiblemente el color no duraría más de unos días.
Lo habían manipulado para que los dejara pintarle el cabello con un tinte temporal, prometiendole que se lavaría en unos días.
Tres semanas habían transcurrido desde que tuvo contacto alguno con Leo, y no tenía planes de hacerlo pronto.
Aun solía tener dolores de cabeza repentinamente, además de que los círculos oscuros debajo de sus ojos se habían hecho más profundos, con pesadillas afectando su sueño, apenas conseguía dormir algunas horas a lo largo del día.
— ¿Te vas a quedar con Noa hoy? — aprovechando que sus clases empezaban a horas similares Violet lo acompaño, y caminaban por el pasillo, ella sujetaba su brazo — ¿o prefieres quedarte en mi casa? Podemos ver una película —.
Ni siquiera tuvo oportunidad de responder, pues fué jalado desde su mochila repentinamente y arrastrado por varios metros sin saber que sucedía, solo caminaba por inercia intentando no tropezar, había arrastrado a su amiga consigo unos pasos antes de soltarla, escuchando sus gritos.
— ¿Te divertiste huyendo de mi? — Observó los múltiples moretones y raspones visibles en sus brazos y cara, soltando una ligera sonrisa — ¿Te ríes? —.
Quitó el agarre de su mochila y dió un paso hacia atrás, no quería verlo, pero ya estando en esa situación le sorprendió no sentirse asustado, sentía asco, si, y unas fuertes ganas de golpearlo.
— ¿Qué pasa con tu cabello? — lo jaló desde la nuca, obligándolo a levantar la mirada — ¿Es esto tu intento de un estúpido disfraz? —
Dante notó por el rabillo del ojo a su amiga acercándose silenciosamente, cruzo miradas con ella advirtiéndole de no intentar nada. A regañadientes dejo de acercarse y solo sacó su celular, posiblemente comunicándose con Brendan o Noa.
Sin importarle si varios cabellos eran arrancados, enderezó su cabeza.
— No soporto más ésto, deberíamos terminar— notó la sorpresa en sus ojos — ¿Qué harías si lo dijera ahora? — lo apartó — ¿realmente crees que podrías detenerme? —.
Mantuvieron sus miradas fijas durante varios segundos, desafiandose el uno al otro, e intentando conocer sus intenciones.
—Si sabes lo que te conviene me soltarás — aquellos ojos verdes brillaban con furia— estas llegando al límite de mi paciencia —.
Leo sin saber que más hacer para tenerlo a su lado, apretó más su agarré, obligandolo a acercarse aún más.
Sus brazos marcaban las venas por la fuerza con la que apretaba los puños, sentía aquella furia recorriendo su cuerpo.
Lo empujó y con una patada en el abdomen lo tumbó, escuchó el jadeo al quedarse sin aire, apenas logro recuperar el aliento, comenzó a maldecir.
Peinó su cabello alborotado hacia atrás con sus dedos, sus amigos se acercaron a él — ¿Estás bien? — les hizo una señal para que se detuvieran.
Se acercó al chico, agachándose — Eres realmente estúpido, ¿Con quién peleaste? — su expresión lo hizo sonreír — ¿Fué Noa? O que tal ¿Mark? — en realidad ya lo sabía todo, no tardó mucho en enterarse de lo que había sucedido.
ESTÁS LEYENDO
LOVE ALONE
Teen Fiction¿En qué momento todo se tornó así? ¿El amor debía ser tan doloroso? ¿Por qué llego tan lejos como para perderse a sí mismo? Tal vez la respuesta siempre estuvo cerca, tal vez solo debía disfrutar aquella soledad. **Todas las imágenes usadas son de...
