Cubría mis oídos mientras intentaba calmar mis fuertes respiraciones.
—Por...por favor, pa..ren— decía con la voz entre cortada y el rostro lleno de lágrimas.
Pero por más que suplicaba los fuertes golpes en la puerta no cesaban. Hoy fueron golpes en la puerta, pero hace creo yo que fueron dos días fueron gruñidos de animales y ladridos de perro y hace casi una semana fueron disparos y sonidos de relámpagos.
Estaba devuelta en ese oscuro lugar y mientras mi cuerpo temblaba, le suplicaba a cualquier persona que me escuchara que me salvaran de este tormento.
Los golpes se escuchaban cada vez más fuertes y entre estos podía escuchar las risas de ambos hombre que disfrutaban de su hazaña. No importaba con cuánta fuerza aplastaba mis oídos el metal siendo golpeado se podía escuchar en todo el lugar.
Papá...por favor, sálvame
(...)
—Papá...por-favor...— lo llamaba mientras intentaba abrir los ojos y salir de esa horrible pesadilla o más bien ese horrible recuerdo.
—Cariño, cariño, despierta. Aquí estoy— escuché decir a mi padre mientras intentaba despertarme.
Al abrir los ojos la potente luz blanca me encandiló, una vez que mi vista se adaptó pude apreciar en donde estaba. Me encontraba en un cuarto de hospital, las paredes eran blancas, las sábanas eran turquesa y por alguna razón vestía una bata blanca con puntos grises.
—Papá...— lo llamé pero el ya se encontraba a mi lado derecho y sostenía mi mano que estaba conectada a una intravenosa.
—Aquí estoy, mi amor— dijo con los ojos rojos en señal de que había llorado mucho. Dio un beso rápido en mi mano.
—Papá...¿Que es esto?— dije mirando la intravenosa e intentando despegar la cintilla que la sostenía. —¡Quítamelo! ¿Donde estamos? Quiero ir a casa— dije desesperada y con miedo.
—Shhh...tranquila, mí amor. Tranquila— dijo quitando mi mano de la intravenosa. —Estamos en el hospital, estás bien. Estás a salvo— puso una mano en mi cabeza y pude ver como sus ojos se cristalizaban.
—Paciente 4...— entró un doctor a la habitación junto con una enfermera. —Phoebe Grey, con bajos índices de desnutrición y deshidratación. Su cuerpo presenta gran palidez debido a los 17 días que se mantuvo en la oscuridad.— le dictaba a la enfermera mientras ella asentía y escribía.
¡¿17 días?! ¡17 malditos días en ese lugar!
—Buenos días, Señor Grey. Señorita— nos saludo a ambos.
—Doctor Banner ¿Como está mi niña?— le preguntó mi padre sin levantarse de su lugar.
—Como le comenté a mi compañera la paciente presenta niveles bajos de desnutrición, con el suero conectado a su mano estamos controlando su deshidratación.— explicó apuntando al objeto en mi mano. —Pero también al no tener contacto con ninguna luz su cuerpo carece de vitamina D y su piel podría verse afectada al exponerse al sol.
—Entiendo— le dijo mi padre dando solo un asentimiento.
—¿Cuando podré irme a casa?— le pregunté al doctor ignorando todas palabras antes dichas.
—En un par de horas cuando ese suero se termine podremos darla de alta, señorita— dijo acercándose a mi. —Primero haremos un pequeño chequeo— dijo encendiendo una pequeña linterna en su bolsillo de su bata.
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"Esta vida no es fácil" ( La hija de Christian Grey)
Fiksi PenggemarPhoebe es una joven de 14 años que gracias al fallecimiento de su madre tiene que vivir con su abuela materna en un pequeño pueblo de Oregón. Su vida va a dar un giro de 180 grados cuando desgraciadamente su abuela fallece y tiene que irse a vivir...