P.O.V. Alma:
Si me preguntaran qué día es hoy, ni siquiera emitiría respuesta. No sabía si era de día o de noche, o si llovía o era un día soleado.
La "vida" en las celdas, si es que a esto se le podía llamar vida, dio un giro rotundo hace tiempo, la disposición de los lugares también.
Con esto, quiero decir que estoy sola.
Mis brazos me dolían de tanto pinchazos, como era inmortal se aprovechaban de que todos esas lastimaduras en algún momento sanarían. Todo era más lento, todo era más solitario desde que me trasladaron a una celda donde pasé las noches sola.
La falta de Juliann y de mis hijos cada día me dolía más que cualquier daño físico que pueda recibir, anhelaba que ellos estén bien y sanos.
Sollocé en la oscuridad de la celda, mentalmente era desgastante estar así.
Antes de esto, para mí la oscuridad era lo más bonito, porque sabía que Juliann me acompañaba en todo momento. Ahora, sentía su vacío y me volvía cada vez más triste.
El silencio se volvió mi mejor amigo, junto al sonido de una gota de agua cayendo del techo y formando un pequeño charco donde algunos insectos se acercaban.
Lo único que me entretenía era cerrar los ojos e imaginar, perderme en mis pensamientos, sumirme en mi mundo y olvidar la realidad.
Ni siquiera Anya me acompañaba, ya que vivía medicada para que ella no actúe... Y cuando debían experimentar conmigo, era al contrario; me inyectaban un líquido que la potenciaba y sacaban el máximo provecho.
Y me daba bronca, muchísima bronca. Nadie se merecía esto, pero todos caímos en esto y ahora sufrimos las consecuencias del pasado.
Moqueé y limpié mis lágrimas, la falta de mis hijos me consumía... Y el pensar que ellos también sufren nuestra falta, me ponía peor.
David y Diana, mis pequeños vampiros... ¿Qué estarán haciendo ahora? Espero que sonriendo, jugando con sus peluches o riendo...
Ellos son tan pequeños... Ni siquiera pude estar en sus cumpleaños.
Hice una mueca confundida, ¡Mierda! No sé tampoco cuánto tiempo ha pasado...
Juliann lo demostró de otra forma, se notaba la falta de sus hijos también, pero eso incrementaba más sus ganas de destrozar a todos los brujos que veía.
Lo último que recuerdo de él, fue su desesperación inmensa al ver cómo me sacaban de su lado. Y creo que nunca sentí un agujero tan grande y doloroso en mi pecho como el que hoy tenía.
Todo, absolutamente todo era triste. Vivía también con la incertidumbre de saber qué hacían los brujos con mi sangre, con todos los vampiros que diariamente se llevaban y jamás regresaban.
Joaquín, Anastasia, Irina, Bella... Otros que también no vi más.
Y Marco... Todos sabíamos que él fue asesinado y llevado a un lugar desconocido. Ojalá él descanse en paz.
Irina lloró como nunca antes la había visto al ser separada de él. Su sonrisa no volvió a aparecer después de eso.
Carajo... Esto sí que era un desastre.
Luego, se corrió la voz de que Cristal escapó. Kiara echaba humo de lo furiosa que estaba, al parecer algo le hicieron a María; su mano derecha, porque jamás la volví a ver.
Según algunos brujos, Andrei y un pequeño grupo de vampiros son utilizados como sirvientes.
Creo que en este momento era la mejor opción, pero yo no podía salir de esta cárcel porque según ellos soy la "rata de laboratorio".
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Eternos: Mi vampiro favorito II
VampiroAmbos, buscando la tranquilidad en su familia, se darán cuenta de que los problemas aún no han acabado, pero cualquiera que entre a las garras de los Valt, será destruido. La familia se agranda, un mundo nuevo abarca la historia, y enemigos tambié...