Las pesadillas no dejaban de repetirse. Todas las noches durante las últimas semanas, Jimin soñaba que algo lo acechaba, que le perseguía a él y a su cachorro. Y cada noche despertaba bañado en sudor y con lágrimas en los ojos.
Cada noche, Hyuk le abrazaba y le susurraba al oído para calmarlo hasta que lentamente volvía a caer dormido y al despertar por la mañana no recordaba nada, solo le quedaba una sensación de extraña intranquilidad.
Cuatro semanas habían pasado desde que el médico le había dado las terribles noticias de que su cachorro estaba delicado, y aunque había cierta mejoría, el panorama seguía siendo reservado. Jimin seguía en reposo casi absoluto, Hyuk se quedaba durante las noches, In Na iba en las tardes y Jung-kook por las mañanas.
A pesar de casi haberse besado la primera vez que se quedaron solos, las cosas no habían avanzado entre ellos. Todas las mañanas, antes de que Hyuk se fuera al colegio, Jung-kook llegaba a hacerle el desayuno. Después se encargaba de hacer comida y cena, aunque hacía suficiente para una familia completa, ni Hyuk ni Inna tocaban la comida.
Aunque Jimin tenía apenas cuatro meses de embarazo, ya se le veía un ligera pancita debajo de la ropa y le encantaba poder verla.
Si antes adoraba su reflejo en el espejo gracias a los besos y caricias de Jung-kook, ahora lo amaba aún más porque podía ver a su bebé creciendo en su interior. Pasaba largos ratos observándose y acariciando su vientre mientras le hablaba y cantaba a su cachorro.
-Te ves hermoso.- Dijo con solemnidad Jung-kook mientras le servía el almuerzo.
Jimin sonrió timidamente y bajó la mirada.
-Tú plato está servido, ven a comer.-
-¿Tú no vas a comer?.- preguntó Jimin a pesar de que Jung-kook jamás comía con él.
-¿Quieres que coma contigo?-
-Sí por favor, es aburrido comer solo.-
En silencio, el Alfa tomó un plato más y se sirvió un poco del guiso para sentarse frente a Jimin y comenzar a comer en silencio.
-¿Y bien? Cuéntame algo.-
-¿Ya no me odias ángel?.-
-¡Aish!- soltó Jimin torciendo los ojos. -No te odio, jamás lo he hecho... y no me digas ángel, ya no.-
-Está bien Jimin, lo siento. ¿Qué quieres que te cuente?.-
-Lo que sea, estoy aburrido.-
-¿Recuerdas a Taehyung?.-
-¿Tu mejor amigo que jamás me presentaste?.-
-Pues fue bueno que no te lo haya presentado, porque ya no es mi amigo.-
-¡Ah! ¿y eso? ¿Qué le hiciste? ¿Te acostaste con su novia o algo así?.-
-¡Ja Ja!.- Soltó irónico el Alfa. -Pues fue al revés, resulta que hacía tiempo que lo notaba raro, parecía que me ocultaba cosas hasta que por fin lo dijo.-
-Ajá... ¿el qué?-
-Que siempre ha estado enamorado de Je Yi y que hace años que son amantes.-
Jimin escupió la comida y casi se ahoga de la impresión.
-¡¿Qué?! No puedes decir algo así como si fuera nada.
-Lo siento, en verdad no pensé que fuera la gran cosa. Sabía que Je Yi tenía un amante cuando estábamos, al menos lo sospechaba, pero jamás pensé que fuera él. Y ahora que hace semanas que no la veo, menos me importa. La verdad es que cuando me lo dijo, me eché a reír y Tae se enojó, al parecer él piensa que siempre la he tratado mal y que jamás la merecí. Ha sido decisión suya terminar nuestra amistad, ahora ella vive con él y él ha dejado de hablarme. Lo único bueno que ha resultado de todo esto, es que mi hija no vive con ellos, sino con mi jefe en Busan y podré verla el próxima fin de semana... claro, si no me necesitas aquí.-
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Mi vida sin mi
Fanfiction¿Qué pasa cuando lo vida que llevaste resultó ser una mentira? Nada ni nadie puede sacarte del remolino que te arrastra cada vez más profundo sin dejarte respirar. Jimin, un dulce pero solitario Omega, cree que ha encontrado al amor de su vida en el...
