Capítulo 32

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Adrián

—Estoy atrasado—termino de abrocharme la corbata y la ayudo a recogerse el cabello en una coleta alta—No sé si pueda venir en lo que resta del día, hoy comienza el evento y no sé hasta que hora estaré ocupado—la sostengo entre mis brazos besando su cuello que queda despejado.

Preferiría mil veces quedarme con ella aquí, pero ya estoy llegando tarde con el Consejo, jamás soportarían que el cumpleañero no se presente a su propio cumpleaños.

—Está bien—me coge de los brazos para que la envuelva más fuerte—Pero mañana—murmura dándose vuelta—¿Vendrás?—me derrito en cuanto conecto con esos ojos tiernos suplicantes.

Estar frente a su lado tierno es difícil, Malía ha tenido una vida demasiado dura, con muchos eventos traumáticos, tal vez ni siquiera recuerda por todo lo que ha pasado, eso inevitablemente ha endurecido su carácter, sigue siendo algo que me encanta de ella, es decidida, directa, temeraria, valiente, son cualidades que saltan a la vista de cualquiera, sin embargo, no ocurre lo mismo con su vulnerabilidad, esa siempre la esconde.

Parece una adolescente que extraña a su novio, que no quiere despegarse de él, sus mejillas se sonrojan y noto como intenta no mirarme directamente, es su forma de poner distancia cuando se siente avergonzada de admitir sus sentimientos.

—Eres tan irreal Preciosa—cojo su rostro entre mis manos privado completamente por la ternura que me provoca—Mañana no puedo desayunar aquí—beso su frente para calmar su ansiedad—Pero si tu estás de acuerdo podemos juntarnos para dormir y al día siguiente si desayunaríamos juntos—propongo esperando que si lo apruebe.

Noto como calcula mentalmente la oferta, frunce el ceño y sus labios hacen pucheros, típico gesto de ella cuando está pensando.

—¿Dormiríamos acá o en el Palacio?—se balancea de un lado a otro sin apartarse de mi.

—Creo que para no perder tiempo en el traslado, podrías tu ir al Palacio, así mientras está por terminar el show, puedes viajar en la nave y podríamos aprovechar más las horas, porque si yo vengo para acá recién sería cuando termine el espectáculo, en cambio, en la otra opción solo subiría hasta mi alcoba—le explico detalladamente.

No quiero que piense que no deseo venir hasta acá, pero dudo que pueda salirme de la celebración antes de la una de la madrugada, Malía acostumbra a dormir mucho más que yo, no obstante, para desayunar juntos es imposible lograrlo si no despertamos a las seis de la mañana.

—Está bien—asiente—¿Pero si voy en la noche es necesario que asista a la fiesta?—sus balanceos son un poco más constantes, es obvio que le incomoda involucrarse en los eventos, no debe ser lo mismo para ella bailar que ser parte de las entrevistadas y el foco del público.

Quisiera que se sintiera cómoda con la situación, pero es imposible cambiar la imagen que tienen sobre ella de un día para el otro, además, Malía tampoco es muy abierta para recibir clases de oratoria, lo intenté en su momento con la Vieja Ana que literalmente se ha encargado de la eduación de los miembros de la Realeza, sin embargo, no funcionó para nada.

Tal vez cuando el huracán pase pueda ayudarla con ello, me gustaría que pudiese mostrar el potencial que tiene, a la gente de Oriente le falta ver las cosas más como ella lo hace.

—Como tu te sientas cómoda—ni de loco la obligaría a participar—Si quieres puedes unírtenos y si prefieres también puedes esperarme en mis aposentos, ya sabes los monitores estarán activados—como es de costumbre en cualquier lugar del Reino en que haya un proyector por ley se visualizan los Actos Reales.

Su respiración se vuelve a calmar, detiene el balanceo y sonríe.

—De acuerdo—estrecha mi mano como si estuviésemos cerrando un trato—¿Sabes que el brazalete ya ha vibrado tres veces cierto?—coge mi muñeca señalando el aparato que nuevamente se torna del color verde.

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⏰ Última actualización: Dec 31, 2025 ⏰

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