Capítulo 21. Consecuencias

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Pvo. Draco Malfoy

Me levanté con un dolor de cabeza tremendo, estaba en mi habitación del hotel y hoy nos volvíamos a Hogwarts. Miré con las sábanas pegadas al cuerpo la cama de al lado. Estaba vacía pero con revuelta, Theo había dormido allí. Me eché el pelo hacia atrás y saqué pesadamente los pies de la cama. Cuando estuve de pie, me desperecé. Solo llevaba puestos unos bóxer negros. Cuando escuché un silbido me giré y vi que mi amigo estaba colocando sus cosas en la maleta y silbaba algo. Pero luego comenzó a cantar y me pitaron los oídos.

-¡Theo!-le llamé, él se giró sobresaltado-¡¿Te importaría dejar de berrear lo que estés berreando?! ¡Me duele la cabeza tío!


-Lo siento-me dijo con una sonrisa burlona.- ¿Mucha juerga anoche?-su sonrisa se tornó pícara.


-Anda, pues mira tú por donde, no.


-Vaya, Malfoy... Oye, ¿Lo de Hermione y tú es formal?


-Sí-le contesté orgulloso-Hermione Granger es mi novia.


-Apuesto mil galeones a que eso no pensabas decirlo nunca.


-Has acertado, nunca imaginé que diría esas palabras...


-¡El rey del sexo de Hogwarts se ha echado novia seria!-dijo horrorizado-¡Por los bombachos de Merlín! ¡¿Qué será de las chicas del colegio?!-le tiré una almohada que esquivó.


-Cállate imbécil, me pregunto cuando sentarás cabeza tú.-le contesté.


-¿Yo? ¡Nunca! ¡Desconozco el significado de esa frase! ¡Yo soy un alma libre!-me tapé los oídos.


-¡Que sí, Theo! Se libre todo lo que quieras pero ¡que no grites, coño! Que me va a estallar la cabeza.


-Borrachuzo este... seguro que anoche te mandaste más de cinco cubatas y de chupitos de wishky de fuego ni te cuento. 


-Podría decir lo mismo... ¿Se puede saber por qué tú no estás tan resacado como yo?
-Por que tengo una poción-me dijo enseñándomela.


-Déjame un poco para cuando me bañe.


-Venga, vale tira a bañarte, tienes que hacer tu maleta.


-¿Por qué la estás haciendo a mano?-pregunté.


-Por que así no me aburro.


-Mira que eres raro...

Me metí a la bañera, dejé que el agua fría me espabilara y me recorriera todo el cuerpo. Salí de la ducha recordando que iba a ir a buscar a Hermione cuando me preparase, se lo había prometido al despedirnos en la puerta de su habitación. Todavía se me hacía raro el tener a una pareja seria, pero acabaría acostumbrándome. Salí del baño, me puse la ropa interior y unos tejanos oscuros. Una camiseta negra y unas deportivas del mismo color. Me llevaría en las manos el chaquetón y las cosas de abrigo, pues en Inglaterra tenía que hacer ya frío. 

-Déjame esa poción, que siento que me muero...-le dije a Theo. Él me tendió el frasco, que contenía un líquido azul claro. Cinco minutos después de tomármelo, me sentí como nuevo.


-¿Vas a buscar a Hermione?-preguntó Theo.

 
-Sí-contesté, me puse el pelo de la forma que a ella le gustaba.


-Draco, ¿Te puedo pedir algo?


-Claro-le dije.


-Tío, tu eres mi mejor amigo, de eso que no te quede duda. Pero Hermione también lo es, y... quiero que la cuides, -me miró y me puso las manso en los hombros-Aparentemente, es como la vez... decidida, orgullosa... vamos, como tú, pero sobre todo sabe lo que quiere... y te quiere a ti, lo veo en sus ojos, tío. Así que no le partas el corazón.

SoberbiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora