CAPÍTULO 21

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"Be my lover – La Bouche" resuena en el establecimiento mientras troto de un lado a otro llevando accesorios y zapatos. Nolo y Cora me ayudan con los cierres de los modelos y las ultimas costuras, revisan los trajes y las pasan hacia los que retocan.

Solo son veinte modelos y es una colección entera en la que tan solo cinco de mis diseños son los principales y los más trabajados, son la cara de la colección.

Abro un poco las cortinas asomándome. Veo a la gente sentada, a mi padre conversando con los jueces en primera fila, mi madre a su lado poniendo su mejor sonrisa y otros tantos de invitados que no recordaba pero que de seguro son viejos amigos de mi padre.

Exhalo metiéndome de nuevo, la organizadora me enseña como moverán las luces, dice que se llama Rose y agradezco que haya traído a sus ayudantes, asi que me relajo lo suficiente para seguir.

—¡Aquí! —exclama Cora hacia uno de los modelos.

Tomo la aguja y el hilo acercándome al modelo número doce, se llama Tommy y mide como dos metros de altura. Jadeo arrodillándome, sus pantalones tienen una apertura, empiezo a coserlo, de tela blanca con manchados que hice con pintura en aerosol, parece la puesta de sol en medio del océano.

Termino de coserlo, rompo el hilo con los dientes y lo arreglo con las tijeras. Veo a su camisa, el cuello lo arreglo mejor detallando el peinado en una línea recta y la camisa azul transparente con detalles luminiscentes de medusas.

Le ponen los accesorios y paso hacia Nolo, me indica que debo coserle la falda entera porque se ha descocido en el movimiento. Maldigo para mis adentros escuchando al DJ puesto en su lugar, me ponen la cuesta regresiva y hago que los demás cosan como sepan, me importa poco ahora mismo.

—¿Segura que quieres esa canción para empezar? —pregunta Jules, la pelinegra del acuario y resulta que ella y Rose son amigas, las mismas chicas que encontré en el acuario y que Cora contrato para todo esto.

—Estoy bastante segura.

—Amiga, literalmente es Wellerman de Nathan Evans, ¿para un desfile? —hace una mueca de confusión —. No es una obra teatral, ¿qué tal la de Mike Perry, The Ocean?

—No, pon la de Ashley Serena – My Jolly Sailor Bold.

—Ouh, ¿con un poquito de humo y burbujas?

—Si...si, buena idea.

—¡ROSEEEYYYY!

Aparto la cara ante su grito, ella se aleja y veo el reloj en solo un minuto. Me desespero ayudándolos a todos, Cora y Nolo siguen corrigiendo. Miriam, a un lado me da el visto bueno, así que todo se oscurece de golpe y empiezan las proyecciones afuera.

—¡Déjenlo ya! —ordeno apuntando a que se pongan en fila.

En automático se arman ambas filas para que salgan de ambos lados. Nolo y Cora se paran a mi lado mientras el equipo de Rose se va hacia arriba donde está el DJ y todo lo demás conectado.

Mucho humo se esparce con la proyección de las ballenas y los animales marinos. Las olas del mar naturales suenan a las faldas del Whaleboy, la música aparece como un mito, tocan los violines y el piano con fuerza y del techo caen diminutas gotas de agua.

Suelto un soplo apretando las manos de mis amigos.

—Relájate, todo va a salir bien —anima Nolo con una sonrisa —. Bueno, permiso, debo ayudar con las bebidas.

Asiento con pesadez, no me gusta que vaya a trabajar, especialmente ahora que es un evento importante y es mi amigo.

Aprieto con fuerza la mano de Cora, la historia se corta y todo se llena de humo. La gente abre los labios, maravillada y Cora se ríe aun viendo conmigo tras las cortinas.

THE WHALE BOYDonde viven las historias. Descúbrelo ahora