Malía
Llevamos horas en el último piso del Volcán, Anhelí fue atendida por médicos que se encargaron de revisar su garganta para descartar un daño mayor por la presión del ahorcamiento y después la durmieron mientras su cuerpo está conectado a suero intravenoso, por lo que entendí está muy débil, tal vez eso explica su nula intención de defenderse, aunque también puede deberse al estado eufórico y bestial en que estaba Fotsis.
La vista desde este piso es espectacular, es lo que me ha mantenido rígida en el barandal mientras que analizo todo lo que acaba de pasar. Saber de esclavos en el Fuego, la furia inexplicable de Apolo y la reacción de Blaze con mi desaparición.
Lo del Dios del Fuego sé que no lo entenderé hasta hablar con Inna, si es que ella me lo comenta, porque cuando se trata de él hay que sacarle información a tira buzón.
-Nos traerán el almuerzo-anuncia Mirt subiendo las escaleras-Las cosas siguen complicadas abajo-dice.
-Quién diría que acabaríamos almorzando a las cinco de la tarde-sonríe Blaze en un intento de aminorar el ambiente.
-¿Te dijeron algo de Inna?-le pregunto a Mirt.
-Nada, pero no se preocupen por ella, si hay alguien aquí que tiene garantizada su seguridad es Inna-no puedo evitar reírme por su respuesta, pero tiene razón, nadie se atrevería a tocarla.
Las sirvientas traen bandejas con la comida prometida y tres chicas degustan la comida antes que nosotros. Nuestro guardaespaldas pide que le sirvan en la mesa que está cerca de la escalera, al principio lo consideré extraño, sin embargo, entiendo que no es para nada un lugar seguro y es preferible tener todos los ángulos cubiertos.
La mesa queda finalmente para dos, solo para Blaze y para mi, por alguna razón eso me hace sentir nerviosa y a la vez feliz de poder compartir el almuerzo solo con él.
Me da cargo de conciencia sentir estas cosas, es como si estuviese traicionando a Doskas, no obstante, llevo mucho tiempo ignorando estas sensaciones y solo ha servido para sentirme más confundida, porque realmente no sé lo que está pasándome.
-¿Estás bien?-la voz del Príncipe me trae de vuelta a la realidad, me apresuro a asentir-Te ves pensativa-prosigue.
-Si, es que ha sido un día movido-respondo intentando que se quede con esa respuesta-¿Qué es esto?-me apresuro a preguntar para cambiar de tema y que no profundice en algo a lo que aún no le encuentro respuesta.
-Son tragos para extranjeros, en el Fuego se acostumbra servir alcohol para todo, incluso en el desayuno, tienen una cultura muy distinta a la nuestra respecto al licor-me explica, me doy cuenta que también a decidido no profundizar en nuestra pequeña intervención de hace un rato y se lo agradezco mentalmente-Estos son tragos que hacen especialmente para nosotros, porque no acostumbramos a tomar cantidades elevadas como ellos-pruebo un sorbo de mi copa y debo admitir que el sabor es extasiante.
-Me gusta, no acostumbro a tomar licor, pero está muy bueno, aunque no sé si seré capaz de tomar todo esto-la copa es extraña, no es como las del Agua, esto es mas bien un jarro con forma de copa, porque a simple vista hace un litro.
-Tranquila, tenemos muchas horas para la presentación, así que puedes tomar cuanto gustes, además incluso si se te subiera un poco, nadie lo notaria, todos estarán en un peor estado que el tuyo-ambos nos reímos por estar tratando a los del Fuego como unos borrachos, teniendo en consideración que su Dios es conocido por su vicio no es algo muy descabellado que su Reino vaya por el mismo camino.
Es extraño estar comiendo pescado crudo en forma de rollos, pero inesperadamente está todo muy rico, definitivamente todos los Reinos tienen comidas distintas, eso me encanta porque puedo acercarme a las diferente culturas Orientales hasta por la comida que nos sirven.
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ZONA DE FALLAS: DIOSES
Ciencia Ficción*Tercera parte de ZONA DE FALLAS: Engendros* Ya no hay secretos, todo el mundo sabe quién es la Falla del Agua y cuál es su verdadera naturaleza. Se ha ganado el perdón del Reino del Agua al salvar a su Dios, pero los demás Reinos no están convenci...
