Capítulo X (Parte I)

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Caroline se encontraba de pie en medio de las calles de Small Heath, frente a la casa de los Shelby, ya que como Tommy le informó, en unos minutos, se estarían dirigiendo a ver a su yegua en casa de la misteriosa entrenadora

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Caroline se encontraba de pie en medio de las calles de Small Heath, frente a la casa de los Shelby, ya que como Tommy le informó, en unos minutos, se estarían dirigiendo a ver a su yegua en casa de la misteriosa entrenadora. Habían pasado exactamente las dos semanas que prometió Thomas, dos semanas en las que había tenido que estar alrededor de Thomas Shelby la mayoría del tiempo. Cosa que le ponía los nervios de punta. Esta sabia que Thomas solo la mantenía a su alrededor como "su mano derecha" para que no saliera a buscar otro trabajo en Birmingham, ya que por más que este tuviera a toda la ciudad en sus manos, el incidente ocurrido en Londres con Darbi Sabini, hicieron que este se hiciera más desconfiado y cuidadoso de sus alrededores. Además, sabía que si intentaba ir en busca de algún trabajo, Tommy seguro ya se había encargado de que nadie le diera uno.

—¿Estás lista? 

La voz de Tommy la sacan de sus pensamientos. Esta voltea a verlo, para con un simple asentimiento hacerle saber que si lo está. Se da un tiempo para analizarlo y logra notar que este lleva uno de sus mejores trajes de tres piezas y no puedo negar que se ve jodidamente bien. Desde que había estado más en la orbita de Tommy, Caroline se dio cuenta que entre ellos existía una química innegable. Cosa que ya sabía, pero se dedicaba a ignorar. Con todo el tiempo que ahora pasaban uno junto al otro, se le hizo totalmente imposible de ignorar. Esta sentía las miradas fugaces que le lanzaba thomas, los pequeños roces que aveces compartían la volvían loca y la simpleza de la presencia del Shelby solo hacía un esta perdiera la cabeza.

—Me gusta tu vestido—Comemta Tommy cuando estos ya se encuentran en el auto camino a la casona.

—Gracias, escogí el mejor de mi armario—Y no miente, Caroline se preocupo realmente por llevar el más sencillo, pero lindo vestido con que consiguió. No quería ser humillada por la burguesa y sus ropas caras—. Tenía que estar a tu altura.

—No necesitas ropas caras para verte bien, Caroline.

—Oh, claro. Mira quien habla—Suelta sarcástica apuntando al traje del contrario—El señor todos mis trajes con hechos a medida.

Thomas contiene una sonrisa en sus labios mientras mira concentrado el camino, sabiendo que la mujer en el asiento de copiloto tenía razón.

—Son lujos que me doy de vez en cuando.

Caroline solo rueda los ojos en respuesta y se dedica a ver por la ventanilla lo que queda de camino. Habían dejado atrás a la zona industrial y gris de Birmingham para adentrarse en los verdes y extensos campos. Esta absorbió todos los paisajes que iban pasando durante su recorrido y suspiro casi dramáticamente porque desde niña había soñado con vivir en una gran mansión con extensos jardines. Hasta ahora, su mayor logro había sido su pequeña casa en Dublín, la cual había comprado junto con su ex prometido, George. Quizá no era la mansión que quería y no tenía los grandes jardines que deseaba. Pero su pequeño jardín y acogedora sala, llenaban su alma.

𝐂𝐚𝐫𝐨𝐥𝐢𝐧𝐞 || 𝐓𝐡𝐨𝐦𝐚𝐬 𝐒𝐡𝐞𝐥𝐛𝐲Donde viven las historias. Descúbrelo ahora