21: Tango

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Luke
Desperté con un fuerte dolor de cabeza. Se me dificultaba abrir los ojos a causa del brillo del sol.
Una vez se acostumbraron a la luz, los abrí completamente.
¿Como? El olor a costa inundaba mis fosas nasales. No podía creer lo que estaba sucediendo.

A ver, no recordaba nada de lo sucedido la pasada noche. Pero, ¿Tan bien había ido que no te acuerdas de nada? -Mi subconsciente se reía de mi-

Vale, me encontraba en un barco encallado en una isla por suerte habitada sin señales tercermundistas. Tenía demasiadas dudas, todo era demasiado extraño.

A ver, debía hacer algo, debía buscar un aeropuerto y volver a Seattle cuanto antes.

Vale, mientras salía del barco, descubrí que no tenía ni la cartera y que el teléfono móvil se encontraba sin batería.

-Estupendo- Dije irónicamente. Crucé la playa hasta llegar a una zona en la que comenzaban a visualizarse personas.

-Disculpen, ¿Ustedes saben si hay algún tipo de aeropuerto por aquí?- Le pregunté a un par de hombres que caminaban por aquel lugar.

-¿Aquí en Mackinac? Lo dudo-

-¿Y sabéis como puedo volver a Seattle?-

-Mañana sale un barco con destinatario a Seattle-

-Imposible ¿No sale ninguno hoy?-

-El último zarpó hace un par de horas-

-¿Y donde puedo conseguir el billete para mañana?-

-En el puerto hay casetas en las que venden los billetes-

-Vale está bien muchas gracias-

Vale, estaba claro que mañana salía un barco con destino a Seattle pero, ¿Cómo conseguiría el dinero?

Y parece que el destino, me dio una estacada en las narices. Mi tía. Sí, Rachel Ayers se encontraba justo en frente mía. Aquella persona de pelo canoso, que siempre había pasado de nosotros, exactamente esa persona, que no había estado ahí cuando mi madre murió, cuando Noah desapareció, ni cuando habían pasado dos semanas desde la desaparición de Anna. Esa persona, se encontraba sobre un escenario, seguramente borracha, cantando Mamma mia de Abba con un vestido azul marino de lentejuelas. Esta situación se estaba pasando de desmadre.

-Why, why did I ever let you go?

Mamma mia, now I really know

My, my, I could never let you go- De pronto, me miró y bajó del escenario- Coño nieto, cuanto tiempo. Ven a darle un abrazo a tu tía- Dijo extendiendo los brazos para después abrazarme.

-Tía apestas a alcohol- Dije poniendo mala cara.

-Que va- Dijo riéndose, de pronto, me vomitó la camiseta.

***

Me encontraba en su casa, exactamente en el baño cambiando la camiseta. Sin esperarlo, mi tía entró en el baño, me dio una camiseta y un pantalón.

-Toma, para que te cambies de ropa- Dijo entregándomelo- Perdona por lo de la camiseta, te la lavo y en un par de horas la tienes lista. Sobre lo otro, disculpa había bebido un poco.

-¿Un poco? Si no pronunciabas ninguna vocal cantando- Dije mirando la camiseta- ¿Y está camiseta?

-La única que te iba a venir-

-Pone literalmente: Turistas cabrones y en color rosa-

-Perdona que te diga pero, el color rosa es precioso y sobre la frase de los turistas, no estaba previsto-

The Ayers (Antes De Que Te Destruya 1)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora