Capítulo 13. Qué fuerte...

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Pvo. Hermione Granger

En ese hotel, no podíamos estar con las varitas de arriba abajo, si queríamos hacer magia, debía ser en nuestra habitación o en algún lugar donde no nos viesen, pues había muggles pro allí y no solo magos. Bajamos para cenar y los profesores nos dieron a cada uno un papel donde ponía qué podíamos y no podíamos hacer. Solo había tres apartados.

_Este es un lugar muggle, por lo tanto no se puede usar magia en público.
_Cuando vayáis a algún lado, avisad a los profesores.
_Cuando haya actividades para hacer todos juntos, los profesores os avisarán a tiempo.

Yo levanté la mirada del papel y me encontré unos ojos grises taladrándome. Bajé, algo abrumada, cosa rara, mi mirada para centrarme en esos tres apartados. Fuimos todos al comedor a cenar. La comida era exquisita, todo perfecto. Cuando la cena finalizó, me fui yo sola a explorar el hotel, pues las chicas se habían ido con Harry, Chad y Tyler. Por un pasillo llegué a lo que parecía ser la piscina interior. Era un sitio al mar de bonito con una cristalera que permitía ver la parte de la pequeña ciudad de Hawaii. Me recosté en una de las hamacas quitándome los zapatos. Allí todo estaba desierto. Cerré los ojos ya acostada en la superficie suave y me dejé llevar por el susurro del agua que se movía lentamente chocando en pequeñas olas contra los bordes de la piscina. No supe cuanto tiempo estuve así, en paz. 


-Te veo relajada-dijo una voz que conocí, abrí los ojos y me encontré con otros grises de mujer. 


-Si, lo estoy...-le dije con un suspiro, me senté.-Siéntese, profesora Snape.


-Llámame Lina, ¿Vale?-me dijo mientras se sentaba. Me di cuenta de que llevaba su ya famosa túnica negra, la que no se quitaba por nada del mundo. Me pregunté la razón, ¿Serían verdad los rumores de que tenía el cuerpo algo... feo?


-Vale, Lina-sonreí. Hubo un silencio algo tenso.


-Hermione.-me llamó por mi nombre.


-¿Si?


-¿Qué se siente cuando te gusta alguien?-me preguntó.


-Esto... aver como te lo explico... sientes atracción física hacia esa persona, ¿me entiendes?-ella asintió-, ¿Por qué? ¿Acaso te gusta alguien?


-Pues... si, pero no solo eso.-vale, ya me dejó embobada.


-¿Cómo así?


-Que.... creo que... le quiero.


-¡Que fuerte!-dije sorprendida-Y... ¿Será mucho meterme en tu vida si quiero saber quién es?


-No... es... ¡Vamos Hermione! yo creo que ya sabes quien es.


-Pues n... ¡Si!-exclamé-, ¿Es... Marcus?


-Ajá...


-¡Que pasada! Te gusta Marcus.


-Ya te dije que no es solo que me guste, me estoy enamorando de él.


-Es obvio...-razoné-, habéis pasado mucho tiempo juntos y Marcus... ¡Es que es Marcus!


-Ya pero.... no es solo su físico, sino... que es bueno, amable, divertido, enigmático-se el estaba saliendo al sonrisita tonta.


-Vale, tú no te estás pillando, ¡Ya estás más que pillada!


-Pero... lo malo es que él no.... no creo que me corresponda.


-¿Por?-no entendía por qué no la iba a querer-, si tu eres una mujer de las que hay pocas.


-Querrás decir que soy horrenda.


-No.


-Dime mis cualidades.

SoberbiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora