30.

17 0 0
                                        

Se encontraba afuera de aquel restaurante de comida rápida, mirando a través del vidrio buscando a alguien, le había mandado mensaje minutos antes sin respuesta aun. Entró esperando que la viera, para su suerte fue así, se acero a él con nerviosismo.

—Brendan — llamó su nombre, el chico no ocultaba su sorpresa de verla ahí — ¿falta mucho para tu descanso?, necesito ayuda—

—Espera aquí, iré a avisar— le señalo una de las mesas vacías. Regresó al cabo de unos minutos —Dime, ¿Qué paso?—

—Recuerdas la ultima vez, te conté de este compañero de clases — asintió por respuesta, intentando ocultar la sonrisa que estaba por asomarse — descubrió mi mentira, no le molestó, tuvo una reacción que no esperaba— se recargo en el respaldo.

Comenzó a contar aquel día, Jasper era bastante diferente a la mayoría las personas de su edad o similares que había conocido. Sentía un poco de curiosidad a como reaccionaría a otras cosas.

—¿Qué no eso es bueno?— alcanzó a meter su mano antes de que su cabeza llegara a golpear la mesa suavizando el golpe— si tantas dudas tienes, ¿Por que no le pides consejos a Dante? Estoy seguro que él tal vez te sea de más ayuda—.

Hizo una mueca no muy convencida de su sugerencia

—Es divertido pasar tiempo con él, tiene reacciones bastante interesantes, pero, no lo sé, ¿Estaría mal que siguiera de esta forma?, ¿Qué debería hacer? — frunció sus labios en una mueca

— Eso es bastante Dante de tu parte — soltó una risa— ¿Por qué no simplemente lo intentas?, No todos empiezan a salir por que se gustan mutuamente, a veces es solo para ver si funcionará, además si lo dejas así, y tu intención es rechazarlo solo le dolerá más —.

• • •

Tras regresar a casa, tomó un baño, quería aclarar su mente.

¿Tener dos veces aquella conversación en un solo día?, debía estar loca.

Tras dudar por unos minutos frente a la puerta de su hermano, finalmente se decidió a entrar, encontrándolo recostado sobre su cama, volteó a verla confundido, talvez su expresión mostraba que algo la molestaba.

—¿Qué pasa? — se sentó, señalando un lugar a su lado

—¿Puedo hablar contigo? Quiero preguntarte algo, pero prohibido enojarte —

—¿Me tengo que preocupar? ¿Hiciste algo ilegal?— se levantó asustado.

—No creo haber hecho algo ilegal aún, y si lo he hecho, todavia no me han atrapado, pero no es eso lo que quiero preguntar, es algo incomodo — caminó con nerviosismo, para sentarse junto a su hermano, sus orejas empezaron a sonrojarse de los recuerdos — ¿Cómo supiste que te gustaba Noa? —.

Nunca había visto aquella expresión en ella, lo tomó por sorpresa.

—¿Es esa clase de conversación?— aclaró su garganta mirando al techo, ahora ambos estaban avergonzados, Dani asintió esquivando su mirada — Bien, contestaré lo que quieras — quitó sus lentes para frotarse el entrecejo, intentando pensar en lo que sucedía y no reaccionar exageradamente, volvió a colocarse sus lentes, suspiró — ¿Qué era?, ¿Cómo supe que me gustaba Noa?— se quedó en silencio un par de minutos, buscando como ponerlo en palabras — esto es más difícil de decir de lo que pensé—.

— Sólo dime, probablemente ya lo vi todo —

—Si te soy sincero, lo primero que me gustó fue su cara— solo hubo silencio como reacción — no le digas eso—.

Estaba sin palabras de alguna forma lo podía adivinar, aunque no lo culpaba.

—Aunque supongo que la respuesta que esperas es más que me dio curiosidad, Noa se acercó a mi primero, no sabíamos nada el uno del otro, pero de inmediato surgió aquella curiosidad — su cara seguía poniéndose roja — y bueno, apenas estaba descubriendo mi bisexualidad, así que llegó en el momento oportuno —.

—¿Con todas las personas que saliste fue igual? —.

—No — respondió de inmediato — curiosidad, indiferencia, calma, cada persona es diferente generalmente son las primeras 2 opciones —.

Dani escuchaba atentamente lo que su hermano hablaba, solo pensando en que él realmente no tenía suerte.

— Es mi turno de preguntar, ¿Por qué de pronto te entró curiosidad?, ¿Crees que te gusta alguien? —

Dani no respondió de inmediato, en cambio se recostó sobre el hombro de su hermano, adoptando la posición más cómoda que encontró, a Dante por su parte no le molestó, secretamente extrañaba que su hermana recurriera a él, pero desde mediados de secundaria muy rara vez se acercaba a él.

— No lo entiendo, ¿Es realmente importante el tema sobre el amor?— cerró sus ojos — todo lo que escuchado desde que entré a preparatoria es sobre si hay alguien que me gusta o que le gusto a alguien, que tal persona está saliendo con alguien— abrió sus ojos, observando el techo, suspiró— ¿Por qué parece que es lo único importante?, todos parecen tan desesperados por que me guste alguien, es molesto, ¿No puedo solo esperar a que llegué en el momento que deba y no buscar por eso?—.

Estaba contento de escuchar a su hermana expresarse, acarició su cabeza, revolviendo un poco su cabello.

—Claro que está bien que no quieras apresurar las cosas, todo llegará cuando deba llegar. Nadie debe obligarte a hacer algo que no quieras, después de todo es tu vida, solo no seas tan idiota como yo, a la primera regresa el golpe y corre, no, creo que la forma correcta de decirlo es que no dejes que siquiera lo intente—.

Dani pasó sus brazos alrededor para abrazarlo.

—Entendí el punto, y sinceramente aún no entiendo porqué dejaste que eso pasara, ¿Ya te sientes mejor?—.

—No, pero justo ahora no me siento tan mal — una pequeña sonrisa se asomó antes de abrazarla también.

LOVE ALONEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora