Cap. 24 El Beta y la glándula omega

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Era temprano por la mañana e In Na no podía concentrase en el grupo de estudiantes que tenía enfrente. Era una de las profesoras de deportes donde trabajaba junto a Hyuk y Jimin y ese día tenía a los chicos de nuevo ingreso, pero su mente seguía en la llamada que había recibido más temprano.

A primera hora de la mañana había llamado Hyuk para pedirle que fuera a encontrarlo apenas saliera de clases. Él seguía en el hospital cuidando de su hermana y su nueva sobrina. El médico que había atendido el parto había sido, por supuesto, su amigo Hae Jin. Sin embargo el tema del que tenía que hablar con ella estaba relacionado con Jimin y su cachorro.

Desde el día que habían sabido que el cachorro era viable, Hae Jin había tenido sospechas sobre el pequeño y quería platicarlo con los amigos del Omega antes de contárselo a él pues le preocupaba cómo podía tomarlo.

Cuando el timbre de salida avisó que era hora de terminar la última clase, In Na salió del colegió y paró un taxi para ir al hospital donde Hyuk le recibió apenas llegó.

El Beta se veía bastante cansado pero tenía una sonrisa que no podía ocultar.

-¡Es hermosa Inna, mi pequeña es hermosa!.-

In na no puedo evitar sonreír ante la mirada del Beta. -¿Cómo está tu hermana?, debió ser pesado.

-Ella y la bebé están bien. Jamás pensé que algo tan pequeño podría robarte el aliento con solo verla. Jamás esperé sentir algo así, sobre todo porque ni siquiera es mi hija, y yo soy Beta!.- dijo incrédulo.

-¿Y qué tiene que seas Beta Hyuk? No me digas que eres los que se cree esas tonterías de que los Betas son persona frías y sin sentimientos. Esas son idioteces retrogradas como quienes dicen que los Omegas solo sirven para procrear o que los Alfas tenemos que ser violentos, eso parece de las cavernas, por eso hemos evolucionado, ya no somos animales, les hemos dominado y ahora somos personas. Te he visto Hyuk, eres tan sentimental o más que Jimin y mucho más temperamental que yo, solo que intentas ocultarlo hasta de ti. Está bien volverte loco por la pequeña cachorra.- Contestó In Na un tanto ofuscada, estaba harta de las estúpidas divisiones entre Alfas, Betas y Omegas.

La Alfa no entendía como aún había gente que pensaba que las personas valían más por su supuesta jerarquía que por quien realmente eran.

-Anda, seguro ya le has tomado fotos a la beba, ¡Presúmela!-

De inmediato, el Beta sacó su celular y empezó a mostrar fotos de la pequeña bebé, con ojos chocolate, casi sin cabello y carita redonda.

Estuvieron embobados viendo las fotos durante varios minutos hasta que una voz los sacó de su ensoñación.

-Señorita In Na, buenas tardes. No esperaba verla aquí.- Dijo Hae Jin al tiempo que hizo una referencia a la Alfa.

-¡Por favor Haejin! Tú mismo me dijiste que le pidiera venir, según tú era urgente hablar con ambos, y fuiste muy claro en remarcar el "ambos".- Hyuk sabía que el médico sentía atracción por la Alfa y quería ayudarle un poco porque aquel se mostraba  muy lento en su avance.

Por su parte el galeno no pudo evitar que sus mejillas se tiñeran de rojo mientras se rascaba la nuca y bajaba la mirada por un momento. Suspiró y se recompuso lo mejor que pudo.

-Ejem... la verdad es que sí necesito hablar con ambos porque he visto como se preocupan por Jimin y porque va a necesitar de ambos, sobre todo si el padre Alfa no está presente cuando el cachorro nazca.- Mientras hablaba su semblante se iba poniendo serio.

-Acompáñenme a mi oficina por favor, tengo que mostrarles algo.- Dijo mientras les conducía por un pasillo hasta su consultorio.

Una vez dentro les indico un par de sillas frente a su escritorio mientras él ocupaba su lugar detrás del mismo y activaba su computadora.

-La razón para traerlos es hablar de lo que le espera a su amigo. Como le comenté a él mismo, el solo hecho de poder quedar en cinta ha sido lo que en medicina conocemos como "milagro médico". Le hice unos estudios a su glándula omega cuando llegó y ésta están tan dañada por el tratamiento que le dieron contra el cáncer, que con trabajos se le puede considerar Omega, es prácticamente un Gamma. Estoy seguro que desde que esto pasó ni siquiera ha tenido un celo como es debido y su esencia apenas es perceptible.-

Mientras el médico hablaba, los amigos se miraban entre sí con la duda grabada en el rostro. Sabían que Jimin era diferente, pero jamás pensaron que tanto.

-Es cierto, en todo el tiempo que llevamos trabajando juntos, jamás ha faltado a trabajar y no me ha parecido percibir en él hormonas de apareamiento. Y son casi dos años ya.- Contestó pensativa la Alfa.

-La razón detrás de esto es que mientras le aplicaban el tratamiento de Radioterapia para combatir el cáncer, no protegieron su glándula, dejándola totalmente expuesta a la radiación. No entiendo la razón detrás de esto, simplemente debieron poner una cubierta especial sobre la zona y con eso el daño hubiera sido mínimo. En su expediente médico no veo razón para lo que le han hecho más allá de negligencia.-

Continúa explicando el médico.

-Las consecuencias de una glándula atrofiada van más allá de la desaparición del celo o el aroma. La glándula regula también los ciclos de fertilidad de los Omegas y, en caso de un embarazo, regula también la producción de ciertas hormonas que aseguran al embrión y que le brindan los nutrientes necesarios, además son responsables de proporcionar la información genética del Omega al cachorro. Y esto es lo que me preocupa especialmente.-

Su rostro ahora estaba de los más tétrico.

-Por favor Haejin, puedes ser más claro. ¿Qué es exactamente lo que quieres decir?.- Fue Hyuk quien interrogó al médico.

-Lo que quiero decir, es que hay pocas probabilidades de que el embarazo llegue a término y de hacerlo hay muchas probabilidades de que el feto desarrolle alguna mal formación externa o interna y necesite de cuidados especiales al nacer.- soltó y el semblante de los otros dos palideció.

¿Cómo tomaría Jimin esa noticia?


Mi vida sin miHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora