El sonido de su alarma de las cuatro am la despertó puntualmente. Desbloqueo la pantalla con la foto de su novia para apagar el molesto sonido, dejando caer el teléfono al lado de su cama, llevando su mano a sus ojos para mejorar su vista.
Estaba muy feliz.
Volvió a encender su teléfono admirando la foto que tomó de Pansy en Gannett Peak hace unos meses. Ya podía tenerla de bloqueo y fondo de mensajes para verla todo el tiempo.
Envio un mensaje de buenos días antes de levantarse para comenzar a prepararse para el día.
— Buenos días, hija. ¿Cómo dormiste?—. Jeremy servía el desayuno en la mesa notando desde lejos la sonrisa de su pequeña.— Te veo muy contenta desde ayer.
— Bien, pa. Todo está muy bien.— Lava sus manos antes de sentarse frente a él. No quiere decir nada de su nueva relación menos por lo tensa que estaba la relación entre ambos padres de familia. Sabía que ellas no tenían nada que ver, pero, si el señor Parkinson estaba involucrado en el caso no quería entorpecerlo.
— Eso puedo notarlo desde lejos. No me hace falta ser adivino para saber de quién se trata. — El castaño llevó algo de fruta a su boca para comer delicadamente mientras dibujaba una sonrisa en sus labios. Su pequeña niña estaba retomando su vida después de aquel evento tan doloroso y traumante.
— Papá, no. — Se sonrojo apenado.
— ¿Qué tiene? Es evidente como se miran. — Se encogió de hombros. — Estoy feliz porque estés saliendo adelante. No salías con nadie desde Harry. — Murmuró con cautela.
— Me siento cómoda con ella.— Bebió su jugo de naranja para disimular su sonrisa. Dejó el vaso en la mesa, mirando el contenido tintineando el vaso con sus dedos.— ¿Alguna vez has pensado en rehacer tu vida?—. Preguntó en voz baja. Habían pasado tres años desde que sus padres se separaron. No pasaron más de tres meses de la muerte de Emily cuando Leya, su madre, decidió notificar a Jeremy con el divocio como si nunca lo hubiese amado. Sabía que lo culpaba por la muerte de su hija mayor por no haberla protegido como siempre lo hacía. No importaba cuantas veces Jeremy saliera en busca del asesino de su hija... Leya lo seguía culpando. Hermione no entendía cómo pasaron de amarse tanto a divorciarse como Leya nunca hubiese sentido nada por él. En parte agradeció el divorcio porque no tenía que aguantar los comentarios de odio y culpa.
— No creo que este hecho para eso, Hermi. Tengo cuarenta y siete años, una hija, una vida en un pueblo abandonado. Estoy bien. Estoy feliz contigo, conmigo mismo. — Responde suspirando. No mentía, se sentía estable con su nueva vida pero admitía que se sentía solo después de todo. Hermione se iría algún día y eso le daba la satisfacción que pudo hacer una buena mujer para el mundo y que haría cualquier cosa para mejorarlo... Él habría terminado su trabajo como padre pero como hombre sentía que había fracasado por no haber podido proteger a su familia. Sus esperanzas de volver con su ex esposa se esfumaron al llegar al año de su divorcio. Las citas, los coqueteos y ese tipo de cosas estaban fuera de su alcance.
— Lo entiendo. No eres viejo, papá. Tal vez si lo permites la vida te tenga preparada una mujer que pueda ser feliz junto contigo.— Tomo su mano dándole una caricia.— Cuando hagamos justicia te prometo que nos iremos de este pueblo.—
Jeremy asintió tomando su mano y sonriendo.
Hoy no tuvo entrenamiento debido a que fue su día de descanso solamente ayudó a su padre a preparar más balas para sus escopetas para que fuera a cazar cerca de la casa de los Malfoy.
Subió a su auto para recoger a su novia e ir a la escuela juntas. Estaba nevando como de costumbre en el pueblo así que condujo con mucho cuidado para no tener un accidente.
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Cold River- Pansmione
FanfictieLa muerte inminente de su madre los lleva al estado de Wyoming donde Pansy tiene que encontrar la superación de su pérdida ahí conoce a Hermione Granger una persona que a las malas ha tenido que entender que la vida no le debe nada. *LOS PERSONAJES...
