—Dani, ¿Quieres que te lleve? Tengo que pasar a recoger mis cosas de la oficina asi que voy de salida —
Aunque dudó, si no aceptaba llegaría tarde a su entrenamiento.
Todo el camino observaba con conflicto aquel golpe en su cara, Noa no se bajó, solo se despidió dentro del auto antes de marcharse.
Llegó temprano a la oficina, habia escogido adrede ese horario en el que aún no llegaba nadie
Camino hasta la oficina y empezó a acomodar en una caja lo que se iba a llevar, su computadora, algunos libros, libretas y algunos artículos de papelería.
Observó su agenda, todos los contactos, análisis y recordatorios de personas importantes para la empresa estaban ahi, si planeaban reemplazarlo no lo dejaria tan fácil.
Además el pronto caos haría que su abuelo metiera manos en el asunto haciéndolo más entretenido.
Terminaba de acomodar sus cosas cuando los primeros empleados comenzaron a llegar, volteo a ver su reloj sorprendido de lo temprano que habían llegado.
—¿Jefe? — notaron el golpe en su cara —¿Qué le pasó?, ¿Esta bien?— entonces la mirada se dirigió a la caja llena de cosas que cargaba — ¿Va a algún lado?—.
— Tuve un pequeño problema y por un tiempo van a tener un nuevo jefe — observo el lugar en el que estaban —solo sigan trabajando como siempre, regresare cuando la cosas aquí hayan empeorado — una ligera sonrisa que no ocultaba su malicia se asomó antes de dar media vuelta alejándose del lugar, aunque sería divertido ver las cosas entrar en caos, preferia dejarlo crearse poco a poco, por lo que se iría antes de que empezarán a llegar más.
Tenía curiosidad de saber a quien mandarían en su reemplazo, más no se esforzaría en descubrirlo.
Ahora con más tiempo libre se tomó la libertad de ir a la peluquería, llamó antes de llegar, ya tenía varios centímetros de su raíz negra, era tiempo de cambiar el color de su cabello. Quería experimentar con algunos colores ahora que era libre, antes de regresar a su color natural.
Aquel lugar era uno de los tantos donde sus acciones eran considerables y eran a los únicos que podía confiarles su cabellera.
Con más tiempo libre tendía la oportunidad de visitar lugares a los que no le habia podido prestar la atención merecida.
• • •
Algo se apretujo en su pecho, conocía su situación, si actuabas sin pensar arruinaría todo, quería manejarlo a su ritmo, aunque tuviera que esperar, a pesar de que intentaba convencerme que todos estaba bien, su corazón dolía cada vez que aquello pasaba.
—¿Dani? — observó la mano que acababa de soltar
—¡Lo siento! Fue inconsciente — abrió sus ojos con sorpresa, incluso había dado un manotazo cuando lo soltó — perdón, aún no puedo acostumbrarme a que me vean —.
—Esta bien, no pasa nada — si bien se esforzó en sonreír, aquel sentimiento problemático seguía en su pecho.
El sonido de un teléfono los interrumpió, Dani miro el suyo encontrándose con un mensaje de Noa, entonces volteo con Jasper de nuevo
—Perdón, vinieron por mi — sabía que no debía dejar las cosas asi, pero Noa la esperaba — Te llamaré —
La observó irse, ni siquiera tuvo oportunidad de hablar.
Su mirada de inmediato viajó hacia la salida, aquel chico alto con el auto de lujo detrás la esperaba, presumiendo su nuevo corte y color de cabello.
Se acerco asombrada, olvidando lo que había pasado antes, apenas llegó a su lado, estiró su mano para tocar un mechón de cabello.
—¿Te gusta? — ella asintió repetidas veces — que bien — paso su brazo sobre sus hombros — ¿Quieres ir a pasear un rato? —
Estuvieron dentro del auto por algunos minutos, Dani notaba por la ventana el cómo todos tenían su mirada fija en su dirección, ignorandolo.
—Me gusta, pero, ¿Por qué rosa? —
—A mis padres nunca les gusto que me tiñera el cabello, pero, el rosa era el único color me prohibieron por ser demasiado femenino— sonrió — irónicamente era el que más queria probar —
—¿Entonces estas en tu era de rebeldía? Primero confiesas que te gusta Dante y ahora pintas tu cabello rosa —
—Puede ser —
• • •
Bajo las escaleras con libreta en mano, observando a sus padres sentados en el sofá, viendo la televisión.
—¿Los interrumpo? Quiero hablar de algo con ustedes — tomo asiento frente a ellos— no se si recuerden, pero cuando empecé la universidad les comenté de algunos de mis planes a futuro para cuando acabara la universidad, y uno de ellos era precisamente mudarme, falta poco más de 8 meses, si no ocurre nada que lo impida, para terminar la universidad— abrió la libreta justo en una hoja con algunos dibujos, donde explicaba su plan.
— Espera, no crees que es muy pronto, si recuerdo que eso dijiste, pero, ¿no quieres esperar a al menos unos meses después de tu graduación mientras consigues algún empleo? —
— Bueno, al menos te mudaras con Noa, no creo que vayas a tener ningún problema —.
—¿Qué? No, nunca dije que me mudaría con Noa, ¿Por que lo haría?— comentó confundido — Noa ni siquiera sabe de esto, de hecho el único que conoce mi plan es Brendan—
—¿Tu solo? Sabemos que eres responsable, pero, que hay del dinero, ¿Tienes suficiente? Es bastante caro vivir solo —.
—Eso no es problema, de hecho mi plan original era mudarme un año antes, pero tras pensarlo, el dinero no sería suficiente, entonces lo pospuse— dibujo algunas cosas más en su libreta — no les pediré dinero, eh ahorrado lo suficiente para mantenerme, pero, si quiera que me ayudarán a escoger alguna de las opciones que tengo —
Se miraron entre si, su hijo no dejaba de sorprendernos, sabían lo increíblemente responsable e inteligente que era, si bien a veces se metia en problemas, solía resolverlo solo, ¿En que momento habia crecido tanto?
—Si eso es lo que ya decidiste entonces te apoyaremos y no dudes en pedir ayuda si lo necesitas —
Dante se levantó de su asiento para abrazarlos, justo en ese momento se escuchó la puerta abrirse, los tres voltearon viendo a Dani llegar con Noa detrás.
Con su mano alcanzó a cerrar su libreta sin despegar su mirada del nuevo color de cabello.
—Ya llegamos — anunció Dani, deteniéndose a ver la extraña pose de su hermano —¿Qué haces?—.
—Estábamos viendo con tu hermano que se —Dante interrumpió a su madre, pidiéndole con su mirada no decir nada — acerca la temporada final de la universidad — se levantó acercándose a ellos, especialmente al chico alto — me gusta el rosa —
—Te queda bien — agregó el padre.
Se dejó acariciar su cabello hasta estar satisfechos, después de tantos tratamientos, su cabello había quedado bastante suave.
Antes acercó a él, con una señal ambos subieron a la habitación, él también quería jugar con su cabello, lo hizo sentarse en la cama.
—¿Hiciste que viniera acá para que pudieras jugar?— él asintió — adelante, diviértete —
—¿Vas a regresar a casa hoy?— asintió — Entonces, me quedaré en tu casa hoy, mañana tengo el día libre —
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LOVE ALONE
Novela Juvenil¿En qué momento todo se tornó así? ¿El amor debía ser tan doloroso? ¿Por qué llego tan lejos como para perderse a sí mismo? Tal vez la respuesta siempre estuvo cerca, tal vez solo debía disfrutar aquella soledad. **Todas las imágenes usadas son de...
