Dulce Beso Robado

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(((El flequillo de Wei Wuxian estaba pegado a su frente con sudor, todo su cuerpo estaba lleno de moretones, arañazos y mordeduras, cubierto de fluidos propios y de su compañero, se veía pálido, ojeroso y delgado, dormía profundamente en una cama de plumas cuando Lan Wangji peinó su desordenado cabello con los dedos, besó su frente y dijo "Yo también te amo" se levantó de la cama, se alejó diciendo "lo siento, no soy un manga cortada" y salió de la habitación.

—Ojala algún día alguien te use como me usaste a mi—)))

Lan Wangji despertó sobresaltado en la habitación de la posada en ciudad Pinyin, había tenido la más horrible pesadilla sobre su pasado, el dolor y la angustia oprimeiron su pecho al recordar, abandonar a Wei Wuxian en esa habitación un año atrás fue igual que abandonarse a si mismo, fue igual que cuando su padre lo abandonó para recluirse y fue igual que cuando su madre murió. Su corazón latía rápidamente, las manos le temblaron cuando por fin restregó sus palmas en su cara y cayó en cuenta de que solo había sido un sueño. Volteó a su izquierda para buscar el dulce cuerpo de su amante, tanteó con una mano pero... No había nada, solo sábanas revueltas.

—¡No! ¡Wei Ying!—

Jaló su túnica y se vistió con prisa, calzó sus botas tan rápido que ni siquiera se dió cuenta de que se las puso al revés

—¡Wei Ying! ¡Wei Ying! ¡No me dejes!— estaba inmerso en la angustia y la confusión

¿Dónde estaba Wei Wuxian? Debería estar durmiendo a su lado, así se suponía que sería, después de lo que acababa de pasar debería estar abrazado a él, pensaba el jade dentro de su gran desesperación ¿Y si se fue? ¿Y si lo había abandonado? ¿Y si algo malo le había pasado? ¿Y si había sido capturado? ¿Y si nunca más lo volvía a ver? El camino hacia la puerta fue eterno y tormentoso, al llegar ahí, la abrió con fuerza haciendo un crujido horrible y al querer dar un paso afuera sus pies tropezaron entre si y cayó de pecho al piso, su herida se golpeó contra la duela y un fuerte dolor lo recorrió, apretó los párpados y gruñó, se empujó con las palmas hacia arriba para levantarse sobre sus rodillas y al abrir los ojos se encontró con un par de pies descalzos, él reconocería esos pies en todas partes.

—¡¿Wei Ying?!— gritó angustiado

—¿Lan Zhan?...— el loto estaba parado en el pasillo con una taza metálica en las manos

—¡Wei Ying! ¡Estás aquí!— sollozó

—SILENCIO—

—HAY GENTE TRATANDO DE DORMIR AQUI—

—¿NO FUE SUFICIENTE SU ESCÁNDALO DE HACE RATO? DEJEN DORMIR—

Se escucharon quejas desde las habitaciones vecinas.

—Lan Zhan... ¿Que haces en el piso?— dijo en voz baja

—Yo... Te estaba buscando ¿A dónde fuiste?— dijo tratando de reprimir un sollozo

—Ammmm... Fui a ver a A-Yuan y lo encontré teniendo pesadillas así que le fui a conseguir un poco de leche—

—Oh... Y... ¿Volverás a la cama conmigo?— suplicó

Un silencio incómodo se hizo presente, fue interrumpido por Wen Yuan que salió de su habitación sollozando.

—¿Wei Qianbei? Tengo miedo, Wen Chao vendrá por mi— lloraba

—No, no cariño, él ya no va a volver jamas—

—No quiero dormir solito—

—Tranquilo, dormiré contigo— le contestó el loto dandole la taza de leche

Lan Wangji solo pudo observar a Wei Wuxian entrando a la habitación de Wen Yuan y dándole una pequeña sonrisa de despedida antes de cerrar la puerta. Regresó a su habitación y se metió a la cama. Esa cama estrecha ahora parecía enorme, la habitación se sentía tan solitaria y silenciosa, había un vacío en su pecho acababa de tocar la gloria con las manos y ahora se arrastraba en el limbo. La cama olía a Wei Wuxian, las sábanas aún estaban mojadas por su sudor y sus fluidos, las tomó en sus puños y las acercó a su cara, aspirando el aroma de lo que había sucedido sobre ellas hacia unos momentos. Rodó sobre ellas y se enredó, aún así no durmió hasta casi llegar el amanecer. En su mente se repetía una y otra vez cada detalle de la cara y el cuerpo de Wei Wuxian sobre él, podía aún escuchar el erótico sonido de sus gemidos y sentía el calor y la humedad del cuerpo ajeno. Pero... A pesar de la soledad que se sentía en esa habitación, era feliz, lo que había pasado entre ellos debía significar algo, debía ser que por fin Wei Wuxian había decidido formar una pareja con él ¿Que otra cosa podía ser? Concluyó.

No soy un manga cortadaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora