No eran nada nuevas sus visitas sorpresa, a veces tocaba el timbre, otras mandaba mensajes y otras solo entraba, generalmente con solo escuchar el sonido de su auto, ya le dejaban la puerta abierta.
— Tíos — ambos voltearon—¿Les gustaría salir todos a cenar está noche?— había un cierto brillo en sus ojos, parecía emocionado, entonces notaron su ropa, parecía haberse dirigido ahí directo del trabajo, tal vez alguna junta.
— ¿Ocurrió algo bueno hoy?— señaló ella el espacio a su lado en el sofá indicándole que tomara asiento
—En realidad, si — aquella sonrisa en su rostro solo le recordaba que a pesar de todo era aún bastante joven — finalmente cerré un contrato que tenía negociando todo el año, un contrato bastante grande de hecho—
—¿Enserio? ¡Eso es genial! — le sonrió de vuelta, acarició su cabello, dándole pequeñas palmadas—¡Felicidades!, hiciste un gran trabajo— la sonrisa en la cara del chico solo se hizo más grande— pero, ¿Estás seguro de que quieres cenar con nosotros?, ¿No es algo que deberías celebrar con tu familia?—.
Negó con su cabeza — A ellos solo les importa cuando hay que presumirlo en alguna reunión— le restó importancia
Ambos cruzaron miradas. No querían juzgar, pero, solían preguntarse en que demonios pensaban sus padres cuando criaron a Noa con tan poco cariño. Con años conociéndolo habían ido notando ciertos comportamientos restandole importancia a sus logros.
Era bueno verlo tan feliz.
— En ese caso, vamos a celebrar — habló el padre, acercándose también a revolver su cabello— buen trabajo, se ve que te esforzaste mucho — con un par de palmadas en su espalda se despidió.
—Bueno, en ese caso debería ir a vestirme más apropiadamente— ya de pie, antes de dirigirse a la habitación volteo con Noa, y se agachó a darle un abrazo — lo diré otra vez, hiciste un buen trabajo— palmeo su espalda antes de seguir con su camino.
Aquella calidez lo sorprendió, pero solo lo hizo sentir más emocionado.
Parecía que la sonrisa en su rostro no se borraria jamas, subió escaleras hasta la habitación de Dante, tras un par de golpes, se asomó dentro.
Lo notó concentrado leyendo algo en su celular sin voltear a verlo, conforme se acerco le mostró la pantalla de su celular y sin decir una palabra el pelirrojo extendió sus brazos como invitación que se acercara.
Sin dudarlo se acercó recostandose a su lado, aferrándose a su cuerpo.
— Encerio amo este lugar — comentó contra su pecho, negándose a alejarse.
—Entonces, ¿vamos a salir a cenar?— asintió desde su posición —¿Debería conseguirte algún regalo?— negó varias veces.
No sentía que fuera suficiente el solo abrazarlo, no lo pensó mucho cuando deposito un beso en su frente.
Noa se sorprendió, aquello no era algo común, de hecho era bastante raro que Dante fuera quien tomara la iniciativa, levantó la mirada observando aquella sonrisa.
Sintió su pulso acelerarse, ¿Qué tan perdido tenía que estar?
—¿Cuál fue el bien que yo hice para recibir un beso tuyo? — "exageras" recibió como respuesta.
Tomo entre sus manos sus mejillas antes de acercarse a besarlo, unos segundos fueron suficientes, antes de regresar a su posición anterior.
—¿A donde iremos?, ¿Como deberia vestirme? —
—Cualquier cosa esta bien —
Inconforme con aquella respuesta caminó hasta el closet quitando su camisa y simplemente dejándola en el suelo, que al final Noa terminó recogiendo, buscó alguna camisa de botones y algún pantalón que pudiera usar—¿Te parece bien?— el mayor se acercó a acomodar el cuello de la camisa, asintiendo cuando vio el resultado.
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LOVE ALONE
Fiksi Remaja¿En qué momento todo se tornó así? ¿El amor debía ser tan doloroso? ¿Por qué llego tan lejos como para perderse a sí mismo? Tal vez la respuesta siempre estuvo cerca, tal vez solo debía disfrutar aquella soledad. **Todas las imágenes usadas son de...
