¿Sirius Black siguiendo los ideales puristas? ¿O tal vez solo busca la felicidad de otra persona?
¿Un Gryffindor con pensamientos de Slytherin?
¿O simplemente un Gryffindor que sabe jugar bien sus cartas?
19/01/2022
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Tras una larga espera finalmente llegó el 1 de septiembre.
Sirius se levantó alegremente esa mañana. Al fin se podría ir de Grimmauld Place. Y esta vez iría con su hermanito.
Se dió una rápida ducha y se vistió con una camisa blanca y túnica negra con el emblema familiar. Acomodó su cabello en una coleta baja y bajó a desayunar. Toda su familia desayunó en silencio. No estaba permitido soltar palabras durante las comida salvo por temas sumamente importantes. Evidentemente estas reglas no estaban aplicadas a Orión y Walburga.
Tras concluir el desayuno Sirius subió a terminar de empacar. Estaba bastante feliz de finalmente volver a Hogwarts. El muchacho luego bajó al salón principal donde su madre ya le esperaba junto a Regulus. Rápidamente Kreacher bajó los baúles de ambos hermanos y estos tomaron el brazo de su madre.
Aparecieron en la estación de King's Cross y automáticamente todas las personas del alrededor se apartaron. Sirius pudo divisar entre la multitud a James Potter junto a los que suponía que eran sus padres. Sonrió.
-Walburga: Sirius- llamó la atención de este y el mencionado la miró con sus ojos mercurio- Nada de decepciones. Recuerda que eres el heredero de esta familia y todo lo que haces se ve reflejado en nuestra noble casa.
-Sirius: Sí madre- asintió-.
-Walburga: Regulus- miró a este- Enorgullecenos. Ve y queda en Slytherin. Trae honor a tu familia- Miró a sus hijos- Os quiero a los dos aquí en Navidad.
Acto seguido, la bruja desapareció de la estación dejando a los dos chicos solos.
-Sirius: Vamos al tren, Reg.
Ayudó a su hermano con el equipaje y se sentaron en un compartimento vacío. Curiosamente, era el mismo que el año anterior.
Pronto al compartimento entró un alegre James Potter quién atrajo a Sirius Black en un fuerte abrazo.
Aún le incomodaba las muestras de afecto pero lo había hechado de menos.
-James: ¿Qué tal estás?
-Sirius: De maravilla- el carraspeo de su hermano lo hizo acordarse- James, te presento a mi hermano. Regulus Black.
James le estrechó animadamente la mano al menor de los Black.
-James: Entras a primero, ¿verdad?- el pequeño asintió- Ya verás, Hogwarts te va a encantar.
Poco tiempo después entraron por la puerta Remus y Peter. Tras un rato de charlas y presentaciones tres de los muchachos cayeron dormidos.
-Regulus: Sirius, tus amigos son impuros, ¿a mamá no le molesta? Quiero decir, un traidor a la sangre y dos mestizos. Eso es indigno.
-Sirius: No tiene nada de malo. Las peores personas son como nosotros Reg. A veces las personas más nobles son aquellas que no tienen un corazón puro. Pero eso no tiene nada de malo.
-Regulus: ¿Y mamá no se va a enterar?
Sirius dudó un momento.
-Sirius: Sí, se enterará- Contestó sinceramente. Regulus inhaló nerviosamente- Pero no te preocupes, yo tomaré los castigos. Podemos decir que fue cosa mía, y lo es. Pero ahora, Regulus, deja de pensar en mamá. Ya estamos en Hogwarts, nada de pensar en ella hasta diciembre.
-Regulus: ¿Si quedo en Slytherin te enfadarás?
-Sirius: Claro que no Reggie, no me importa tu futura casa. Siempre serás bienvenido a la sala común de Gryffindor.
El largo trayecto siguió un buen tiempo. Finalmente, tras varias horas, llegaron al castillo.
Regulus se despidió de los merodeadores y caminó hacia los botes que llevaban a los de primero al castillo.
Por otra parte, los cuatro estudiantes de segundo se aproximaron a unas carrozas a las que subieron. En ella había una chica rubia que acompañaba a Lily Evans.
-James: ¿Tú quién eres?
-X: Marlene McKinnon, un placer. Hola Rems- saludó-.
-Sirius: ¿La conoces?- le preguntó susurrando al castaño-.
-Remus: Es una vieja vecina mía y de Lily. estudiaba en Beauxbattons. Es amigable.
-Sirius: Encantado, McKinnon.
-Marlene: El placer es mío, Black.
En ese momento la carroza comenzó a moverse sola. Literalmente. No había nada que tirase de ella, solo aire.
Llegaron al castillo en unos veinte minutos y entraron. Allí las cuatro largas mesas les esperaban.
Los cuatro chicos y las dos chicas se dirigieron a la mesa de los leones y se sentaron. Allí una nueva ronda de saludos se hizo presente. Pero fueron interrumpidos una vez que las puertas del Gran Comedor se abrieron dejando paso a los pequeños niños de primero. Entre ellos un nervioso Regulus.
La profesora McGonagall comenzó a llamar a alumnos alfabéticamente. Así que como era de esperarse, Regulus fue llamado de los primeros.
-McGonagall: Black, Regulus.
El mencionado caminó torpemente hacia el taburete y se sentó. Rápidamente la profesora le colocó el sobrero en la cabeza tapando su vista.
Tras unos segundos de silencio, el sombrero gritó.
-Sombrero seleccionador: ¡SLYTHERIN!
Sirius sintió un enorme alivio mezclado con tristeza. Su hermano ya no tendría problemas en casa pero, por otra parte, una parte de él quería que su hermanito huviese sido sorteado a su misma casa.
Le sonrió a Regulus mientras este se encaminaba hacia la mesa de las serpientes y tomaba asiento al lado de sus dos primas. Pudo distinguir las palabras que salieron de los labios mudos de Bellatrix.
"Traidor"
Si antes había sido el traidor, ahora con Regulus en Slytherin aún mas. Pero era igual. No le importaba. Porque dentro de lo que cabía seguía siendo el heredero de la familia. Y pronto sería el miembro que más honor le traería a su noble título. Y entonces tomaría el papel como el heredero que deberá llevar las riendas de su familia.
Y entonces...
Sus padres estarían orgullosos de él.
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