Pvo. Sol Smith
Chad se separó de mi, me miró a los ojos. Vi en esas rendijas grises ganas de besarme, ganas de hacerme suya. Me mordí el labio, él sonrió de lado justo antes de volver a mis labios. Bajó sus besos hacia mi mandíbula, yo eché la cabeza hacia atrás, mi cabello llegaba hasta el agua. Él deboraba mi cuello con devoción, haciéndome jadear. Pasó sus labios por mi clavícula, luego llegó hasta el nacimiento de mis pechos, donde me mordió sin hacerme daño. ¡Oh por la gloria de Merlín!
Este chico me estaba poniendo a cien. Sus manos fueron hasta mi espalda para desabrochar mi sujetador, pero no lo quitó del tirón, primero bajó una tira del mismo dejándo al descubierto mi hombro, donde depositó un beso, bajó la otra e hizo lo msmo. Cuando se deshizo de él, no sé ni dónde cayó, ni me preocupé por saberlo. Me subió más encima de él, hasta que mis pechos quedaron a su alcance y pudo saborearlos a placer mientars escuchaba mis gemidos.
Cuando acabó de deborar mis pezones, volvió a besarme de forma aridente. Nos estábamos dejándo llevar, y eso no estaba bien... Pero interrumpió el hilo de msi pensamientos un gran bulto en su entrepierna, que tocaba la mía. ¡Oh Merlín! ¡¿A quién coño el importa lo que está bien?! Me mioví de arriba abajo mientras besaba y mordisqueaba su mandíbula, escuchando sus gemidos.
-¡Ohhh Sol!-gimió.-Joder...-susurró en mi oído.
Eso me excitó. Solté un poco el amarre que mis piernas hacía en su cadera y metí al mano en el agua para encontrar el dorde de sus bóxer, que ya le quedaban pequeños. Pero yo no se los quité, lo que hice fue bajarlos un poco para liberarle y rozar su miembro erecto. Él gimió de pacer, yo seguí acariciándolo. Besé su cuello mientras lo hacía.
-Sol...-gimió-No sabes cómo me pones...
-Créeme que sí que lo sé-susurré contra su oído.
Sacó mi mano de su ropa interior y, antes de subirme de nuevo a su cuerpo, me quitó el culotte, dejándome desnuda a su merced. Tiré mis brazos a su cuello, él em agarró por la cintura subiéndome de nuevo a su pelvis, rodeé su cuerpo con mis piernas y sentí su sexo rozar con el mío.
-Chad...-gemí.
Y, como si me leyese la mente, me penetró, ni muy lento ni muy rápido. Chad movía su cuerpo sincronizado con el mío en un vaivén de sensaciones, como si no hubiese mañana y solo nso quedase esta noche para dejarnso llevar por lo que pasase. No sabía exactamente qué era lo que sentía por él, pero ene sos momentos sentía que él era el único de todos con los que me había acostado que me hacía sentir así. El agua marina estaba fría, pero al lado de nuestros cuerpos ardientes de placer ni se sentía. Sus manso se aferraron a mi trasero, yo jalaba su cabello y aruñaba su espalda, si el dolió, él no se quejó.
-aaah chad... más...-le pedím, aumentó el ritmo-Ohhh... si.
Yo ya estaba apnto de llegar, él metió una mano al agua, llegando a mi punto del placer, para alargar el orgasmo y conseguir loq eu pretendía, que llegásemos jutnos. Y así fue. Con un gemido, Chad me llevó a éxtasis. Nuestar respiración era entrecortada. Así nso quedamos, quietos, con el agua rodeándonos. Cuando estuvimos bien para hablar, yo lo hice primero.
-Te dije que si te besaba.... no podría parar.
-¿Sabes algo?-me pregutnó, negué con la cabeza, me miró a los ojos-Me alegro que no hayas parado.
Sonreí pícara, me bajé de encima suyo y busqué mi ropa interior. Mi culotte estaba flotando por allí cerca. Nadé hasta encontrarlo y me lo puse, Chad no me quitaba la vista de encima.
-¿Qué me ves?-le pregunté divertida.
-Nada... ¿Sabes que estás muy guapa ahora?
-¿Cómo que guapa?-pregunté-Tengo que tener unos pelso que no parecen pelos, la cara roja...-enumeré.
-Bueno, sigues viendorte preciosa.
-Gracias, Chad.-Le contesté sonriendo.
Miré pro al superficie del mar aver si encontraba mi sujetador, pero no lo veía.
-Chad-le llamé.-¿Dónde has puesto mi suje?
ESTÁS LEYENDO
Soberbia
FanfictionHermione Granger es muy distinta a como estamos acostumbrados a verla. Draco Malfoy es el rey de sus más horrorosas pesadillas alguien a quien odia profundamente... ¿La razón? la descubriréis leyendo. Nada es para siempre en este séptimo curso. Dos...
