ALEIX
Coloque una mano en su cuello, la acerque juntando nuestros labios, sentir sus labios carnosos pegados a los míos era una sensación que no puedo explicar, al principio se quedo paralizada, pero a los pocos segundos me siguió el beso. Se veía tan hermosa en ese pijama de dos piezas en color blanco. Baje mis manos a su cintura y la acerque para que nuestras pelvis se juntaran, ella trato de alejarse pero la acerque mas. Mis manos bajaron a su trasero y los apreté con delicadeza , ya nuestras respiraciones estaban por las nubes.
-No -se separo de mi con la respiración agitada-
-¿No? -pregunte atónito- pero...
-No puedo – no me miro-, quiero pero no puedo. Por favor De Costa retírese de mi habitación. -me indico con la mano-
-Nastia -la mire, me daba la espalda-
-Por...favor -su voz se corto-
-¿Esta llorando? ¿Quiere que llame a Laurel? -solo asintió- buenas noches Nastia.
Solo me respondió con un movimiento de cabeza, Sali de su habitación. Los del servicio estaban en su hora de colaciona si que se me hizo fácil encontrarla.
-Laurel -me asome por la puerta-
-Joven De Costa -se paro al instante- ¿necesita algo?
-Si. Bueno, en realidad Nastia la necesita.
-Voy -desapareció-
-Señor De Costa -Amanda mi ayudante- ¿necesita algo?
-No Amanda, solo venia a buscar Laurel -asintió- buenas noches Amanda.
-Buenas noches joven.
Me encerré en mi habitación, me saque toda la ropa, solo quede en bóxer, jugué un poco con mi móvil. Llame a mi madre ya que esta en argentina rumbo a Chile, ya que por motivos secretos el padre de Nastia compro ese país, estaba demás la confianza ya que son amigos desde la infancia.
NASTIA
Cuando sentí las manos de Aleix en mi trasero, no supe como reaccionar, me sentía nerviosa pero no lo demostraría delante de el. Cuando Aleix salió de mi habitación me sentía rara pero de una forma buena pero rara , después de mucho me sentía limpia, como nueva, como si todo lo que pase hace dos años se eliminara de mi vida. Perdí el control, di vuelta mi escritorio, mi cama, todo excepto mi pequeña biblioteca, eso no lo tocaba ni borracha. Me fui a un rincón a llorar, Laurel entro sin preguntar, es como mi segunda madre, después que mi madre se fue a chile y yo la visitaba ella se quedo conmigo, estuvo en mis peores momentos al igual que mi madre.
-Nastia -mire a Laurel- hay cariño, ¿Qué paso? -me abrazo y solo pude llorar, desahogarme-
Vi como la silueta de Aleix se posaba, no pude sostenerle la mirada, tendrá muchas preguntas que hacerme y la verdad no quería un interrogatorio y menos si me llegaba a preguntar porque me puse así.
-Lau, la puerta -le susurre-
-Me dirá que le paso -solo asentí- voy por agua con azúcar.
-la detuve antes de que se fuera- No, solo es una sensación buena, solo que no se como reaccionar a algo que no sentía hace mucho.
-La escucho, tengo todo el tiempo para usted.
-suspire- Aleix me beso, y me toco pero...
-Le hizo algo -negué-
-Pero por primera vez después de años me sentí limpia, Lau, se que me hago la que se acuesta con mil hombres pero con el....
-Encontraste lo que en muchos años no -respondió por mi, solo asentí- venga, es algo bueno, llame a su madre y cuéntele, yo ordenare esto.
-Gracias Lau -la abrace- de verdad, gracias.
-No tiene que agradecerme nada -me acariciaba la espalda- yo la vi crecer, es como una hija para.
-Llamare a mama.
Llame a mi madre, por primera, después de lo que me paso la vi contenta, pero lo mas gracioso fue que Igor estaba celoso porque Aleix me beso, por lo menos me subió un poco mas el animo.
-Bueno, mama -le tire un beso- buenas noches, los amo.
-Y nosotros, adiós -corte la llamada-
-Listo, Nastia -me di vuelta y estaba como nuevo-
-Gracias, Lau -sonreí-
-No se preocupe, no fue para tanto.
-Buenas noches Lau -le di un beso- mañana ¿a las 8?
-Si, buenas noches -abrió la puerta- cualquier cosa me busca – solo asentí-
Al salir Laurel enseguida entro Laila y Lucia, con una gran sonrisa en la cara.
-Ahora, dime que paso -hablo Laila-
-Me beso -solté.
-¡¿Que?! -me tape los oídos- ¡¿te beso?!
-Si ridícula y no grites -me saque las manos- y....
-Y paso mas -Hablo Lucia- cuenta, Nastias, cuenta -exigió-
-Me toco -señale mi trasero- pero..
-No te gusto, hay cariño -asentí- espera. -se miraron las gemelas-
- Te gusto.
-Te gusto.
Hablaron al mismo, solo asentí, y lo peor fue que gritaron como locas
-Me sentí limpia, chicas -me abrazaron- no puedo respirar par de locas -las aleje-
-Se miraron con travesura- Apostamos 5 euros a que terminan juntos -hablaron al mismo tiempo-
-Rodé los ojos- Saben donde se pueden meter sus 5 euros.
-¡En el culo! -dijo Lucia alzando los brazos-
-Pero que bien me conoces -reí- ahora fuera.
-Te queremos.
-Yo no -les mostré el dedo corazón-
Se fueron a sus habitaciones, me acomode en mi hermosa cama y por primera vez pude sentirme viva después de mucho. Sonreír de verdad, no tener mi mirada apagada, tendria que afrontar las preguntas de Aleix.
Quería adelantarme con el capitulo, pero ya es otro día (de madrugada pero es otro día) así que si, aquí tienes el capitulo nuevo.
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Mi Salvación (TERMINADA)
Ficção AdolescenteNastia Petrova. Aleix De Costa. Todo comenzó en un internado en Madrid en el año 3021. Hijos de mafiosos, con un pasado que no les enorgullece . ¿Podrán encontrar paz? ¿Podrán ser su salvación?
