Capítulo XV

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Arrow House

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Arrow House.

Arrow house fue adquirida por Tommy pensado en Caroline. La primera vez que la vio supo que en esos extensos jardines debia estar su amada, así que desde el día que la vio hasta que la adquirió no pasó ni una emana, nadie más podía tener esa casona más que Caroline.

Con un suspiro apaga el motor del auto y al bajar del mismo saluda a uno de sus hombres que se encontraban vigilando la casa, como siempre debían hacerlo. Al entrar, su ama de llaves le saluda.

—Señor Shelby— un asentimiento por parte de ambos es usado como saludo antes de que la misma siga hablando—. Hay una mujer en su despacho, desea hablar con usted.

—Gracias, Anne. Puedes volver a tus quehaceres.

Sin más, la mujer se retira con destino a la cocina. Este se encarga de subir lentamente las grandes escaleras y no puede evitar quedarse mirando el gran cuadro con la imagen de Caroline que se encontraba colgado en el descanso de la misma. Su cabello rojo fuego resaltaba por sobre su pálida piel y sus intensos ojos grises miraban a la nada, pero con mil palabras en los mismos.

Al llegar a la puerta de su despacho, pasa sus dedos entre sus cabellos, ya que no quería estar allí. Al poner un pie dentro del despacho, unos cabellos rubios lo reciben y casi quiere soltar un sonoro suspiro ante su presencia.

—Grace.— la saluda para que note su presencia, ya que la misma se contraba apreciando lo que suponía era una de sus tantas fotos de Caroline en su escritorio.

—Tommy.

La mujer se levanta de su lugar, claramente avergonzada por estar tan inmersa en la imagen de la pelirroja. Tommy solo le regala un asentimiento como saludo y se dirige a su puesto, dispuesto a escuchar lo que tiene por decir la rubia.

—¿A que debo tú visita, Grace?

—Me entere lo que sucedió con Caroline— susurra lentamente—, lo siento mucho.

—No tienes que.— responde secamente el hombre, no queriendo darle lastima a ninguno.

—Quería que habláramos de Charles.

—¿Tu hijo?

—También es tuyo, Thomas Shelby.— habla entre dientes elevando la voz. Ante su reacción, este eleva una de sus cejas, haciendo que Grace lo mire molesta.

—¿Y que quieres hablar de tu hijo, Grace— le pregunta encendiendo un cigarrillo.

—Algo me puede pasar a mi, tal cual le paso a Caroline y necesito que me prometas que pase lo que me pase, protegerás a Charles.

—¿Que hay de tu marido?— una bocanada de humo es expulsada por sus pulmones y una furia emanaba de los ojos de grace.

—Se que él no es capaz de protegerlo como tú lo harías.

𝐂𝐚𝐫𝐨𝐥𝐢𝐧𝐞 || 𝐓𝐡𝐨𝐦𝐚𝐬 𝐒𝐡𝐞𝐥𝐛𝐲Donde viven las historias. Descúbrelo ahora