Palacio de Topkapi.
En los aposentos del sultán se encontraba el antes mencionado terminando de escribir una carta que iba dirigida a su suegro, en donde le avisaba el paradero de Isabel y también las nuevas noticias respecto a su esposa.
Esta de más decir que el sultán se encontraba rebosando de felicidad por el nuevo embarazo de su esposa, aunque por otro lado le preocupada la salud de la sultana, aunque los últimos meses no había tenido algún contratiempo aun así le preocupaba, solo le rezaba a Allah para que todo saliera bien.
En el harem habían preparado una celebración por las buenas nuevas, todas las criadas tuvieron que ir, sin excepción alguna, los hijos mayores de la sultana se encontraban ahí, al igual que su hermana, sus hijos menores estaban en sus horas de siesta, ya que luego de que le dieran la noticia de que tendrían otro hermanito no habían parado de celebrar en los aposentos de la sultana, tanto así que agotaron sus energías.
La fiesta estaba siendo un total éxito las criadas bailaban y se reían, y las sultanas conversaban entre ellas, cierta pelirroja se encontraba algo tensa pues su plan estaba apunto de dar inicio, su fiel e incondicional amiga María la estaba ayudando, el plan para ellas era perfecto no había falla alguna, o eso es lo que querían pensar.
El plan era sencillo, consistía en que en el jugo que le brindarían al príncipe heredero tendría un ingrediente extra, el jugo estaba envenenado, un veneno altamente mortal, lo mataría antes del anochecer, pero había un problema, el veneno poseía un color obscuro por lo que era notable si lo veían con detenimiento, aunque ambas pensaban que eso no pasaría esperarían al momento donde todos estuvieran distraídos para colocarlo, lástima que las cosas no siempre salen bien.
La pelirroja salió de sus pensamientos cuando se anunció la llegada del sultán, todos los presentes se pusieron de pie e hicieron una reverencia, el sultán pasó con la frente en alto sin prestarle la mínima atención a la pelirroja que levantó la mirada esperanzada al sentir los pasos del sultán aproximarse, el sultán se acercó a donde estaba su madre a besarle la mano, luego saludo a cada presente incluidos sus hijos, aunque deteniéndose un poco más en su primera esposa a la cual le beso la frente más tiempo que las demás y acaricio delicadamente el vientre de la misma. Procedió a sentarse en su trono, pero con su esposa al lado, algo que sorprendió a todos, les dijo a sus hijos que se posaran más cerca de ellos y así dio la señal para continuar la celebración.
-Acabó de enviar una carta a tu padre avisándole sobre Isabel, también sobre tu embarazo, espero no te moleste.- dijo el sultán en tono bajo observando a su esposa.
-En lo absoluto, en realidad lo iba a hacer yo pero con todo esto se me pasó.- mencionó la
Sultana con una pequeña sonrisa.-Ya no tienes que preocuparte por ello mi ángel.- dijo el sultán besando la mano de la sultana ocasionando una mirada de odio en la pelirroja la cual le hizo una señal a su amiga para que procediera a iniciar el plan.
Maria dio la vuelta y colocó una cantidad considerable de veneno en el vaso con jugo, se dio cuenta que el color cambio, pero pensaba que nadie se daría cuenta.
El príncipe Kaan se encontraba sentado a los pies de su madre y a su lado su hermana, el príncipe se encontraba conversando con su padre, su relación no era la mejor pero intentaban que mejorara, la familia se encontraba enfrascada en la plática cuando una sirvienta llegó con una bandeja con jugos cada uno tomó uno, el príncipe no era ciego se dio cuenta que su jugo tenía algo extraño, pues tenía un color un tanto más obscuro que como normalmente era, mentalmente se burló de la persona que hizo aquel nefasto plan, pues era más que obvio que el jugo estaba envenenado, daba gracias a su madre por insistirle tanto en sus clases para reconocer venenos, una clase bastante absurda para el Kaan de 10 años, le hizo una seña disimulada a su hermana para que viera su vaso, la pequeña sultana abrió sus ojos alarmada aunque rápidamente se recompuso, delicadamente se paró y fue hacia su madre, su hermano se encontraba disimulando que bebía aquel jugo, lo cual sacó una sonrisa de satisfacción a la rusa, miró a su amiga la cual le dio un asentimiento de cabeza, todo estaba hecho, el príncipe heredero a caído en la trampa.
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La Sultana Melek
FanfictionSoy la sultana que el sultán Suleiman olvidó por un tiempo, pero después volví, en frente de mis enemigos y de todos mucho más fuerte y poderosa. ¡ATENCIÓN SU EXCELENCIA HASEKI MELEK SULTAN ESTÁ AQUÍ! Soy la sultana más poderosa de este imperio...