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Shoto regreso sin prisa al reino Midoriya, repitió el viaje con Inasa. Está vez más decidido a dejarse llevar por lo que pasará, quería saber hasta dónde lo llevaría lo que estaba comenzando a sentir.

Izuku lo despidió con un gran abrazo y le prometió que iría pronto a su reino, quería estar ahí y ver a la gente que preguntaba por el todo el tiempo. Shoto les había dicho de su situación y el pueblo entero celebro la noticia de un próximo heredero, todos amaban a su príncipe y sabían lo que habia pasado, así que esperaban con ansia el día de su regreso.

Izuku no quiso esperar más, le pregunto a los dragones si alguno podría llevarlo. Una hembra cobriza acepto. Katsuki le dijo que podía entenderlos más de lo que lo hacía antes y la dragona le había dicho que estaba feliz de ayudar a su líder.

Se dispusieron a viajar, Katsuki iría con el y Eijiro y Denki los acompañarían. El viaje sería más corto volando, así que Izuku le aseguro que estaría bien hasta llegar.
Pero apenas se acercaron a los límites del reino Izuku comenzo a tener mareos muy fuertes, vómito incontrolable y un ataque de pánico que no podían explicar. Volvieron rápidamente y apenas se acercaron al castillo su salud volvió a mejorar, pasaron de inmediato las molestias y se sentía tan fuerte como siempre. Chiyo le dijo que quizá el cachorro se sentía más seguro estando rodeado de lo que conocía y la magia que los protegía siempre. Mitsuki dijo que quizá era su sangre de dragón, así como ellos necesitan la magia de los demás dragones y de la montaña para crecer, quizá el cachorro también.

No sabían a que se debía, pero acordaron que sería mejor que Izuku permaneciera en el reino. Aún así el quería que su pueblo supiera que el estaba bien y se preocupaba por ellos, además sentía que ya había abusado mucho de Shoto que se encargaba de todo a su nombre, el también tenía un reino al cual regresar. Así que le pidió a Denki ir, las personas lo conocían, sabían que era amigo personal de Izuku y pensó que sería bueno que supieran de él.

Denki no quería separarse de él, acababa de cumplir los tres meses de embarazo, pero se lo pidió tan esperanzado que no le quedó de otra que aceptar. Eijiro le dijo que lo acompañaría y ambos partieron en Hastur que ya estaba completamente recuperado.

Denki estaba emocionado por el viaje, así que decidió salir de inmediato. Eijiro lo veía feliz, hacía mucho que no estaba tan entusiasmado y sabía que les haría bien apartarse un poco de los problemas y tareas del reino un tiempo.

Desidieron hacer una escala, sabían que tenían tiempo, así que en cuanto vieron un claro junto a una cascada Denki le pido que acamparán ahí, le parecía hermoso. Descendieron y solamente pusieron una pequeña carpa suficientemente grande para los dos. No necesitaban más, no se quedarían mucho tiempo.

Estaba comenzando a bajar el sol cuando ambos estaban recostados en el pasto verde, mirando las nubes que comenzaban a tener un hermoso color rojizo, a Denki le recordaba a los colores de Hastur.

Se sintió tan cómodo y feliz que sin pensarlo miro a Eijiro, recostado junto a el, con los ojos cerrados y respirando pausadamente, no sabía si estaba dormido.

Estaba hipnotizado viendo el perfil del alfa cuando sintio una repentina ola de calor recorrer su cuerpo, sintió que un rubor cubría su rostro y como su cuerpo comenzaba a vibrar de forma demasiado satisfactoria. Sus piernas comenzaron a temblar y sintio la humedad de su celo entre ellas.

Rápidamente se sentó con un jadeo, volteo a ver a Eijiro y vio que tenía los ojos abiertos y lo miraba con las pupilas dilatadas, su respiración estaba acelerada y su pecho subía y bajaba rápidamente igual que el suyo.

Rápidamente Eijiro se levantó y trato de caminar hacia el bosque, pero Denki lo detuvo de la mano y lo jalo hacia él. Eijiro sin una pizca de voluntad cayo sobre su cuerpo sintiendo el calor que emanaba y el aroma a vainilla y rosas que provocaban que su boca salivará y sus colmillos se asomarán. Su pantalon comenzaba a lastimar su erección y sentía la necesidad de acariciar y lamer cada aparte de la piel del Omega bajo el.

LEYENDA (Katsudeku-Omegavese)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora