Capítulo 4

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Se actualizó el 28/02/2022 a las 21:28 Hora Paraguaya 

En la escuela ella era conocida como el ratón de biblioteca, un apodo que le molesto en los primeros días le molesto, pero con medida pasaba el tiempo eso ya no le importaba. Siempre fue muy diferente, mientras sus compañeros desean jugar, ella se pasaba leyendo todo tipo de libros.

Para ser una niña de nueve años, era bastante inteligente, mucho más que sus compañeros, lo que hizo que ella no tenga amigos de su edad, las dos únicas amigas que tenían era la bibliotecaria de la escuela y la bibliotecaria de la ciudad en donde vivía. Pero se sentía un poco triste, de siempre ser rechazada cuando deseaba ayudar a algunos de sus compañeros.

Sin embargo, todo cambió desde hace, una semana atrás, por alguna razón ya no se veía se sentía triste, era curioso como alguien cambiaba por pequeños detalles, toda su vida cambio cuando ella encontró una carta en su cama, junto a un libro que nunca antes había visto. Por supuesto, ella agarró el libro y lo leyó completo, a una velocidad un poco exagerada para una niña de solo nueve años.

Sus padres se sintieron contentos por su hija, ambos trabajan y no tenían mucho tiempo para pasar con su adorada niña, pero algo en ella cambio y más cuando vieron que ella comenzó a leer libros con portadas extrañas. Obviamente como padres, se preocuparon por su niña, y aprovecharon cuando ella durmió, para leer dicho libro, lo que encontraron le sorprendió bastante.

Cuando ellos abrieron el libro, en la primera página comenzaron a aparecer letras, dirigidas hacia su persona, los asustó, normal en este tipo de casos. Pero se dieron cuenta de que su hija, era mucho más diferente de lo que ellos pensaban. Su hija siempre se caracterizó por ser alguien que absorbía conocimientos de forma que algunas aterrorizaba a algunos adultos, y preocupaba a sus padres, ahora sabían que ella pertenecía a otro mundo, uno escondido.

Desde que ellos vieron eso, trataron de tener más tiempo con su hija, ambos preguntaban por los nuevos libros que ella leía, nunca vieron tan feliz a su hija, y esperaban conocer al tal "Harry Potter" que estaba ayudándole a su hija a conocer este nuevo mundo. Obvio él pidió que no le dieran su nombre, para ella él seguía siendo solamente su nuevo amigo.

Mami... Mira como las imágenes se mueven – La niña mostraba a su madre, la niña estaba sorprendida, y ni que decir su madre, incluso así ella solamente le sonreía, como madre estaba preocupada, su hija tarde o temprano iba a recibir una carta, para ir a un colegio de magia y hechicería – Aquí dice que Hogwarts es el único colegio de magia y hechicería en Gran Bretaña... en Europa hay 4 colegios.

Eso es bueno escuchar... pero ya es hora de ir a dormir – El ver como su hija trataba de convencerla de seguir leyendo, era algo muy tierno, tal vez con su padre esa mirada iba a funcionar, ya funciono cinco veces, por lo que tuvo que venir – Hermione, tienes que dormir o le pediré a tu amigo que no te envié más libros.

La sola mención de eso, hizo que Hermione le entregara el libro a su madre, no había peor amenaza para su hija que el prohibirle leer un libro, sin duda alguna prefería que su hija sea diferente de los otros niños. Con un beso en la frente, se despidió de su hija, que abrazo plácidamente una almohada que tenía el logo de las cuatro casas de Hogwarts. Sin duda alguna, algo tierno de ver.

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Minerva McGonagall en estos momentos era la profesora más feliz mundo, desde que se implementaron las órdenes de Lord Hogwarts, en el colegio los alumnos se estaban esforzando mucho más. Obviamente, estaba un poco decepcionado del paupérrimo nivel de sus leones, ya que en el único que estaba en el top 10 de buenas calificaciones, era Percival Weasley.

Cliche.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora