37.

16 0 0
                                        

—Danya me habló, que estabas en problemas, pero me doy cuenta que no parece ser el caso—ambos voltearon con la chica, que en ese momento les dió la espalda y empezó a actuar como si organizará las botellas— incluso tomé un taxi— suspiró— me quedaré en la oficina

—En realidad ya planeaba irme— sonrió—en su lugar, ¿Quieres ir a algún lugar?—.

—¿Por qué? — intentó leer la situación — sienta tu trasero de nuevo en esa silla— con su mano en su hombro lo obligó a sentarse de nuevo— no te atrevas a levantarte —

Quiso burlarse de su expresión apenas se dio la vuelta, caminando hasta tomar asiento al lado de Danya, quien lo miró con pena antes de pasarle una cerveza.

—Es gracioso verlo en problemas, perdón por hacerte venir hoy, pero él paga, disfrútalo— notó que Dante seguía viendo en aquella dirección — nunca eh entendido que te gusta de él — comentó tomando un sorbo de su bebida.

— Esa es una buena pregunta, pero no importa la respuesta —

Abrió un cajón a su lado y saco un par de trozos de papel— bueno, ya que estas aquí supongo que finalmente puedo deshacerme de esto— Dante tomo los trozos confundido— son los números de los chicos y chicas que se acercaron a mi para preguntar por ti, si quieres olvidarlo, ahí tienes varias opciones—

Tomó los papeles, contando cuántos eran y empezó a leer uno por uno— incluso pusieron sus cuentas de Instagram, ¿quieres ver?—ella negó, pero de igual forma saco su celular y buscó al primero — se ve un poco... —

—¿Quieres ser mi conejillo de indias? Hay una nueva mezcla que eh estado intentando, para gente como ustedes que lo normal no les gusta— eso llamó su atención, asintiendo, espero paciente observando sus mezclas, realmente era entretenido verla.

Un vaso con mucho hielo y una bebida de color dudoso fue puesto frente a él, volteo con la chica quien ahora miraba con atención su reacción, algo nervioso tomo un sorbo, una sensación caliente y amarga resbaló por su garganta, no sabía mal, de hecho el sabor era sorprendentemente bueno, pero fuerte.

—Esa cosa es más del 30% de alcohol—

Abrió sus ojos con sorpresa, levantándose de inmediato emocionado— ¡Noa!— se acercó con una sonrisa, sosteniendo el vaso—prueba esto—.

Noa agarró el vaso con desconfianza y bebió un poco—¿Otro experimento de Danya? Está vez si sabe bien— estaba por dar otro trago, pero la mano de Dante lo detuvo quitándole el vaso.

—Es mío— se terminó la bebida, arrepintiéndose después de la amargura en su garganta — ¿la oficina está abierta? —Noa le entrego la tarjeta llave, entonces notó miradas sobre él —¿Hay algo raro en mi? — pregunto a Noa — mejor dejo de molestar aquí —

¿Cuánto tiempo había pasado?

—¿Qué haces? — pregunto al verlo distraído viendo su teléfono con varios pequeños papeles en el escritorio, tomó uno, tenía nombre, teléfono y una cuenta—¿Qué es esto?—

—Se los dejaron a Danya para que me los entregara— siguió paseando por la cuenta que revisaba en ese momento— ¿Te escapaste o ya terminaron? —

El reloj marcaba pasadas las 2 am, estaba aburrido, tenia 4 horas ahí encerrado, ¿Por que se había quedado?

—Están muy animados allá afuera, parece que las bebidas ya surtieron su efecto, incluso se olvidaron de que soy su jefe—.

Su vista no se despego de aquellos trozos de papel, fácilmente contó unos 10, su mano alcanzó uno de ellos arrugando.

—¿Por qué estas viendo esto? Solo tíralo— su ceño se frunció

Se levantó para estirar su cuerpo—Estoy aburrido, ya me acabe mis opciones de entretenimiento— suspiró —ahora me arrepiento de haber rechazado la invitación de Mark— murmuró para si mismo, ¿Debería sólo irse a casa?

