Capítulo 2. Pensaba algo, pero no era eso

10.8K 423 20
                                        

Pvo. Hermione Granger

Al bajar del expreso, buscamos un carruaje, no había ninguno libre, eran de cinco plazas y todos estaban ocupados, excepto uno. Sonreímos y suspiramos aliviadas, pues la idea de ir hasta Hogwarts desde Hogsmeade, caminando y a esas horas de la noche...no atraía mucho. Al subirnos, yo me fijé en que ya había alguien dentro.

Era un chico, bastante guapo, rubio dorado y ojos grises. Me recordaba alguien, pero no se me venía a la cabeza. Él miraba distraído por la ventana. Nos sentamos sin decirle nada y nos pusimos a hablar entre nosotras. Sentí una mirada clavada en mí, y la cara de mis amigas me demostró que ellas también lo habían sentido. Miré al chico.

-Hola.-le dije sonriendo-, ¿Cómo te llamas?


-Chad Malfoy-la sonrisa se me fue de la cara.


-¿Perdona?-le dije.-¿Cuál es tu apellido?


-Malfoy, me apellido Malfoy.


-Por favor-dije a punto de un paro cardiaco.-, dime que no eres familiar de Draco Malfoy.


-Siento decirte que si... pero... ¿Qué te pasa?-estaba que me caía, no, no podía ser cierto... ¿Otro Malfoy? No, yo no sería capaz de soportarlo, no podía aguantar al hurón mal teñido cuando estaba solo y ahora venía del verano con regalo y todo.


-¿Qué eres de él?-preguntó Gaia por mi, ya que no era capaz de hablar.


-Su hermano.


-Lo suponía-le dijo Regina.-Te le pareces, ya decía yo que me sonabas.


-Mierda-maldició por lo bajo-, por más que quiero no puedo dejar de parecerme a él, ni oscureciéndome el pelo.


-¿De qué hablas?-le pregunté yo.


-Nada, olvídalo.


-Entonces... eres el hermano de Malfoy-dijo Sol.


-Si; bueno, vosotras ya sabéis quien soy y yo no sé nada de vosotras.


-Lo siento-dije yo-, no nos hemos presentado; me llamo Hermione Granger.


-Yo soy Gaia Nott.


-¿La hermana de Theodore Nott?


-Si, pero no le llames así, no le gusta... dile Theo.


-Lo tendré en cuenta.


-Yo soy Sol Smith.


-Y yo su hermana, Regina Smith.


-Y... dinos-le dije-, ¿por qué no te hemos visto durante todos estos años por aquí si eres el hermano de Malfoy?


-Por que mis padres me mandaron a estudiar a Dumstran, pero quisieron que cursase este año con Draco.


-Interesante...-dije sorprendida-, nunca me imaginé que el oxigenado tuviera un hermano... ¿Quién es el mayor?


-Él es el mayor, pero solo por cinco minutos.


-¿Sois mellizos entonces?


-Si... pero... yo albergaba la esperanza de no parecerme tanto a él.


-No lo haces-dijo Regina-, tú tienes la cara más... redonda. Y más carita de inocente.


-Qué consuelo.-Dijo él.


-Aver...-dijo Gaia-, lo que aquí mi amiga Regina quiere decir es que si, te pareces a Malfoy, pero que eres más mono.


-Vale entonces... el cuarteto peligroso me encuentra mono.

-¿Cómo sabes que nos llaman así?-preguntó sorprendida Sol.


-Mi hermano me lo dijo.


-¿Y por qué no vas con él?


-Por que no me interesa...-sonreí y aplaudí.


-¡Bravo! ¡Por fin un tío que es listo y manda a la mierda a Malfoy! No literalmente pero algo así.


-No te creas pero, más o menos es algo así. Nunca lo he soportado mucho... es... demasiado... 


-¿Engreído?-preguntó Regina.


-¿Narcisista?-dijo Gaia.


-¿Egocéntrico?-apuntó Sol.


-No... Él es demasiado...


-Él-dijimos los dos a la vez. Yo lo entendía. Draco Malfoy podía sacar de sus casillas a cualquiera con solo abrir la boca.


-Y... ¿Te seleccionarán para una casa, no?-le preguntó Sol.


-Si... mis padres tienen la esperanza de que caiga en Slyttherin... ¿Vosotras de qué casa sois?


-De Sly, por supuesto-dije yo rapidamente.


-Ah... me han dicho que esa casa, en particular, es la que tiene conflictos con las demás... no es por ofender.


-No,-dije yo-, no ofendes, es cierto... pero eso es por que nos envidia, Chad. Ya lo entenderás.


-Si tú lo dices.

Chad em caía bien, no era como Malfoy, que me quitaba todos los puestos buenos que podían darme. Él era prefecto junto a Parkinson, esa *****, me caía horrenda, siempre nos peleábamos ella y yo. Me pareció raro no verla en el tren con Malfoy. Por esa maldita no había sido prefecta yo; pero bueno, mejor así, no tenía que seguir tanta norma, no me iban esas cosas.


Al llegar al castillo, bajamos del carro y la gente se nos quedó mirando a los cinco. Escuché una voz detrás mío, me di al vuelta.

-Vaya hermanito-dijo Malfoy-, todavía no te seleccionan para una casa y ya andas ligando con el cuarteto peligroso.


-Fíjate que no-dijo él.-Estaba solo en el carro y ellas vinieron conmigo.


-Bueno, pues... mucha mierda con ellas, por que hay de todo-hablaba como si no estuviésemos ahí, ignorándonos-, por ejemplo, Granger es una facilona, la Smith del mechón rosa es un poco... ¿loca?


-Malfoy-advertí-, ¿Quieres soltar murciélagos por la nariz el resto de tu vida o haces el favor de callarte?


-¿Y por qué me iba a callar? ¿Por que me lo digas tú?-no decía nada de Gaia, pues a Theo no le gustaría eso, pero a las demás no tenía reparos en insultarnos así como así.


-Draco, ya vale-dijo Chad sorprendiéndome, y también a la multitud que observaba-, no la insultes.


-¿Qué eres? ¿Su perrito faldero o su guardaespaldas, Chad?


-Pues fíjate que no, soy tu hermano, y te pido que no la insultes-los gritos ahogados de asombro de la multitud se escuchaban pro doquier-, al menos si ella no lo ha hecho antes.-Malfoy miró fijamente a Chad, pro un momento pensé que le pegaría un puñetazo o le mandaría un cruccio atrás con su varita, pero nunca se me pasó pro al cabeza que diría lo que dijo.


-Está bien... por ahora.

Luego se fue dejándonso a todos ahí. Yo estaba flipando... ¿Chad había controlado al hurón? ¡Que fuerte! Al entrar en el castillo, ya con las túnicas puestas, Chad se desvió hacia el despacho de Dumbeldore., supuse que para la selección, y también que no sería pública. Entré al Gran Comedor de las últimas con las chicas y la gente nos miraba. Sonreí con satisfacción y me senté en mi mesa correspondiente.

Nosotras hablábamos de cómo había venido tal persona de las vacaciones, qué se había hecho cual en el pelo, y demás cosas cuando un repiqueteo de la copa nos mandó a callar. Causaba gracia, pro que a pesar de ser un sonido débil el del tenedor de Dumbeldore al chopcar con su rara copa, todo el mundo callaba al escucharlo. Miré a todos lados buscando a Chad, esperando que se sentase en la mesa verde. Mas no pasó, por que lo vi, entrando desde donde entraban los profesores, y sentándose en la mesa roja, en la de los leones. Chad Malfoy era un Gryffindor, y saludaba a los de su casa muy contento.

SoberbiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora