Estuve mirándola durante unos segundos, pero de momento vi a un hombre acercarse por su espalda y tomarle la mano, y ella aprobando su llegada le dio un beso en la mejilla.Me hizo pedazos ver cómo le sostenía su mano izquierda. Una vez Julieta y yo hablamos de lo importante del lado izquierdo, ella me preguntó porqué yo decía que siempre la iba a llevar a mi lado izquierdo y le contesté sin dudar que de ese lado iban las personas valiosas, del lado del corazón, dónde siempre ella iba a tener un espacio, el mejor lugar de mi lado izquierdo siempre estaría guardado para ella.
Yo sabía de la capacidad que tenía Julieta para romper el suelo del parque solo con pisarlo, porque lo hacía con firmeza, pero en ese momento ella destruyó nuestros lugares favoritos, destruyó la laguna y los botes, la banqueta de nuestros encuentros, hizo pedazos lo poco que quedaba de mi estabilidad emocional. Cualquiera diría que tuvo sus razones para irse de mi lado haciéndome sentir una persona amada y luego yéndose a su ciudad a estar con otro hombre como si nada, como si el amor que yo había estado preparando para ella fuera menos que un trapo, un trapo deteriorado y desechado luego de ser usado.
Ese día ella dejó caer el amor por la ventana, me sentí insuficiente, inservible y vulnerable. Me rompí sin reparo. No entendí nunca su manera tan camaleónica de hacer las cosas, de golpe y sin avisar.
Yo tenía nuestro futuro preparado, quería llevarla al centro histórico, a conocer todas las iglesias, entrar en cada una tomando su mano, llevarla al punto más alto de la ciudad y observar las luces como luciérnagas a lo lejos. Nada será igual ahora, la calles de la ciudad extrañaran sus pasos, mi mano extrañará sus dedos y la laguna ya no tendrá quien le de vida.
De modo que nunca te llevé a los lugares que guardaba en nuestro futuro que ahora no tiene dueño, está vacío, como yo desde que vi tu mano tocando la suya.
Cómo seres humanos debemos entender que la eternidad en compañía no existe, que todo es pasajero y que hay que disfrutar de cada momento de felicidad que el universo te regala porque al final tu felicidad puede terminar cansándose de esperar que tú le des lo que se merece y acabe dejándote a un lado. Eso es ella, tan gloriosa cómo cruel, como una mariposa en la palma de la mano, si la aprietas muy fuerte, se muere y si la descuidas y abres mucho la mano, se va. Y en ese momento, mi felicidad se fue.
Tragué saliva, me sequé una lágrima, me di la vuelta y seguí de camino a volver a casa, al lugar donde debía soportar ahora el peso de estar como una cáscara que solo se mueve entre la gente.
Yo podría esperar toda la vida a qué ella regrese, pero tal vez nuestro hilo rojo nunca estuvo atado uno del otro. Me ilusioné y terminé siendo basura.
Extraño los momentos en los que hacía algo, en los que existía, a pesar del dolor y la cera de las velas cayendo en mi espalda, practicar el sexo de esa manera era menos doloroso, yo necesitaba drenar el dolor, ¡No!, necesitaba canalizar el dolor, porque un dolor así nunca se va.
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DESNUDO (En proceso)
RomanceLautaro, es un chico moralista que tiene un sueño erótico con Abigaíl, la ex de su mejor amigo. El universo conspira para que se encuentre con ella en una situación que lo hará dudar de la lealtad hacia su amigo Martín, y hará que deje su moralismo...