—Perdón por dejarte solo, ¿Comiste?, ¿Ya quieres irte?—

—No, estoy bien— bostezó — creo que solo pediré un taxi, sigue disfrutando tu fiesta— palmeó su hombro

—No te molestes, solo déjame llevarte— sostuvo su brazo

—No es necesario, te llamó después — se soltó y empezó a caminar a la salida, le hizo una seña a Danya en forma de despedida.

¿Qué había hecho mal?

Noa salió apresurado de la oficina, reviso que sus cosas estuvieran con él y rápido llamó la atención de sus secretarios con una pequeña seña para avisar su retirada, hizo lo mismo con Danya, quien enseguida notó que en realidad estaba persiguiendo a Dante.

Salió del lugar, aún seguía ahí, observando su celular, posiblemente apenas pidiendo un taxi, recargo su cabeza en su hombro—Vamos, ya avisé que me iba— rodeo su cuerpo con sus brazos — ¿Estás enfadado?—.

—Por qué tendría que estarlo, fue mi decisión quedarme tanto tiempo a pesar de que la urgencia era falsa— abrió la puerta del auto.

Apenas subieron al auto, aclaró — tengo sueño, así que solo despiértame cuando llegues— inclino un poco el asiento, busco en la parte trasera algún abrigo y lo coloco sobre sus cabeza entonces se quedó dormido.

Condujo despacio, en silencio y con cuidado de no despertarlo, Dante tenía el sueño muy ligero, cualquier cosa lo haría despertar.

—Dan, llegamos—dio unos toquecitos en su hombro, aún adormecido se enderezó con los ojos apenas entreabiertos

Volteó a su alrededor reconociendo donde se encontraban — ¿No se supone que me llevarías a mi casa?, ¿Qué hacemos en la tuya?—

—Solo quédate conmigo hoy, ¿Si?— sonrió — te cocinare algo rico en el desayuno —

—No es como si tuviera otra opción a esta hora — desabrochó el cinturón y salió del auto.

Durante la mañana Noa preparaba el desayuno teniendo cuidado de no hacer demasiado ruido, había puesto un gran esfuerzo cocinando, no era malo haciéndolo, pero, todo eran cosas que Dante le había enseñado a hacer.
Notó un ruido proveniente de la habitación, subió las escaleras y al entrar a la habitación lo vio despierto, apurado, tomando cosas para darse un baño.

—Buenos días— se sentó en la orilla de la cama—¿dormiste bien?— observo su recorrido por la habitación—¿Todo bien? El desayuno ya esta listo —.

—Mierda, a este paso llegare tarde al trabajo, mi turno empieza en 1 hora y media, aún tengo que ducharme y tomar el autobús — abrió el closet tomando algunas prendas — Tomaré esto prestado —.

Su paso por el baño fue bastante rápido 10 minutos a lo mucho, a penas salió empezó a juntar sus cosas.

—Dante, ven a comer, te llevaré, asi llegaras a tiempo —

Condujo hasta su lugar de trabajo siguiendo sus indicaciones, llegó justo a tiempo.

Aquel lugar era una cafetería por lo que aprovechó para estacionar el auto y comprar algo, desde un asiento algo retirado del mostrador, observaba ocasionalmente a Dante pasar de un lado al otro.

Cuando termino su bebida condujo a la oficina, necesitaba recoger algunas cosas, sería rápido por que no pensaba molestarse en cambiar su ropa.

Caminaba por los pasillos notando los murmullos a su alrededor, pensó que eran por su ropa pero al llegar a su oficina logro captar algunas palabras, ''jefe'', ''chico'', ''ayer'', salió de su oficina con las cosas por las que había ido, entonces se acercó a uno de los secretarios y pregunto de que hablaban.

Lo miró nervioso, y en automático las personas al rededor se alejaron.

''Jefe, ¿la persona de la que estaba hablando ayer, era ese chico?'' preguntó esquivando su mirada

—¿Ayer?, ah ¿La persona que me gusta? Si, es él — confesó sin titubear — ¿Eso era todo?— él asintió — no pensé que les fuera a interesar tanto —.

LOVE ALONEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora