Decidí hacerlo como Abigaíl me dijo aquella vez en Jimmy's, "en dos días, en mi casa, a las ocho de la noche"
Yo necesitaba de eso, sacar mi yo de hace seis años, liberarme de lo que hace dos Abigaíl había hecho con mi espalda, liberarme de la humillación.
Podía parecer cruel, pero no lo hacía por venganza, lo hacía porque recordé lo excitante y satisfactorio que es atar, azotar, luego lamer.
Estaba convencido de que Julieta iría a la cita, más que todo porque no le dejé todo claro, ella siempre ha sido muy curiosa y yo me aproveché de eso, creo que podía convencerla mejor si la tenía de frente, así no creo que falte.
Creí conveniente usar la misma ropa con la que fui aquel día con Abigaíl.
Preparé mi atuendo y lo coloqué en el sillón de mi habitación, debía esperar dos días para usarlo.
No tenía nada para practicar algo con Julieta en caso de que aceptase.
Me vestí y salí a comprar las cosas para ese día y tener todo listo, tenía que poner a trabajar mi imaginación, no tenía ni un metro de cuerda.
Caminando por la calle donde había variedad de tiendas de ropa, ferreterías, de todo un poco, entré en una tienda donde vendían todo lo relacionado a la pesca, esto podría ayudarme a desarrollar mi imaginación.
Al entrar pude ver una variedad incontable de cuerdas, de todos los tamaños y colores.
—Definitivamente la beige— dije para mis adentros.
Un rollo de cinco metros y uno de diez.
Seguí caminando y observando detalladamente, que podía servirme ese día.
—Dos anzuelos, claro que sí—.
Mi mente comenzaba a imaginarse como iba a usar todo, no podía desperdiciar ningún material.
Salí de la tienda con los objetos que utilizaría, pero aún faltaban cosas.
Entré a una ferretería, lo primero que vi fueron cadenas, tome dos metros de ellas, cadenas delgadas y dos candados pequeños.
En la sex shop pude ver un paraíso de juguetes, tomé una bala vibradora, pinzas para los pezones, una mordaza con bola —estás si las conozco— continué tomando un dildo de veinte centímetros, esposas, una pinza para el clítoris, una fusta larga, una corta y un látigo de seis puntas.
De camino a casa compré ocho velas aromáticas, con ese olor a canela y manzana, no podía faltar para darle ese olor que desde que se metió por mi nariz me encantó.
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DESNUDO (En proceso)
RomanceLautaro, es un chico moralista que tiene un sueño erótico con Abigaíl, la ex de su mejor amigo. El universo conspira para que se encuentre con ella en una situación que lo hará dudar de la lealtad hacia su amigo Martín, y hará que deje su moralismo...
