Capítulo XXV: Terror en el castillo

34 30 11
                                        

Elizabeth

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Elizabeth

❈•≫────≪•◦ ❈ ◦•≫────≪•❈

Los guardias del rey sujetaron mi brazo con fuerza, y uno de ellos puso su espada en mi garganta, lo que me obligó a permanecer quieta.

En mi rostro se forma una sonrisa al ver lo estúpidos que se ven todos en esta habitación, el rey Leonard está en el suelo absolutamente perplejo de la situación y su hijo se ha orinado en sus pantalones mientras que aún me señala con su mano temblorosa. En cuanto al resto, quedan aterrados con el cuerpo sin vida de uno de sus compañeros.

—¿De verdad es una bruja? —pregunta Leonard y con ayuda de sus hombres se levanta del suelo y camina sigilosamente hacia mí, evitando el cuerpo del guardia que yace muerto en el suelo mientras su sangre se desparrama por todo el lugar.

—¿Acaso no es obvio? —le escupí en la cara y me reí.

A patadas fui sacada de la habitación, pero a pesar de todos sus golpes no pude contener la risa, quizás me he vuelto demente, este odio ha cegado mi razón pero justo ahora, es lo de menos.

Me bajan hacia el piso subterráneo y todas las miradas de las sirvientas del castillo se fijan en mí y en el sinnúmero de guardias que me custodian hacia mi posible muerte.

—¿Qué ocurre? —pregunta una de las mujeres.

—¡Esta maldita es una bruja! —respondió el rey de forma brusca, y su grito provocó eco en todo el lugar.

La reacción de las mujeres no se hizo esperar y de inmediato comenzaron a arrojarme huevos, los cuales estallan en mi cuerpo ensucian la vestimenta que llevo conmigo. Otras me lanzaron agua sucia en la cara y quedé completamente empapada y maloliente, razón por la que dejé de contener mi enojo y con fuerza enterré mis uñas en las muñecas de uno de los guardias provocando una herida que comenzó a sangrar al instante.

Recibí una patada que me hizo caer al suelo, y tras esta comencé a recibir más golpes. Me sujetaron del pelo y me arrastraron mientras luchaba por liberarme. Me obligaron a atravesar una puerta totalmente reforzada y me empujaron por unas escaleras en espiral.

Grité mientras rodaba por las escalas y solo pude escuchar las risas de todos.

Quizás este sea mi final, estoy segura de que estas personas no se atreverían a dejar viva a una bruja, quien además, asesinó a uno de los guardias y "lastimó" a un miembro de la realeza. Sin embargo, cuando terminé de caer por las escaleras me mantuve en el suelo sintiendo el dolor en cada extremidad de mi cuerpo, pero eso no fue todo, ya que nuevamente me sostuvieron y finalmente me empujaron al interior de una celda.

—¿Creen que esto puede detenerme? —les pregunté incitando el odio en cada uno de ellos.

Estos barrotes ahora impiden mi libertad, y el lugar es realmente sofocante y la luz natural es nula. Pero este no es el único castigo, sé lo que está por venir y estoy preparada para ello.

Alma OscuraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora